Hay recetas que no necesitan demasiados ingredientes ni grandes elaboraciones para convertirse en auténticas delicias. Nuestra porrusalda con pochas navarras es una de ellas. En la gastronomía vasca, el respeto por el producto es fundamental. Y en esta ocasión hemos querido que los ingredientes de nuestra tierra sean los verdaderos protagonistas: pochas navarras, patatas alavesas y puerros y zanahorias de la huerta de Bizkaia.
Una porrusalda tradicional enriquecida con pochas, que aportan una textura suave y mantecosa. El secreto está en cocinar las verduras lentamente, dejando que ese chup chup tan nuestro vaya concentrando los sabores. El resultado nos ha sorprendido: un caldo dorado y cremoso, el sabor delicado del puerro y unas pochas extraordinariamente melosas. Sin duda, la mejor porrusalda que hemos probado hasta ahora.
Porque nuestra gastronomía tiene algo maravilloso: saber respetar, cocinar y saborear el producto sin necesidad de camuflarlo.
Una porrusalda tradicional enriquecida con pochas, que aportan una textura suave y mantecosa. El secreto está en cocinar las verduras lentamente, dejando que ese chup chup tan nuestro vaya concentrando los sabores. El resultado nos ha sorprendido: un caldo dorado y cremoso, el sabor delicado del puerro y unas pochas extraordinariamente melosas. Sin duda, la mejor porrusalda que hemos probado hasta ahora.
Porque nuestra gastronomía tiene algo maravilloso: saber respetar, cocinar y saborear el producto sin necesidad de camuflarlo.
INGREDIENTES
2 puerros grandes
2 patatas medianas, preferiblemente alavesas
2 zanahorias
½ cebolla
200–250 g de pochas navarras Gvtarra, cocidas y escurridas
600 ml aproximadamente de caldo vegetal suave
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
Sal al gusto
Perejil fresco
2 puerros grandes
2 patatas medianas, preferiblemente alavesas
2 zanahorias
½ cebolla
200–250 g de pochas navarras Gvtarra, cocidas y escurridas
600 ml aproximadamente de caldo vegetal suave
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
Sal al gusto
Perejil fresco
ELABORACIÓN
Limpiamos bien los puerros y los cortamos en rodajas generosas. Pelamos las zanahorias y las cortamos en medias lunas, picamos la cebolla en juliana fina y chascamos las patatas en trozos medianos. En una cazuela calentamos el aceite de oliva virgen extra. Incorporamos la cebolla, los puerros y las zanahorias. Dejamos pochar durante 8–10 minutos a fuego medio-bajo, removiendo ocasionalmente, sin que las verduras lleguen a dorarse. Añadimos las patatas y removemos durante un minuto para que se impregnen del sabor de las verduras. Vertemos unos 500 ml de caldo vegetal, reservando el resto para ajustar la textura. Incorporamos la hoja de laurel y una pizca de sal. Cocinamos a fuego suave durante unos 18–22 minutos, hasta que las patatas estén prácticamente tiernas. Incorporamos las pochas navarras y dejamos cocinar durante los últimos 8 minutos a fuego suave. Removemos con delicadeza para evitar que se rompan y añadimos un poquito más de caldo si fuera necesario. Apagamos el fuego, retiramos la hoja de laurel y dejamos reposar unos 5 minutos para que los sabores terminen de integrarse. Terminamos con perejil fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. ¡Buen provecho! On egin! 💚
🌿 EL TOQUE DE LA GREEN SABROSA: En esta receta hemos prescindido de especias y condimentos intensos porque queríamos conservar el sabor característico del puerro. La patata aporta cuerpo, las pochas su delicada cremosidad y las verduras todo su sabor natural. Una cocina sencilla, de producto, de paciencia y de tradición. Porque en nuestra cocina el verdadero lujo no siempre está en añadir, sino en saber qué no hace falta añadir.
