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domingo, 1 de noviembre de 2026

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA 🇮🇹 ITALIA "CACCIO E PEPE VEGETALE"

Tagliatelles con queso vegetal y pimienta negra · Inspiración romana 

    Hay recetas que demuestran que no hace falta llenar una cazuela de ingredientes para conseguir un plato extraordinario. El cacio e pepe es uno de los grandes clásicos de la cocina romana. Su nombre significa literalmente «queso y pimienta», y su secreto está en conseguir una salsa cremosa utilizando el queso, la pimienta y el agua de cocción de la pasta. Para ello hemos utilizado ParVello, un queso vegetal de estilo parmesano, y un poquito de levadura nutricional para reforzar ese sabor tan característico. ¿El resultado? ¡Una auténtica sorpresa!
Una salsa sedosa, cremosa, que envolvía perfectamente la pasta, con el aroma de la pimienta negra y un sabor a queso realmente delicioso. Y lo mejor: sin nata, sin mantequilla y sin complicaciones.

🌍 País: Italia · Roma, región del Lacio 🇮🇹
🥔 Ingredientes protagonistas: Pasta, queso vegetal ParVello y pimienta negra.
🌿 Aromas: Pimienta negra recién molida y levadura nutricional.
🍷 Maridaje: Agua con gas y limón o un vino blanco italiano fresco.
✈️Próximo destino: 🇯🇵 Japón · 日本

INGREDIENTES
100 g de espaguetis.
30–35 g de queso vegetal ParVello, finamente rallado.
1 cucharada de levadura nutricional.
½ cucharadita de pimienta negra recién molida, ajustable al gusto.
100–150 ml de agua de cocción de la pasta, aproximadamente.
Sal para el agua de cocción.

ELABORACIÓN
    Ponemos a hervir agua con sal y cocemos los tagliatelle hasta que estén al dente. Utilizamos una cantidad de agua moderada para conseguir un líquido de cocción rico en almidón. Antes de escurrir, reservamos una taza de esa agua. En una sartén amplia tostamos suavemente la pimienta negra recién molida durante unos segundos, a fuego medio-bajo.
Añadimos un pequeño cucharón de agua de cocción y removemos para que desprenda todo su aroma. En un bol mezclamos el ParVello rallado con la levadura nutricional. Añadimos poco a poco unas cucharadas de agua de cocción caliente, pero no hirviendo, y trabajamos la mezcla hasta conseguir una crema lo más homogénea posible. Pasamos los tagliatelle a la sartén con la pimienta y mezclamos. Retiramos del fuego y esperamos unos segundos para que baje ligeramente la temperatura. Incorporamos nuestra crema de queso vegetal, removiendo continuamente y añadiendo pequeñas cantidades de agua de cocción hasta conseguir una salsa brillante, sedosa y cremosa. La pasta debe quedar envuelta en la salsa, no nadando en ella. Servimos inmediatamente, formando un pequeño nido de pasta. Terminamos con una pizca de pimienta negra recién molida y, si nos apetece, un poquito más de ParVello. 
Buon appetito! 🇮🇹❤️

💚 El secreto Green Sabrosa: El verdadero secreto de esta receta no está en añadir más queso, sino en controlar la temperatura y trabajar bien la emulsión. La levadura nutricional aporta profundidad y un delicioso sabor a queso, mientras que el agua de cocción ayuda a ligar todos los ingredientes. Y aquí va mi consejo: nunca añadáis el queso vegetal con la sartén demasiado caliente. Es preferible trabajar fuera del fuego y añadir el agua poco a poco. Esta vez lo conseguimos: una salsa suave, sedosa y con un sabor excelente.

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: ITALIA "GNOCCHI CON POMODORINI ARROSTRO E PESTO DI RUCOLA"

Ñoquis con tomatitos asados y pesto de rúcula

    Hay platos que sorprenden precisamente por su sencillez. Estos ñoquis, inspirados en la cocina italiana que tanto disfruta Jamie Oliver, son uno de ellos. Los hemos acompañado de unos tomatitos cherry asados lentamente, hasta concentrar todo su dulzor, y de un pesto casero de rúcula con un carácter muy especial. Confieso que, al probar el pesto por separado, me pareció bastante intenso. La rúcula tenía ese punto ligeramente amargo y picante tan suyo. Pero cuando lo mezclamos con los ñoquis tiernos y los tomates asados… ¡mamma mia! Ningún ingrediente destacaba por encima de los demás. Todo se integró en un conjunto delicioso, equilibrado y lleno de sabor.

🌍 País: Italia 🇮🇹
🥔 Ingredientes protagonistas: Ñoquis de patata, tomates cherry y rúcula.
🌿Aromas: Albahaca, ajo, orégano y aceite de oliva virgen extra.
🍷 Maridaje: Agua con gas y limón o un vino blanco italiano fresco.
✈️ Próximo destino: JAPÓN 

INGREDIENTES
400 g de ñoquis de patata, (caseros)
350–400 g de tomates cherry
2 dientes de ajo
2 cucharadas de AOVE
½ cucharadita de orégano
Unas hojas de albahaca fresca
Sal y pimienta negra
50 g de rúcula fresca
20 g de piñones o almendras
1 diente pequeño de ajo
2 cucharadas de levadura nutricional
40 ml de AOVE
1 cucharadita de zumo de limón
Sal y pimienta negra

PREPARACIÓN

    Colocamos los tomates cherry en un recipiente apto para la freidora de aire, junto con los ajos, el aceite de oliva, el orégano, la sal y la pimienta. Cocinamos a 170 °C durante 15–20 minutos, hasta que los tomates estén tiernos, algunos se hayan abierto y hayan soltado sus jugos. Reservamos todo, incluido ese juguito maravilloso. Trituramos la rúcula con los frutos secos, el ajo, la levadura nutricional y el zumo de limón. Añadimos poco a poco el aceite de oliva hasta conseguir un pesto cremoso, con algo de textura. Salpimentamos al gusto. Ponemos agua con sal a hervir y cocemos los ñoquis. Normalmente estarán listos cuando suban a la superficie. Los escurrimos y los pasamos brevemente por una sartén con unas gotas de AOVE para darles un ligero dorado. Añadimos los tomates asados con todos sus jugos y mezclamos delicadamente. Apagamos el fuego, incorporamos el pesto de rúcula en pequeñas cucharadas y removemos lo justo para que se reparta sin perder su frescura. Servimos los ñoquis con los tomates, unos pequeños toques de pesto y unas hojas de albahaca fresca. Buon appetito! 🇮🇹❤️

CUSCÚS CON BOCADITOS HEURA, BRÓCOLI Y PIMIENTOS

     Hoy preparamos un trifásico sencillo, colorido y lleno de sabor. Combinamos cuscús aromatizado con comino, bocaditos vegetales de Heura doraditos y verduras salteadas. Un plato completo, fácil de preparar y perfecto para llevar en el táper. Tres protagonistas, tres texturas y una comida que demuestra que comer vegetal puede ser de lo más sabroso. 

INGREDIENTES
60 g de cuscús en seco
120 g de bocaditos Heura
150 g de brócoli
80 g de pimientos rojos y verdes
1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo pequeño
Una pizca de comino molido
Perejil fresco
Unas gotas de limón
Sal y pimienta negra
Caldo vegetal suave para hidratar el cuscús

PREPARACIÓN
    Lo cortamos en pequeños ramilletes y cocinamos al vapor durante 5–7 minutos, procurando que quede tierno pero ligeramente firme. Los cortamos en tiras y los cocinamos en una sartén con el aceite de oliva y el ajo picado, hasta que estén tiernos. Incorporamos los bocaditos vegetales a la sartén y dejamos que se doren, mezclándose con los sabores de los pimientos. Lo colocamos en un recipiente con una pizca de comino y añadimos el caldo vegetal caliente siguiendo las proporciones del fabricante. Tapamos durante 5 minutos y soltamos los granos con un tenedor. Distribuimos el cuscús, los bocaditos Heura con pimientos y el brócoli. Terminamos con perejil fresco, pimienta negra y unas gotas de limón.
¡Buen provecho! 

PAK CHOI A LA PLANCHA CON SÉSAMO Y HAMBURGUESA VEGETAL DE HEURA

     Hoy incorporamos un nuevo ingrediente a nuestra cocina: el pak choi, una variedad de col asiática que destaca por sus tallos jugosos y sus hojas tiernas. Lo hemos preparado a la plancha, dejando que el calor realce su dulzor natural y aporte un ligero toque tostado. El sésamo y el perejil fresco completan esta elaboración sencilla, en la que respetamos el sabor y la textura de la verdura. Para acompañarlo, una hamburguesa vegetal de Heura, dorada por ambos lados, que aporta un delicioso contraste y convierte esta combinación en un plato completo y lleno de sabor.

INGREDIENTES
2 pak choi pequeños.
1 hamburguesa vegetal de Heura.
1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra.
1 cucharadita de semillas de sésamo.
1 diente de ajo
1 trozo pequeño de jengibre rallado
Perejil fresco picado.
Unas gotas de limón (opcional).
Sal al gusto.
Pimienta negra (opcional)


PREPARACIÓN
    Lavamos cuidadosamente los pak choi, separando ligeramente las hojas para eliminar cualquier resto de tierra. Los cortamos longitudinalmente por la mitad, manteniendo la base intacta, y los secamos bien. Calentamos una sartén con un poquito de aceite de oliva virgen extra. Colocamos los pak choi con la parte cortada hacia abajo y los cocinamos a fuego medio-alto durante 3–4 minutos, hasta que adquieran un bonito color dorado. Rallamos el jengibre, pelamos y laminaos el ajo y lo agregamos a la sartén. Les damos la vuelta a las pak choi y dejamos cocinar otros 2–3 minutos a fuego medio. Si los tallos todavía están demasiado firmes, podemos añadir una cucharada de agua y tapar la sartén durante un minuto. Buscamos que queden tiernos, pero que conserven un ligero punto crujiente. Mientras tanto, calentamos otra sartén y cocinamos la hamburguesa de Heura siguiendo las indicaciones del fabricante, hasta que quede bien dorada por ambos lados. Retiramos el pak choi de la sartén y lo terminamos con las semillas de sésamo, perejil fresco picado y, si nos apetece, unas gotas de limón. Disponemos la hamburguesa vegetal junto a los pak choi, dejando a la vista sus tallos dorados y el verde intenso de sus hojas. ¡Buen provecho!

CREMA ATERCIOPELADA DE COLIFLOR, PUERRO Y PATATA

     Hay recetas que demuestran que la sencillez puede ser extraordinaria. Esta crema de coliflor, puerro y patata es una de ellas. El puerro pochado lentamente aporta dulzura, la patata proporciona una textura sedosa y la coliflor conserva su sabor delicado. Un toque de nata vegetal, pimienta blanca y nuez moscada termina de redondear una crema suave, aromática y reconfortante. Una receta de pocos ingredientes, elaborada sin prisas, donde cada sabor encuentra su lugar.

INGREDIENTES

200 g de coliflor.
80 g de puerro (parte blanca).
70 g de patata.
25 ml de nata vegetal de cocina.
250–300 ml de caldo vegetal suave.
5 g de aceite de oliva virgen extra.
Una pizca de pimienta blanca.
Una pizca de nuez moscada recién rallada.
Sal al gusto.
Unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Perejil fresco picado.

PREPARACIÓN
    Limpiamos y cortamos el puerro en rodajas finas. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela y lo pochamos a fuego suave durante 7–8 minutos, evitando que tome color.  Pelamos y chascamos la patata. Separamos la coliflor en pequeños ramilletes y añadimos ambas verduras a la cazuela. Rehogamos durante un par de minutos para integrar los sabores. Vertemos unos 250 ml de caldo vegetal, tapamos y dejamos cocer a fuego suave durante 18–20 minutos, hasta que las verduras estén completamente tiernas. Trituramos las verduras con su caldo hasta obtener una crema fina y homogénea.  Añadimos la nata vegetal, una pizca de pimienta blanca y otra de nuez moscada recién rallada. Rectificamos de sal y calentamos durante 1–2 minutos a fuego muy suave, removiendo para integrar todos los ingredientes. Servimos la crema caliente en un cuenco, terminamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra y repartimos unas hojitas de perejil fresco picado. ¡Buen provecho!

    🌿 El toque Green Sabrosa
    El secreto de esta crema está en respetar la suavidad de las verduras y encontrar el equilibrio entre textura y aroma. La nuez moscada y la pimienta blanca aportan profundidad sin ocultar el sabor de la coliflor. La nata vegetal completa esa textura delicada y envolvente que hace tan agradable cada cucharada. Una crema sencilla, casera y elegante, perfecta para disfrutar de la cocina de temporada.

domingo, 25 de octubre de 2026

CALLOS VEGANOS DE SETA CARDO EN SALSA BIZKAINA A LA MARQUESA DE PARABERE

    Seguimos descubriendo la cocina tradicional vasca de la mano de María Mestayer de Echagüe, la Marquesa de Parabere. En esta ocasión hemos preparado unos callos vegetales con setas de cardo, acompañados de una deliciosa salsa vizcaína elaborada con cebolla morada y carne de pimiento choricero, sin tomate ni pimentón. Una receta sencilla, de las que necesitan paciencia y fuego lento. El resultado es una salsa melosa, con el dulzor de la cebolla, el sabor característico del choricero y un ligero toque picante que no resta protagonismo al conjunto.

INGREDIENTES (2 raciones)
300–350 g de setas de cardo.
1 cebolla morada grande.
2 cucharadas de carne de pimiento choricero.
2 dientes de ajo.
1 ramita de perejil fresco.
100–150 ml de caldo vegetal, aproximadamente.
1 pizca de cayena.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal al gusto.

ELABORACIÓN
    Limpiamos las setas de cardo y separamos los sombreros de los pies. Cortamos los pies longitudinalmente en tiras gruesas y los sombreros en trozos irregulares.
Salteamos las setas en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén ligeramente doradas. Reservamos. Cortamos la cebolla morada en juliana fina y picamos los ajos. Calentamos aceite de oliva en una cazuela y pochamos la cebolla y los ajos a fuego bajo durante unos 35–40 minutos, hasta conseguir una textura muy tierna y melosa.
Incorporamos el perejil picado y dejamos cocinar unos minutos más. Añadimos la carne de pimiento choricero, mezclamos bien y cocinamos durante 5–7 minutos. Incorporamos el caldo vegetal poco a poco, una pizca de cayena y dejamos que los sabores se integren. Trituramos hasta conseguir una salsa fina y cremosa. Si resulta demasiado espesa, añadimos un poquito más de caldo. Incorporamos las setas doradas a la salsa vizcaína y cocinamos a fuego muy suave durante unos 10 minutos. Movemos la cazuela de vez en cuando para que las setas se impregnen bien de la salsa. Apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos. Servimos nuestros callos vegetales en una cazuela de barro, acompañados de su salsa vizcaína y decorados con una hojita de perejil fresco.
    
    ❤️ EL RESULTADO
    Una salsa realmente deliciosa, donde predominan el sabor de la cebolla morada y el pimiento choricero, con un picante muy suave de fondo. Las setas de cardo aportan una textura carnosa que combina estupendamente con la cremosidad de la salsa. Una adaptación vegetal inspirada en la cocina de la Marquesa de Parabere, con todo el sabor de nuestros guisos tradicionales. ¡Buen provecho! On egin! 

PATATAS EN SALSA VERDE CON BOLETUS

     Hoy recuperamos otra receta de María Mestayer de Echagüe, la Marquesa de Parabere: unas tradicionales patatas guisadas en salsa verde a las que hemos incorporado boletus para darles un delicioso toque otoñal. Una receta sencilla, de las de toda la vida, donde el ajo, el perejil y la cocción lenta consiguen una salsa melosa y llena de sabor. Los boletus aportan su característico aroma a bosque, convirtiendo este humilde guiso en un plato exquisito.

INGREDIENTES (2 raciones)
450 g de patatas
150–180 g de boletus congelados
¼ de cebolla
1 diente de ajo grande
1 cucharada generosa de perejil fresco picado
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Agua hirviendo, la necesaria
Sal y pimienta

ELABORACIÓN
    Sin descongelarlos, los salteamos en una sartén con un poquito de aceite hasta que pierdan el agua y comiencen a dorarse. Reservamos. Calentamos el aceite en una cazuela y freímos el diente de ajo entero. Cuando esté dorado, lo retiramos. En el mismo aceite pochamos la cebolla muy picadita hasta que comience a tomar color. Las pelamos, cortamos en rodajas de unos 5–7 mm y rehogamos cuidadosamente con la cebolla. Machacamos el ajo dorado en el mortero y lo desleímos con un poquito de agua. Lo incorporamos a la cazuela junto con el perejil, la sal y la pimienta. Añadimos un poco de agua hirviendo y dejamos cocer a fuego suave durante unos 20–25 minutos, incorporando más agua cuando sea necesario. Movemos la cazuela suavemente para ligar la salsa sin romper las patatas. Durante los últimos 5 minutos incorporamos las setas y dejamos que se integren todos los sabores. Apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

🌿 NUESTRO TOQUE GREEN SABROSA:  Siguiendo la técnica de la Marquesa, hemos conseguido unas patatas tiernas, pero enteras, y una salsa verde perfectamente ligada sin necesidad de añadir harina. El boletus es el gran protagonista de esta versión, aportando un sabor profundo y delicioso que combina estupendamente con la suavidad de las patatas.¡Otro plato de cuchara para disfrutar del otoño y de nuestra cocina tradicional vasca! 

ALUBIAS ARROCINAS ALAVESAS CON CALABAZA Y BERZA

    Hoy recuperamos los sabores de la cocina de caserío con un guiso sencillo, de los que se preparan a fuego lento y sin prisas. Inspirándonos en las Alubias blancas al caserío de la Marquesa de Parabere, hemos preparado nuestra propia versión con alubias arrocinas alavesas, berza, calabaza y pimientos de Gernika asados. El resultado es un plato de cuchara lleno de sabor, con las alubias tiernas, las verduras en su punto y un caldo meloso que se consigue únicamente con el chup-chup y un poquito de paciencia.

INGREDIENTES (2-3 raciones)
200 g de alubias arrocinas alavesas secas
150 g de berza
180 g de calabaza
1 pimiento rojo de Gernika
1 pimiento verde de Gernika
1 puerro mediano
½ cebolla blanca grande
1 diente de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco
Sal y pimienta negra
Agua para la cocción

ELABORACIÓN
    La noche anterior ponemos las arrocinas en remojo durante 10-12 horas. Al día siguiente, las escurrimos y las colocamos en una cazuela cubiertas de agua fría. Llevamos a ebullición y rompemos el hervor tres veces añadiendo un poquito de agua fría, siguiendo la técnica de la Marquesa. Dejamos cocer a fuego suave hasta que comiencen a estar tiernas, aproximadamente 60-90 minutos, dependiendo de la alubia. Asamos los pimientos rojo y verde de Gernika hasta que estén tiernos. Retiramos la piel cuando sea necesario y los cortamos en juliana. En una sartén calentamos el AOVE y pochamos lentamente la cebolla y el puerro bien picados. Incorporamos el ajo y los pimientos asados. Cocinamos unos minutos más para que se integren todos los sabores. Cuando las alubias estén casi tiernas, añadimos la berza cortada en tiras y el sofrito. Dejamos cocinar suavemente unos 20-25 minutos. Incorporamos la calabaza cortada en dados y continuamos la cocción unos 15-20 minutos. Ajustamos de sal y pimienta y damos unos movimientos suaves de vaivén a la cazuela, sujetándola por las asas. Así ayudamos a ligar el caldo con el almidón de las alubias y la cremosidad natural de la calabaza, sin necesidad de añadir espesantes. Apagamos el fuego, incorporamos perejil fresco picado y dejamos reposar el guiso tapado durante 15-20 minutos antes de servir. Un plato de otoño, de cuchara y de cocina tradicional, donde los ingredientes humildes se convierten en los auténticos protagonistas. ¡Buen provecho! On egin! 🌿

domingo, 18 de octubre de 2026

ZURRUKUTUNA VEGANA A LA MARQUESA DE PARABERE

     En La Green Sabrosa comenzamos a descubrir algunas de las recetas de María Mestayer de Echagüe, la Marquesa de Parabere, recogidas en su libro Platos escogidos de la cocina vasca, adaptándolas a nuestra cocina vegetal. Empezamos con una zurrukutuna muy diferente a la que siempre había preparado. La versión de la Marquesa incorpora patatas y cebolla, y prescinde del habitual pimiento choricero. Sustituimos el bacalao por calamares vegetales y seguimos su elaboración a fuego lento. El resultado es una sopa cremosa, con patatas muy tiernas, un delicado toque de ajo y un suave sabor a mar. Sin duda, la mejor zurrukutuna que he probado hasta ahora.

INGREDIENTES
120-150 g de calamares veganos Green Leaf, sin rebozar.
2 patatas Monalisa medianas (aproximadamente 300 g).
1 cebolleta grande.
2 dientes de ajo.
40 g de pan de maíz sin gluten con pipas.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
650 ml de caldo vegetal suave.
100 ml adicionales de caldo, si fuera necesario.
Sal al gusto

ELABORACIÓN
    Calentamos el aceite de oliva en una cazuela de fondo grueso. Incorporamos los dientes de ajo enteros y los doramos suavemente, procurando que no se quemen. Una vez dorados, los retiramos. En el mismo aceite añadimos la cebolleta finamente picada y la pochamos a fuego medio-bajo durante 12-15 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada. Pelamos las patatas y las cortamos en trozos grandes, de unos 4-5 cm, chascándolas ligeramente al terminar cada corte. Las incorporamos al sofrito y las rehogamos suavemente durante un par de minutos. Vertemos 650 ml de caldo vegetal caliente, procurando que las patatas queden cubiertas. Dejamos cocinar a fuego suave durante 30 minutos, con la cazuela parcialmente tapada y evitando remover para que las patatas conserven su forma.
Incorporamos el pan cortado en rebanadas finas y continuamos la cocción durante otros 15 minutos. Si fuera necesario, añadimos un poco más de caldo caliente. Comprobamos que las patatas estén tiernas, pero enteras. Cortamos los calamares veganos en trozos pequeños y los salteamos aparte con unas gotas de aceite de oliva, siguiendo las indicaciones del fabricante. Una vez cocinados, los incorporamos a la zurrukutuna durante los últimos 3-5 minutos, mezclando suavemente. Comprobamos el punto de sal, apagamos el fuego y dejamos reposar unos cinco minutos. Servimos bien caliente, preferiblemente en una cazuela de barro. ¡Buen provecho! On egin! 
💚

    🌿 EL TOQUE DE LA GREEN SABROSA: En esta ocasión utilizamos patata Monalisa y pan de maíz sin gluten con pipas. Ambos dieron un resultado estupendo: las patatas quedaron enteras y muy tiernas, mientras que el pan aportó una cremosidad deliciosa. La clave está en mantener una cocción suave, sin prisas, para conseguir una sopa melosa en la que todos los sabores queden equilibrados.


PIMIENTO MORRÓN BIZKAINO RELLENO DE NO-POLLO Y SETAS CON CREMA DE BOLETUS

    Seguimos nuestro recorrido por Euskal Herria con una receta vegetal en la que el gran descubrimiento ha sido el propio producto. Este pimiento morrón bizkaino, carnoso y dulce, lo hemos rellenado de no-pollo y setas y acompañado con una suave crema de boletus. Una combinación deliciosa en la que, pese al relleno y la salsa, el pimiento sigue siendo el auténtico protagonista. Una receta sencilla, sabrosa y de esas que, después de probarlas, sabemos que volverán a nuestra cocina.
 
INGREDIENTES

2 pimientos morrones bizkainos rojos
150 g de no-pollo vegetal
150 g de setas
½ cebolla
1 diente de ajo
Perejil fresco
AOVE
Pimienta negra
Sal
3–4 cucharadas de salsa de boletus
3–4 cucharadas de nata vegetal
Un poquito de caldo vegetal, si fuera necesario
Pimienta negra

PREPARACIÓN

    Picamos las setas y las salteamos a fuego fuerte con un poco de AOVE hasta que pierdan el agua y estén bien doradas. Reservamos. En la misma sartén pochamos la cebolla picada, añadimos el ajo y después el no-pollo troceado. Cuando esté dorado incorporamos nuevamente las setas, pimienta negra y perejil. Probamos y rectificamos de sal si es necesario. Lavamos los morrones, retiramos con cuidado el pedúnculo, las semillas y las membranas interiores. Los rellenamos generosamente con la mezcla de no-pollo y setas y pincelamos el exterior con AOVE. Los cocinamos en la air fryer a 180 °C hasta que estén tiernos, con la piel ligeramente tostada y arrugada, pero manteniendo su forma. Calentamos suavemente la salsa de boletus con la nata vegetal. Si está demasiado espesa, añadimos un poquito de caldo hasta conseguir una crema suave y fluida. Terminamos con pimienta negra. Ponemos un pequeño espejo de crema de boletus en el plato y colocamos encima el pimiento relleno. Terminamos con perejil fresco, unas gotas de AOVE y pimienta negra. 
¡Buen provecho! On egin! 💚