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viernes, 3 de abril de 2026

PINTXO "BIHOTZA": EL LATIDO CRUJIENTE DE UNA CROQUETA CON CARÁCTER

    Hay bocados que no admiten medias tintas, y la croqueta es el examen final de cualquier barra que se aprecie. He preparado una croqueta para quienes creen que el sabor está en la intensidad: el dulzor elegante del puerro pochado fundiéndose con la rebeldía ahumada de las virutas del jamón de Heura. 

INGREDIENTES
65g de harina de trigo de todo uso 
60g de margarina vegetal
500 ml de bebida de arroz
1/2 puerro picado en brunoise finísimo
100 gr de lonchas finas de Heura muy picada
Sal
Pimienta blanca
Nuez moscada
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Harina de garbanzo
Agua
1 cdita de vinagre de manzana
1 pizca de sal Kala Namak
1 pizca de cúrcuma
Panko molido

PREPARACIÓN
    En una sartén amplia, fundimos la margarina vegetal con un chorrito de Aove. Añadimos el puerro muy picado y lo pochamos a fuego lento hasta que esté transparente, casi caramelizado. Incorporamos la harina y tostamos durante un par de minutos. Es vital que pierda el sabor a crudo, pero sin quemarse, buscando ese aroma tostado que será el cimiento de nuestra bechamel.  Vertemos la bebida de arroz poco a poco, sin dejar de remover con las varillas en movimientos circulares y constantes. Añadimos la sal y una lluvia generosa de nuez moscada, aroma que nos transporta a la cocina de siempre. La bechamel estará lista cuando se desprenda con elegancia de las paredes de la sartén. Integramos las virutas de lonchas de Heura. No necesitan cocción larga, solo el calor residual para que su esencia ahumada se funda con la crema. Extendemos la masa en una fuente, nivelamos con mimo y tapamos "a piel" con papel film para que no se cree costra. Dejamos que el tiempo haga su trabajo en la nevera durante al menos 12h. Preparamos el "no-huevo". Mezclamos harina de garbanzo, un chorrito de vinagre, sal Kala Namak, una pizca de cúrcuma hasta lograr una textura de huevo batido. Añadimos el panko a un bol y mezclamos con un poco de aceite, así se dorarán uniformemente. Formamos las croquetas con ayuda de dos cucharas, las bañamos en la mezcla del "no-huevo"y las pasamos por panko molido, presionando ligeramente para que el crujiente sea total. Precalentamos la freidora de aire 5 minutos a 200ºC. Colocamos en la bandeja las croquetas y horneamos 8-10 minutos. La sacamos de la freidora, pulverizamos de nuevo aceite si vemos alguna zona sin dorarse y les damos el último punch para el toque crujiente. En la misma bandeja, pulverizamos aove en las rebanadas de pan y horneamos 3 minutos hasta que estén ligeramente doradas junto los pimientos del padrón.  
    Montamos el pintxo: Colocamos la croqueta "Bihotza" sobre la rebanada de pan, añadimos una cdita de veganesa (que servirá de pegamento) e insertamos encima el pimiento del padrón con una pizca de sal en escamas. 

    📍Si quieres una croqueta con verdadera garra, no escatimes en el reposo de la masa. Déjala enfriar en una bandeja amplia, tapada a piel, al menos 12h. La consistencia es lo que te permitirá jugar con el rebozado de harina de garbanzo sin que se rompa el hechizo. 

PINTXO "ZILARRA": LA PLATA DEL MAR QUE NACIÓ EN LA TIERRA.

     Hay sabores que están grabados en nuestra memoria. El boquerón en vinagre es, posiblemente, uno de los reyes de nuestras barras. En este diseño, he querido rendir homenaje a ese recuerdo, pero desde una dirección artística que desafía lo establecido: transformar el palmito en seda marina. El sentido es de respeto a la memoria: recrear un sabor que amamos desde la infancia, pero con la ética y el mimo de lo vegetal. Dejar que el palmito repose en ese aceite con Nori es permitir quela tierra aprenda a hablar el idioma del mar. 

INGREDIENTES
Rebanadas de pan artesano
Vuna (atún vegetal)
1 cda de Veganesa casera
2 cdas de Sal de Añana
Aceitunas negras
Palmitos
4 cdas de Alga Nori en copos
2 trozos de alga Kombu
100 ml Vinagre de manzana
200 ml Agua
Aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco

PREPARACIÓN
     Escurrimos los palmitos, los secamos bien con papel de cocina, los laminamos del tamaño de los boquerones. Preparamos la mezcla de vinagre, agua y algas. Añadimos los palmitos laminados y dejamos reposar desde la víspera 24h. Pasamos por un poco de agua para quitarle el exceso de vinagre y dejamos escurrir en un colador sin retirarle las algas que tenga pegadas al cuerpo y los dejamos reposar en aceite de oliva con perejil y alga nori. Tostamos las rebanadas de pan en un poco de aove. Mezclamos el atún vegetal VUNA con la cda de veganesa. Extendemos una capa generosa sobre la rebanada de pan tostado, aportando esa cremosidad y umami que abraza el conjunto. Colocamos una lámina de palmito en el centro del pintxo, añadimos un poco de las algas maceradas y sal de escamas para aportar ese destello mineral final. Terminamos el pintxo insertando una aceituna negra en un palillo y lo clavamos en el centro. ¡Buen provecho!

    📍El secreto dela textura está en el corte del palmito. Usa un cuchillo muy afilado. Cuanto más finas sean, mejor absorberán el aroma del alga Nori durante el reposo en aceite, logrando ese "mordisco" sedoso tan característico del boquerón. 

MAR Y TIERRA: EL ARTE DEL PINTXO VEGANO CON ALMA DE MAR

     En el País Vasco, el pintxo no es solo comida; es un rito social, una coreografía de sabores que se despliega sobre las barras de nuestros bares. Es la cultura de la miniatura. Tradicionalmente, nuestras barras han mirado al Cantábrico, pero hoy, mi cocina busca esa misma emoción desde una perspectiva Green Sabrosa. Para este diseño, he querido desafiar los sentidos ¿como capturar la esencia del pulpo sin tocar el mar? La respuesta está en la fusión de reinos: la textura carnosa de la Seta Shiitake y el umami profundo de las algas Kombu y Nori. Al macerar el shiitake con el alga y el tamari desde la víspera, creamos un puente entre la tierra y el océano. Es un proceso lento, con una cadencia propia, donde el tiempo es el ingrediente que transforma la fibra de la seta en un bocado  marino, elástico y vibrante. 
    No se trata de mezclar ingredientes, sino de cuidar la cadencia de cada movimiento: desde el corte preciso de la seta Shiitake hasta el gesto pausado de sumergirla en ese abrazo de algas y tamari. El tiempo que dedicamos a la maceración se trasladan al plato final. Cocinar este plato es, pura intención para que la tierra sepa, por un instante a océano. 

INGREDIENTES 
Rebanadas de pan artesano
Setas Shiitake (teniendo en cuenta que son 2 setas medianas por pintxo)
Patatas variedad Kennebec (la joya Gallega)
2 Láminas de alga Nori
4 trozos de alga Kombu
1 vasito de Salsa Tamari (si no tienes usa salsa de soja baja en sal)
31/2 pimiento rojo y verde
1/2 cebolla morada
Vinagre de manzana (para aportar la acidez sutil)
Aceite de oliva virgen extra (un buen AOVE)
Aceitunas negras
Sal de Añana en escamas

PREPARACIÓN
    Cocemos las setas Shiitake durante 20 minutos en el caldo enriquecido con las algas Kombu, Nori y el Tamari. Este paso es vital para que la seta pierda su "terrosidad" y gane el alma del océano. Cocemos junto con las patatas Kennebec limpias, para que absorba todos los matices marinos. Una vez cocidas, dejamos reposar las setas y las patatas en su propio jugo desde la víspera. Dejamos preparada la vinagreta picando muy fino los pimientos y la cebolla morada, junto al vinagre, y una pizca de sal. 
     Montamos el pintxo: Tostamos las rebanadas de pan en aove. Pelamos las patatas y las troceamos en láminas gruesas. Colocamos seta, lámina de patata, seta y de  nuevo lámina de patata. Añadimos por encima la vinagreta, espolvoreamos sal en escamas para ese contraste "crunchy" y elegante, finalizamos el pintxo con una aceituna negra insertada en un palillo largo. ¡Buen provecho! 

📍Para la vinagreta, emulsiona el AOVE con el vinagre de manzana justo antes de servir. Añade una pizca de pimentón de la Vera cirectamente al aceite para que se abra su aroma ahuado antes de balar el pintxo. La diferencia es sutíl, pero eleva el plato a otro nivel.

TOFU TANDOORI: EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS A TRAVÉS DE LA COCINA INDIA ✨

     Hay recetas que llegan para romper prejuicios, y este Tofu Tandoori ha sido, sin duda, una de ellas. A menudo pensamos que el tofu como un ingrediente neutro, casi tímido, pero cuando se encuentra con la intensidad de las especias tandoori, se transforma en el protagonista absoluto de la mesa. Inspirada por una joya que encontré explorando por otras webs, decidí lanzarme a la aventura de marinar y hornear. El resultado me ha sorprendido gratamente: una explosión de color carmín, una textura firme y ese aroma ahumado que te transporta directamente a los mercados de Delhi sin salir de tu casa. No solo es una alternativa vegetal; es un plato con alma, sofisticado y vibrante. Es la prueba de que la cocina saludable puede ser, al mismo tiempo, un auténtico festín visual y un regalo para el paladar. 

    En mi cocina, cada centímetro cuenta. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de cuidar la cadencia de cada movimiento: desde la presión exacta al secar el tofu hasta el gesto pausado al bañarlo en el marinado. Creo firmemente que el sentimiento que ponemos en cada detalle se traslada al plato final. Cocinar es, para mí, una coreografía de sabores y texturas donde nada es azar, sino pura intención artística.

INGREDIENTES
400g de Tofu firme (bien prensado)
200g de yogur de soja (sin azúcar)
2 cdas de Tandoori Masala (1 cdita de cilantro molido, 1 cdita de jengibre en polvo, 1 cdita de cúrcuma, 1 cdita de comino en polvo, 1/2 cdita de pimienta de cayena, 1 cdita de pimentón semi-dulce de la Vera, 1 cdita de ajo en polvo, 1 cdita de canela, 1 cdita de nuez moscada)
1 trozo de 5 cm de jengibre fresco 
3 ajos
2 cdas de zumo de limón
1 cda de pimienta negra
2 cdas de puré de tomate concentrado
2 cdas de tomate natural casero
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Mezcla de rúcula y canónigos
1/2 pepino 
Cebolla encurtida
Tomates cherris
Perejil o cilantro fresco picado
1/2 limón

PREPARACIÓN
    Presiona el tofu durante 30 segundos para eliminar la humedad y luego corta en cubos grandes. El tofu absorbe el marinado mejor. Mezcla el yogur las especias Tandoori, añade el tomate concentrado y el tomate natural, el jengibre y el ajo muy picado, el zumo de medio limón, pimienta negra y sal. Añade el tofu, mezcla y reserva en el refrigerador desde la víspera para máximo sabor. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Añade el tofu escurrido a la bandeja y pulveriza aove. Asa durante 10 minutos, saca, mezcla e introduce 5 minutos más, hasta que veas los bordes del tofu durados. Prepara una salsa de yogur con ajo muy picado, un chorro de zumo de limón y perejil. Sirve el tofu acompañado de una ensalada de hojas verdes, pepino fresco laminado, cebolla encurtida, y tomates cherris partidos a la mitad. Espolvorea perejil o cilantro muy picado por encima. Puedes servirlo junto arroz jazmín si lo deseas. ¡Buen provecho!

domingo, 29 de marzo de 2026

ALUBIAS NEGRAS LEONESAS. TRADICIÓN, UMAMI Y FRESCOR.

    Hoy toca ponernos nostálgicos, pero con toque moderno He preparado unas alubias negras leonesas, de esas que se deshacen en la boca como mantequilla, cocinadas a fuego lento. Esta receta es un viaje de sabores: desde el fondo tradicional leonés hasta el toque moderno del miso y los encurtidos. Un plato 100% vegetal, reconfortante, equilibrado y lleno de matices ¡Pura magia en el plato!

INGREDIENTES
400g de alubias negras leonesas (puestas en remojo 12h)
1 puerro
2 zanahorias
1 patata mediana
2 ramas de apio
1 cebolla grande 
3 dientes de ajo
1 pizca de comino en grano o molido
1 cdita de miso blanco
Cebolla encurtida
Piparras vascas
Perejil fresco picado
Sal de Añana en escamas
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
1 cdita de pimentón de la vera picante
👉 Maridaje sugerido: Vino tinto PORTIA Crianza 2022. Ribera del Duero. 

PREPARACIÓN
    Pon las alubias en una olla con agua fría que las cubra 3 dedos. Lava las verduras, y añade el puerro limpio, las zanahorias peladas, el apio sin hilos y la patata entera pelada. Lleva a ebullición, y cuando rompa a hervir "asusta" las alubias con un chorrito de agua fría (repite dos veces). Cuece a fuego lento hasta que estén tiernas. Aproximadamente 1h30-2h. Mientras, en una sartén con aceite, pocha la cebolla y los ajos muy picados a fuego suave hasta que caramelicen. Añade una pizca de comino al final para que suelte su aroma sin quemarse. Una vez cocidas las verduras del guiso, las retiramos. Tritura el puerro, un trozo de patata y 1 zanahoria con un poco del caldo de la cocción. Añade la cucharadita de miso. Devuelve esta crema a la olla junto al sobrito de cebolla y ajo. Esto le dará un cuerpo y una profundidad de sabor increíble. Añade la zanahoria y la patata que hemos reservado picadas en dados. Deja que el conjunto hierva 5 minutos más a fuego mínimo para que los sabores se integren. El miso no debe hervir en exceso para mantener sus propiedades. Sirve en un plato hondo- Decora con cebolla encurtida y piparras. Haz una lluvia de perejil fresco picado. Termina con un hilo de aceite de oliva virgen extra mezclado con el pimentón y espolvorea sal en escamas para el toque crujiente. ¡Buen provecho!

👉 Si puedes, hazlas de un día para otro. Los sabores se asientan y el caldo se vuelve más meloso. 


TORRIJAS VEGANAS DE ARROZ, CANELA Y VAINILLA: TRADICIÓN, AROMA Y LIGEREZA

     Porque no siempre llegamos a todo, pero siempre hay tiempo para un capricho que nos alegre el alma. Estas torrijas son ligeras, aromáticas y 100% vegetales. 
    Antiguamente, en las casas no se tiraba nada. En tiempos de cuaresma y abstinencia, el pan sobrante se acumulaba. Las torrijas nacieron como la forma perfecta de reutilizar el pan duro de varios días, transformándolo en un bocado de lujo con solo un poco de leche (o bebida de arroz en nuestra versión green) y azúcar. ¡Pura receta de aprovechamiento! 
    En mi cocina, mantenemos la tradición del aprovechamiento, pero las traemos al siglo XXI. He preparado unas torrijas 100% veganas, que les aporta una suavidad increíble sin ser pesadas. Con el toque de la esencia de vainilla y esa costra doradita, son la prueba de que no hace falta leche ni huevo para disfrutar de un clásico. Rústicas, jugosas y con ese sabor a hogar que tanto nos gusta.

INGREDIENTES
1 baguette del día anterior (o la barra de pan que a ti te guste con miga consistente)
1l de bebida de arroz
La parte amarilla de la piel del limón
1 ramita de canela
1 cdita de esencia de vainilla
Azúcar y canela para el acabado
Aceite de coco o de girasol
3 cdas de harina de garbanzo
zumo de 1/2 limón
5 cdas de agua

PREPARACIÓN
    En un cazo, pon a calentar la bebida de arroz con la piel del limón, la rama de canela y la esencia de vainilla. Llévalo a ebullición suave y, en cuanto empiece a burbujear, apaga el fuego. Tápalo y deja que repose unos 10 minutos. Este es el secreto para que el sabor sea profundo y no solo superficial. Corta el pan en rebanadas generosas (de unos 2 cm de grosor). Colócalas en una fuente honda y vierte la bebida de arroz colada por encima mientras aún esté tibia. Deja que el pan se empape bien, dales la vuelta con cuidado para que absorban todo el aroma, pero sin que se rompan. Mezcla la harina con el agua y el zumo de limón hasta que no queden grumos. Pasa por esta mezcla las rebanadas de pan. En una sartén antiadherente con un poco de aceite de coco o de girasol, pasa las torrijas a fuego medio-alto. Queremos que se cree una costra doradita por fuera mientras el interior se mantiene cremoso. Nada más sacarlas de la sartén, pásalas por la mezcla de azúcar y canela. Al estar calientes, se quedará pegado creando una capita irresistible. 
¡Buen provecho!

👉 Al usar bebida de arroz, que ya es dulce de por sí, no necesitas cargar la receta de azúcares. Sírvelas con unas fresas frescas de temporada o unos arándanos para darle ese punto ácido que rompe con la vainilla.


ALCACHOFAS AL ESTILO "ALOO GOBI". EL CORAZÓN DE LA HUERTA VIAJA A LA INDIA.

    Hoy en La Green Sabrosa le damos un giro radical a la alcachofa. Olvidaos de la forma tradicional de siempre; hoy viajamos a la India y cocinamos un curry seco inspirado en el clásico Aloo Gobi. He sustituido la coliflor por corazones de alcachofas frescos, salteados con patatas y ese tadka (sofrito de especias) que hace que toda la cocina huela a gloria. El secreto está en las semillas de mostaza negra que chisporrotean en el aceite y ese toque de curry que lo tiñe todo de oro. Es una receta rústica, potente y con una textura que solo se consigue dándole fuego fuerte. Si te gustan los sabores que te despierten el alma, aquí buscamos el salteado rústico donde la alcachofa y la patata se abrazan con las especias en la sartén. 

INGREDIENTES
8 alcachofas frescas
2 patatas medianas
1 cdita de semillas de mostaza negra
1/2 cdita de curry o cúrcuma en polvo
1/2 cdita de comino negro en grano
1 diente de ajo sin germen
1 trozo de jengibre fresco
1 cda de chile verde picado (si no tienes chile verde añade cayena en polvo)
Perejil o cilantro fresco picado
1/2 limón

PREPARACIÓN
    En una olla con agua y sal, añade las alcachofas enteras, coloca un plato o una red para que no floten, y una vez rompa el hervor, cocina 20 minutos. Escurre y deja enfriar. Ve retirando los pétalos de la alcachofa hasta llegar al centro. Con ayuda de una puntilla, limpia el tallo, corta las puntas del corazón y ábrelo por la mitad. Pela las patatas y hazlas dados. Echa aceite a una sartén amplia, cuando esté bien caliente, echa las semillas de mostaza negra, pero ¡ojo! Tapa la sartén unos segundos porque saltarán como palomitas. En cuanto dejen de saltar, añade el ajo, el jengibre y el comino. El olor será... ¡Brutal! Añade los dados de patata a la sartén. Queremos que se impregnen del aceite especiado y se doren por fuera. Cocina unos 5-7 minutos a fuego medio. Añade las alcachofas junto con el curry y la sal. Remueve con energía para que todo se tiña de ese amarillo vibrante. Añade 3 cdas de agua, tapa y baja el fuego. Deja que se cocinen en su propio vapor unos 12 minutos hasta que la patata esté tierna pero no deshecha. Destapa, sube el fuego 1 minuto para que se evapore cualquier resto de agua y las verduras se "agarren" un poco a la sartén (ese tostado es puro sabor). Remata con cilantro fresco o perejil picado y un buen chorro de limón. 
¡Buen provecho!

👉Si quieres que el plato sea de diez, machaca unas semillas de cilantro en el mortero y échalas justo al final. Le da un frescor que rompe con la intensidad de la mostaza negra. 

COLES DE BRUSELAS "SMASHED". EL SNACK INDIO QUE TE HARÁ OLVIDAR QUE SON VERDURAS

    Si creías que las coles de Bruselas eran aburridas, prepárate. Hoy las hemos "machacado" (literalmente) para transformarlas en un Chaat crujiente y explosivo. Inspirada en el toque rústico de Jamie Oliver y la potencia del Garam Masala, esta receta es pura adicción. Olvídate de texturas blandas hervidas y sosas; aquí buscamos bordes tostados, y un interior tierno. Coronadas con grosellas y un chorrito de Agave, son el equilibrio perfecto entre dulce, picante y salado. ¡Es hora de que las coles brillen con luz propia! 

INGREDIENTES
12 coles de Bruselas
1 cda de pimentón picante de la vera
1 cda de Garam Masala
3 Cdas de aceite de oliva virgen extra
1 cdita de sal
2 cucharadas de grosellas o semillas de granada
Perejil fresco
Queso feta vegano

PREPARACIÓN
    Pon en una olla agua con sal a hervir. Echa las coles y déjalas solo 3-4 minutos. No queremos que se deshagan, solo que se ablanden un poco para poder "domarlas" después. Escúrrelas y pásalas por agua fría para cortar la cocción. Sécalas bien con un paño (es la clave para que luego se queden crispy). Ponlas en una tabla de cocina y, con el fondo de un vaso o bote de cristal, presiónalas con firmeza hasta que queden planas como una moneda gruesa. ¡Sin miedo! Ese borde roto es el que se volverá crujiente. En un bol pequeño, mezcla el aceite con una buena cucharada de Garam Masala, sal y pimentón picante. Pincela cada col con esta mezcla. Asegúrate de que las especias entren por todas las grietas de la col "machacada". Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Introduce las coles en la bandeja de la freidora de aire y asa 10 minutos a 200ºC. (si tu freidora no tiene doble resistencia en la mitad del tiempo dales la vuelta para que se doren por ambas partes) Déjalas hasta que veas que los bordes están dorados, casi color bronce oscuro. Ese es el sabor fuerte que buscamos. Sácalas a una fuente. Mientras están calientes, deja caer los granos de grosella, (que explotarán en la boca), desmiga un poco de queso feta, espolvorea perejil fresco y añade un hilo de Agave que equilibrará el picante de las especias. 
¡Buen provecho!

👉 Si quieres que sean el aperitivo definitivo, sírvelas con un poco de yogur en la base del plato. El contraste del calor de la col con el frío del yogur es...¡brutal!

LA TOSTADA "ENERGÍA TOTAL". EL EQUILIBRIO PERFECTO.

     Hoy en la "Green sabrosa" os traigo mi combinación ganadora para un desayuno saciante, nutritivo y con ese toque dulce que te alegra el día. He elegido una base de pan de centeno (pura fibra y saciedad) y la he coronado con una cremosa crema de cacahuete. Es el desayuno ideal para mañanas activas.

INGREDIENTES
2 rebanadas de pan de molde de centeno
1 plátano
Crema de cacahuete
Mermelada de moras
1 onza de chocolate negro
Zumo de 1/2 limón

PREPARACIÓN
    En un tostador tuesta las rebanadas de pan un par de minutos. Úntalas de crema de cacahuete. Pela el plátano, haz rodajas con él y pincela con zumo de limón para que no se oxide. Colócalo encima de la crema de cacahuete. Con ayuda de una cuchara de café añade mermelada al gusto. Añade la onza de chocolate a un mortero y machácalo, espolvorea las virutas de chocolate por encima del plátano. ¡Buen provecho!

domingo, 22 de marzo de 2026

KOFTAS AL ESTILO JAMIE OLIVER: LA VERSIÓN VEGANA QUE ENGAÑARIA AL MISMÍSIMO CHEF

     ¿Quién no ha babeado alguna vez viendo a Jamie Oliver preparar uno de sus clásicos platos de Oriente Medio en 15 minutos? Sus koftas de Cordero son legendarias por ese equilibrio perfecto entre especias potentes, frescura cítrica y una textura que pide a gritos un buen trozo de pan plano. Hoy vamos a darle una vuelta de tuerca: vamos a hackear la receta original. 
El reto: Mantener toda la explosión de comino, menta y harissa que Jamie defiende a capa y espada, pero eliminando el cordero de la ecuación. ¿El resultado? Unas koftas 100% vegetales, sorprendentemente jugosas y con ese toque tostado que te hace dudar de si realmente no hay carne en el plato. 
    Si buscas una cena rápida, sostenible y que deje a todo el mundo con la boca abierta (incluidos los carnívoros de la casa) quédate, porque te voy a enseñar cómo veganizar un clásico del chef británico sin perder ni un ápice de alma. 

INGREDIENTES
2 hamburguesas Soria Natural desmigadas
5 orejones de albaricoque 
1 puñado de pistachos 
1/2 cebolla roja
1 manojo de perejil fresco
1 manojo de menta fresca
1 cda de Ras el Hanout
1 cdita de Harissa (el picante al gusto)
1 cda de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
1 taza de quínoa precocida
1/2 bote de garbanzos cocidos
1 pizca de canela
1 yogur de soja natural
1 diente de ajo sin germen
1 limón
2 cdas de Shiracha
Sal
Pimienta negra
Vinagre de tinto
Agua

PREPARACIÓN
    En un bol, mezcla la carne de las hamburguesas desmenuzadas, los orejones muy picados, los pistachos picados, el perejil, la menta, sal, pimienta negra, el Ras el Hanout, la Harissa y un chorro de Aove a la mezcla para compensar la falta de grasa del cordero y queden súper tiernas. Dales forma de cilindro a las koftas y pincélalas con aceite. 
Calienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Introduce las koftas en la bandeja y cocina a 190ºC durante 8-10 minutos. Dales la vuelta a la mitad para que se doren por todos lados. ¡El olor de la cocina será increíble! 
    Pela la cebolla, córtala en juliana muy fina, estrújala un poco con una pizca de sal e introdúcela en un bote de cristal, cubre con 3 partes de vinagre de tinto por 1 de agua, y reserva para elaborar un encurtido rápido. 
    Introduce la quínoa en el microondas 1 minuto, añádela a un bol con los garbanzos colados y mezcla junto a la canela y 1 cda de perejil y menta muy picados. Añade un buen chorro de zumo de limón, otro de aceite de oliva virgen extra, sazona al gusto y sirve de fondo en un plato. En un bol mezcla el yogur previamente colado con el ajo rallado y la Shiracha. 
Coloca las koftas encima de la base de garbanzos y quinoa, corona el plato con la cebolla encurtida y sirve junto al yogur. 
¡Buen provecho!