Hay días en los que abres la nevera y no necesitas cocinar desde cero. Solo mirar lo que queda y darle una segunda vida. Después de nuestro viaje por Grecia quedaban un poco de spanakorizo —arroz griego con espinacas—, ensalada griega, unas patatas baby cocidas y dos tomates que pedían salir de la nevera. Y de ahí nació esta comida. 🌿🇬🇷
🍅 Vaciamos un tomate grande, mezclamos el arroz con parte de su pulpa, yogur vegetal, AOVE, limón, pimienta y orégano, lo rellenamos y lo llevamos a la air fryer hasta que el tomate queda tierno y ligeramente asado.
El yogur hace aquí toda la magia: devuelve al arroz la cremosidad y evita que se reseque al calentarlo. Lo acompañamos con la berenjena y el tempeh que ya teníamos preparados, un poco de feta desmigado y hierbas frescas. Y así cerramos Grecia de una de las maneras que más representa a La Green Sabrosa: aprovechando, transformando y sin tirar comida.
Porque las sobras no tienen por qué volver al plato exactamente como salieron de él. A veces basta un tomate, un poco de imaginación y cinco minutos para convertirlas en una comida completamente nueva.
El yogur hace aquí toda la magia: devuelve al arroz la cremosidad y evita que se reseque al calentarlo. Lo acompañamos con la berenjena y el tempeh que ya teníamos preparados, un poco de feta desmigado y hierbas frescas. Y así cerramos Grecia de una de las maneras que más representa a La Green Sabrosa: aprovechando, transformando y sin tirar comida.
Porque las sobras no tienen por qué volver al plato exactamente como salieron de él. A veces basta un tomate, un poco de imaginación y cinco minutos para convertirlas en una comida completamente nueva.










