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domingo, 26 de abril de 2026

BÁSICOS QUE ELEVAN TU MESA: TOFU A LA BRASA CON ESPÁRRAGOS DE TEMPORADA

    Hoy nos alejamos de los mitos para abrazar la técnica: un tofu que rompe esquemas. Imagínate un bocado que comienza con un crujido delicado, dando paso a un interior suave que ha absorbido cada matiz de las especias. No es solo una proteína; es el lienzo perfecto para tus platos más creativos. Este tofu es el resultado de buscar la perfección en lo cotidiano. Es esa receta que te salva una cena rápida, pero que tiene la elegancia suficiente para protagonizar un "brunch" especial. Crujiente, aromático y profundamente sabroso. 

INGREDIENTES
1 bloque de tofu firme 
4 dientes de ajo
2 limones
1 cda de jarabe de arce o agave
1 cda de chile en polvo
Sal
Pimienta negra
1/2 taza de agua caliente
6 cdas de salsa de soja baja en sal
2 cdas de aceite de sésamo
3 espárragos blancos frescos
3 espárragos verdes frescos
1 pizca de azúcar blanca
1 vasito de bebida vegetal

PREPARACIÓN
    Escurre bien el agua del tofu. Puedes envolverlo en un paño limpio y ponerle algo de peso encima durante 15 minutos para que suelte todo el líquido. Córtalo en tiras gruesas. En un bol o bolsa de congelación mezcla la salsa de soja, el agua, el jarabe de arce, el chile en polvo, el zumo de los limones, los ajos machacados, la pimienta negra y mezcla. Añade los filetes de tofu y deja macerar toda la noche. 
    Añade agua a una cazuela, con una pizca de sal, otra de azúcar blanco y la bebida vegetal. Mientras limpia los espárragos blancos, córtales un trozo del tallo y con ayuda de un pelapatatas retírales una capa fina más o menos a 2 dedos de la yema que es la parte más tierna. Una vez rompa a hervir el agua, añade los espárragos blancos y cocina 20 minutos a fuego medio. Retiramos y escurrimos. Lava los verdes y córtales el tallo, dales un hervor en el agua anterior de 5 minutos, escurre y saltea ambos (los blancos y los verdes) en una sartén con un poco de aceite hasta dorar. Reservamos. 
    Saca del marinado los lomos de tofu. Calienta una plancha con 1 pincelada de aceite. Añade los lomos y dóralos por ambos lados 5 minutos para que forme la costra dorada y tostada.  ¡Buen provecho!

📍 Una vez que esté bien crujiente, añade un chorrito de salsa de soja (si quieres un toque dulce, una pizca de azúcar o sirope) Saltéalo un minuto más para que se caramelice.

PIMIENTOS RELLENOS DE CREMA DE SETAS: EL SECRETO DE LA TEXTURA PERFECTA

     Hoy os traigo una receta que es puro confort: Pimientos del Piquillo rellenos de setas. Pero no son unos pimientos cualquiera. He querido elevar este clásico vegano buscando una experiencia delicada al paladar. ¿El secreto? Una bechamel triturada que convierte el relleno en una crema de setas finísima, sedosa y llena de matices. Es un plato perfecto para sorprender en una cena especial o simplemente para darte un capricho "green" de los buenos. ¡Vamos a los fogones!

INGREDIENTES
1 bote de pimientos del piquillo de buena calidad (unos 10-12 pimientos)
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
250g de seta ostra (pueden ser variadas champiñón, shiitake, boletus, etc.)
2 txalotas
1 puerro fino
500 ml de bebida de soja sin azúcar o de avena
45g de harina (unas 3 cucharadas)
45 ml de margarina vegetal
una pizca de nuez moscada
1/2 cebolla dulce
1 pimiento verde
6 tomates de pera maduros

PREPARACIÓN
    En una sartén amplia con un chorrito de AOVE, empieza pochando las 2 txalotas y el puerro  (todo muy picado). Cuando la verdura esté casi tierna, añade las setas picadas. Cocina a fuego medio-alto hasta que las setas se doren y no quede nada de agua en la sartén. Reserva. En un cazo, calienta la margarina y añade la harina. Tuesta un par de minutos removiendo siempre. Ve añadiendo la bebida vegetal poco a poco, sin dejar de batir con las varillas hasta que la mezcla espese y hierva, unos 10 minutos. Añade sal, pimienta, la nuez moscada y el sofrito de setas y verduras. Pasa la batidora de mano a máxima potencia hasta que obtengas una crema finísima, sin ningún tropezón. Deja que esta crema se enfríe totalmente antes rellenar los pimientos, así tendrá la consistencia perfecta y no se saldrá del pimiento una vez rellenado. Mientras enfría, preparamos la salsa. En una sartén, sofríe la cebolla y el pimiento. Cuando estén bien pochados añade el tomate de pera troceado. Deja cocinar a fuego lento unos 40 minutos. Tritura la salsa hasta que quede lisa y brillante. Si queda muy espesa, añade un poco del líquido del bote de los pimientos. Escurre bien los pimientos del piquillo. Con ayuda de una manga pastelera (o una cuchara pequeña), ve rellenando cada pimiento con la crema de setas. No los llenes hasta el borde para que puedas cerrarlos un poquito. Coloca los pimientos rellenos en una cazuela plana o fuente de horno sobre una base de la salsa de tomate que has preparado. Cubre con un poco más de salsa por encima. Dale un hervor suave de 5-8 minutos para que los sabores se abracen.
¡Buen provecho!

    📍Si quieres que la receta sea apta para celíacos, puedes sustituir la harina de trigo por maicena o un mix de harina sin gluten.

    📍Si algún pimiento se te rompe al rellenarlo, ¡no lo tires!. Tritúralo con un poco de nata vegetal y el líquido del bote que reservamos para crear una salsa de acompañamiento espectacular.

CARPACCIO DE "CORVINA" VEGETAL. EL ARTE DE ASAR EL MELÓN

     Cuando la fruta se transforma en un bocado marino sorprendente. Hoy, el melón blanco abandona su papel secundario como fruta de postre para convertirse en el protagonista absoluto de un entrante minimalista y sofisticado. Gracias a una técnica de asado controlado, logramos una textura elástica y translúcida que evoca la delicadeza de una corvina salvaje, creando un puente entre la huerta y el mar. Un plato elegante, vegano y con ese equilibrio perfecto entre lo dulce, lo salado y lo ácido. 

INGREDIENTES
1/2 melón piel de sapo 
3 cdas de aceite de oliva
1 pizca de sal
1 loncha de salmón vegano 
1 cda de alcaparras
2 cucharadas de alga nori en copos
4 nueces
2 limas
1 limón
Perejil fresco

PREPARACIÓN
    Pelamos el melón y retiramos las semillas. Cortamos el melón en lingotes o rectángulos de unos 2 cm. Precalentamos la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Colocamos los lomos de melón en la bandeja, pincelamos con aceite, añadimos una pizca de sal y asamos 10 minutos a 180º. (Si tu freidora no tiene resistencia arriba, dale la vuelta a mitad del tiempo). El melón debe estar tierno al tacto y los bordes deben empezar a verse translúcidos, pero no debe dorarse ni caramelizarse en exceso. Buscamos una textura nácar, no un asado dulce. Una vez fuera del horno, dejamos que los lingotes pierdan temperatura a temperatura ambiente durante 5 minutos. Después, introducimos en un tupper con el jugo de dos limas y el limón. Añadimos los copos de alga nori, lo llevamos a la nevera y dejamos macerar 3h. Este shock térmico detiene la cocción y compacta la fibra del melón, dándole esa mordida elástica similar a la de un pescado crudo. 
    Emplatamos: Con ayuda de un cuchillo de hoja fina muy afilado, cortamos los lingotes asados y fríos en láminas casi transparentes (estilo carpaccio). Dispón en un plato ondulando las láminas para darle volumen. Intercala con el salmón vegano entre los pliegues del melón. Reparte las alcaparras y las nueces. Ralla una lima por encima, añade un chorro de aceite de oliva virgen extra y decora con unas hojitas de perejil. 
¡Buen provecho!

📍Si quieres que el melón luzca exactamente como un lomo de pescado blanco, después de asarlo y antes de cortarlo, pincela los lomos con una gota de aceite suave. Esto le da un brillo satinado que, al cortarlo en láminas finas, crea ese efecto translúcido tan elegante. 

📍Para conseguir que el cuchillo rompa el melón sin destrozarlo, humedécelo ligeramente con aceite entre corte y corte, así deslizará como la seda. 

  
    📍No te cortes con las alcaparras o incluso añade un poco de agua de la conserva al aceite del aliño. Ese toque ácido-salado es el que "engaña" al paladar y lo lleva al terreno de los entrantes. 

lunes, 20 de abril de 2026

MACARRONES CON BECHAMEL DE COLIFLOR

    Si buscas un plato de pasta reconfortante, pero con un extra de verduras y menos grasas pesadas, estos macarrones con bechamel de coliflor van a ser vuestro nuevo básico. Me encanta dar vueltas a los clásicos, y el uso de bebida de soja y la coliflor triturada crea una textura increíblemente cremosa sin necesidad de mantequillas o harinas ¡Y todo usando nuestra querida "Freidora de Aire"

INGREDIENTES
400 g de coliflor cortada en ramilletes pequeños
300 g de pasta (vuestra variedad favorita)
500 ml de bebida de soja sin azúcar
1 cda de mostaza inglesa (el toque maestro)
100 g de Queso Cheddar Violife en lonchas
100 g de Queso Mozzarella Violife en lonchas
Queso Mozzarella Violife sabor original
3 cdas de pan rallado 
1/2 cda de ajo en polvo

ELABORACIÓN
    En un recipiente apto para freidora de aire, colocamos la coliflor junto con la bebida de soja y la mostaza. Horneamos 25 minutos a 200º C. La coliflor debe quedar bien tierna. Mientras tanto, cocemos la pasta en agua con sal, pero ¡ojo! Sácala 2 minutos antes de lo que indique el envase. Se terminará de hacer con la salsa. Una vez lista la coliflor, añadimos el queso troceado a la mezcla caliente y trituramos todo muy bien hasta conseguir una bechamel suave y sedosa. Mezclamos la pasta escurrida con nuestra bechamel de coliflor. Cubrimos la mezcla con pan rallado, ajo en polvo y un extra de queso rallado. Llevamos de nuevo a la freidora de aire y gratinamos hasta que la capa superior esté dorada y súpercrujiente. 


    📍 Si quieres un extra de sabor, podéis añadir una pizca de nuez moscada a la bechamel antes de triturar ¡Combina de cine con la coliflor!

domingo, 19 de abril de 2026

TOSTADA DE AGUACATE Y SRIRACHA

    Hay mañanas en las que el desayuno no es solo la primera comida del día, sino un ritual de texturas y contrastes. Hoy nos inspiramos en la sencillez magistral de Jamie Oliver para crear una tostada que es puro equilibrio: sofisticada, vibrante y profundamente deliciosa. Esta receta nace de la búsqueda de la armonía perfecta entre la untuosidad del mundo vegetal y la intensidad de los matices picantes. Es la prueba de que un desayuno rápido puede ser una auténtica fiesta de sabores y texturas. Si buscas algo cremoso, picante y con un toque crujiente...¡esta es tu tostada!

INGREDIENTES
2 rebanadas de pan de centeno
1/2 tarrina de crema de queso untable vegano
1 aguacate maduro
1 cdita de Sriracha
1 pizca de Tajín en polvo
1 pizca de Just Spices Aguacate Toppins 
1/2 limón
1 pizca de sal
Aove con aroma de trufa

PREPARACIÓN
    Comenzamos preparando el lienzo: el pan debe estar crujiente por fuera pero tierno en su interior. En un bol mezclamos el queso crema con un chorrito de Sriracha, mezclamos y extendemos esta mezcla en ambas tostadas. Cortamos el aguacate en dos partes, sacamos con ayuda de una cuchara y lo laminamos. Rociamos con una pizca de sal y un chorrito de zumo de limón. Montamos el aguacate en las tostadas, coronamos con toppings para aguacate que aportan el componente crujiente y finalizamos espolvoreando Tajin. ¡Buen provecho!

domingo, 12 de abril de 2026

SALTEADO DE EDAMAMES CON VERDURAS

     Hoy cerramos nuestra semana de recetas estrella con un homenaje al chef Ander González y su programa A bocados. He recreado una de sus propuestas más frescas: una combinación de edamames y verduras salteadas que es puro color y salud. Es un plato vibrante, sencillo de elaborar y perfecto para esos días en los que buscas algo ligero pero con mucha mordida.

INGREDIENTES
300g de Edamames congelados
1 zanahoria 
1/2 calabacín
1/4 de pimiento rojo
1/2 pimiento verde
5cm de jengibre fresco
2 dientes de ajos
1 cebolleta
2 cdas de aceite de sésamo
1 cda de Salsa de Tamari (o salsa de soja)
1 chorrito de Aove
1 cda de semillas de calabaza
1 cda de semillas de girasol
1 cda de semillas de sésamo
Un ramillete de perejil fresco (o cilantro)
1 puñado de rúcula fresca (o espinacas frescas)

PREPARACIÓN
    Da un hervor a los edamames en agua con sal (2-3 minutos) y pásalos por agua con hielo para que mantengan ese verde eléctrico. Ralla la zanahoria, pica la cebolla, el jengibre, los ajos y corta en bastones el calabacín y los pimientos. En un wok añade un chorrito de aove y aceite de sésamo, saltea los ajos, la cebolleta y el jengibre. Cuando tome un punto de color, añade las semillas, cocina a fuego bajo para que no se tuesten en exceso. Añade los bastones de verduras y saltea unos minutos a fuego fuerte, echa los edamames previamente cocidos (buscamos que las verduras estén cocinadas pero al dente) Por último añade un chorrito de salsa tamari, el puñado de rúcula, apaga el fuego y mezcla para que se impregne de sabor. Sirve una lluvia de sésamo por encima. 

    👉 Y con estos edamames llenos de color y sabor, ponemos el cierre a una semana mágica en el blog. Ha sido un viaje increíble: desde los secretos de autor de Carlo Cao y el dinamismo de Ander González, hasta el misterio de mi "Desayuno del Revés" y ese Bikini Rebelde que ya es uno de mis favoritos. Gracias por acompañarme en cada bocado, por brindar conmigo con los tesoros de nuestra Rioja Alavesa -desde Casa Primicia hasta Amaren- y por demostrar que la cocina consciente es, ante todo, una cocina llena de alegría. Nos vemos la próxima semana, con más recetas, más sabor, más verde y siempre con el corazón en la cocina. ¡Salud y buen provecho!  

    🍷El maridaje: Amaren Blanco Fermentado en Barrica (Bodegas Amaren). Nos vamos hasta Villabuena de Álava para descubrir este vinazo de la familia Luis Cañas. Amaren significa "de la madre" en euskera. Este vino (viura y malvasía) tiene una complejidad brutal. Al estar fermentado en barrica, tiene notas ahumadas y especiadas que abrazan el umami de la soja en lugar de pelearse con él. Su acidez cítrica limpia el paladar tras el salteado.


TOSTADAS DE HUEVOS ROTOS (SIN HUEVO) BORRAJA Y CHAMPIÑONES

     A veces, la cocina es pura magia y el desayuno de hoy es la prueba definitiva. He recreado la textura y el sabor de unos huevos rotos tradicionales de una forma que no os vais a creer. En esta tostada se junta la elegancia de la borraja con la potencia de la tierra y un toque visual que parece sacado de un restaurante de autor. Es el bocado perfecto para los que buscan empezar el día con energía, sabor y mucha personalidad. 

INGREDIENTES
1/2 taza de borraja cocida previamente
1/2 taza de champiñones portobello laminados
6 tomates cherri partidos en cuartos
Aove
200g de tofu sedoso
1 cdita de cúrcuma
1 cdita de Sal Kala Namak

PREPARACIÓN
    En una sartén con un poco de aceite, saltea los champiñones y los cherris. Añade la borraja (previamente cocida) al final del salteado para que mantenga su color vibrante. Desmiga el tofu y reparte en dos bols, en uno añade tofu, la cda de cúrcuma y sal kala namak y en el otro tofu y sal kala namak. Vierte la mezcla de ambos bols al salteado de verduras recreando visiblemente como sería con huevo, mezcla suavemente y retira del fuego paraque quede cremoso. Tuesta las rebanadas de pan, coloca una capa de verduras con el "no huevo" y termina con una lluvia de semillas negras de sésamo para ese contraste visual tan potente. ¡Buen provecho!

EL "BIKINI" QUE SE CREE QUESADILLA: CRUJIENTE, FUNDENTE Y 100% REBELDE

     Olvidaos de todo lo que sabéis sobre el sandwich de siempre. Hoy le damos una vuelta al concepto Bikini para llevarlo a otro nivel de textura y sabor. He cambiado el pan de molde por tortitas de maíz, y el relleno es una fiesta para los amantes del queso: un combo brutal de Mozzarella y Cheddar de Violife que abraza unas lonchas finas de Heura doraditas. El resultado es un bocado que cruje al morder y se estira hasta el infinito. Es la receta rápida perfecta para cuando quieres darte un capricho sin renunciar a tus valores. 

INGREDIENTES
2 tortitas medianas de Maíz
3 lonchas finísimas de Heura
3 lonchas de queso Mozzarella Violife
3 lonchas de queso Cheddar Violife
1 cdita de Aove

PREPARACIÓN
    Pasa las lonchas de Heura por una sartén vuelta y vuelta para quitarle la humedad y tome un color brillante. Monta el bikini poniendo 1 tortita, cubre con la mozzarella, con las lonchas de heura, con el queso cheddar y cierra con otra tortita. Así al fundirse, sellará el sandwich y no se escapará nada. Con ayuda de una brocha, pincela la tortita y dora en una sartén a fuego suave. Así damos tiempo a que el corazón del queso Violife se convierta en lava volcánica sin que el maíz se tueste de más. Córta y sirve recien hecho. 
¡Buen provecho!

    🍷Sírvelas acompañadas de un Rosado de Lágrima de Rioja Alavesa. Su frescura frutal limpia el paladar tras cada bocado de queso fundido. ¡Match inmediato!

LASAÑA DE LA HUERTA "GREEN & GLOW".

     Hoy elevamos el listón en el blog con una receta que es pura elegancia vegetal. Hemos fusionado la ligereza de las verduras laminadas con dos de los mejores recursos del chef Carlo Cao: su increíble boloñesa de lentejas y ese queso parmesano de anacardos que aporta el toque crujiente justo. ¿Mi secreto personal? Una bechamel de tofu sedoso y bebida de arroz. Es proteica, increíblemente ligera y tiene ese sabor neutro que permite que el resto de los ingredientes bailen en tu paladar. ¡Vamos a cocinar!

INGREDIENTES
1 berenjena mediana
1 calabacín mediano
Boloñesa de lentejas (ver receta en mi blog)
400g de tofu sedoso
150 ml de bebida de arroz
1 cdita de nuez moscada
Sal
1 cdita de pimienta negra
100g de anacardos 
2 cdas de levadura nutricional
2 cdas de margarina vegetal
Aceite de oliva 0.4

PREPARACIÓN
    Lava la berenjena y el calabacín y hazlos láminas no muy gruesas. En una sartén pincela con aceite y dora unos minutos cada lámina de verduras por cada lado hasta que se doren ligeramente. Este paso es la clave para sellar la fibra y que la lasaña mantenga su estructura sin soltar agua en el horno. Reserva sobre papel de absorbente. Tritura el tofu sedoso con la bebida de arroz hasta obtener una crema fina. Calienta brevemente en un cazo para que la nuez moscada infusione bien. Añade una pizca de sal y la pimienta negra. Buscamos una textura cremosa, no líquida. En una fuente montamos las capas: pincela generosamente la base de la fuente con bechamel, coloca una capa de berenjena cerrando bien los huecos, extiende 1 capa generosa de boloñesa de lentejas, coloca otra capa de calabacín sobreponiendo cerrando bien los huecos y repite cada paso hasta coronar la última capa con la bechamel que hemos preparado. Con ayuda de un molinillo, tritura la levadura nutricional, una cdita de sal, los anacardos a golpes pequeños para que suelten estos últimos su aceite y nos quede granulado pero no chicloso.  Espolvorea generosamente el queso parmesano que acabamos de preparar sobre toda la superficie de lasaña. Precalienta el horno 10 minutos y hornea 25 minutos a 190ºC calor arriba y abajo. Los últimos 5 minutos ponlo en modo gratinador para dorar el parmesano de anacardos y queden crujientes y tostados. ¡Buen provecho!

    👉 No tengas prisa por cortarla: deja que la lasaña repose 10 minutos fuera del horno para que la bechamel de tofu asiente y el corte sea perfecto.

   🍷Para acompañar esta lasaña, he elegido un vino que es pura joya de nuestra tierra: el Casa Primicia Chardonnay. Es elegante y completo. Tiene una untuosidad espectacular que envuelve la cremosidad del tofu sedoso. ¡Es un maridaje de proximidad que eleva la receta a otro nivel!


ALCACHOFAS EN FLOR CON VIRUTAS DE HEURA Y AJETES FRESCOS

    Hay platos que son un jardín en el plato, y estas alcachofas en flor son, sin duda, las reinas de la temporada. En esta receta, he querido fusionar la delicadeza de la técnica de cocción entera (para preservar toda la jugosidad y el color vibrante del corazón) con un golpe de vanguardia en la freidora de aire. Buscando ese punto umami que nos apasiona, he transformado unas finas lonchas de Heura, bañadas en pimentón de la Vera en auténticas virutas crujientes que juegan con la cremosidad de los ajetes frescos. Un bocado elegante, complejo y visualmente fascinante. Una receta que demuestra que la cocina vegetal puede ser sofisticada y profundamente sabrosa. 

INGREDIENTES
6 Alcachofas frescas de temporada
3 lonchas finas de Heura
4 ajetes frescos
Pimentón de la Vera semi
Aove
Sal de Añana en escamas

PREPARACIÓN
    Cocinamos las alcachofas enteras, para evitar la oxidación. En una olla cubrimos de agua, colocamos encima un plato para que las ayude a sumergirse, y cocinamos 20 minutos una vez rompa el hervor a fuego medio. Una vez cocidas, dejamos atemperarse para no quemarnos, y vamos retirando los pétalos exteriores hasta llegar al corazón. Con ayuda de una puntilla, pela el tallo, para quitarle las cerdas duras y córtalo al ras del corazón para que se asienten bien en el plato. (Guarda los tallos para otra elaboración, están deliciosos). Cortamos con cuidado las puntas de cada alcachofa y vamos con mucho cuidado abriendo los pétalos hacia afuera para hacer la forma de la flor. Pincelamos con Aove las alcachofas con ayuda de una brocha para llegar bien a cada pétalo. Precalentamos 3 minutos a 200ºC la freidora de aire y cocinamos 8 minutos a 190ºC hasta que veamos que los pétalos empiezan a ponerse dorados. Mientras, en un bol añadimos aove y pimentón de la Vera semi, mezclamos y con ayuda de una brocha pincelamos las tres lonchas de Heura por ambos lados. La doramos en la sartén hasta que pierdan la humedad y las cortamos en tiras finas. En ese mismo aceite perfumado, doramos los ajetes picados en juliana hasta que estén tiernos y aromáticos. 
    Emplatamos: Colocamos las alcachofas en la bandeja, coronamos con el sofrito de ajetes y las virutas de Heura. Terminamos con unos granos de Sal de Añana. ¡Buen provecho!

    📍Para que la flor se abra sin romperse, el truco está en el punto de cocción. No las dejes demasiado blandas, deben estar al dente. Al sacarlas del agua, escúrrelas boca abajo unos minutos, así soltarán todo el exceso de agua y quedarán mucho más crujientes en la freidora de aire. 

sábado, 11 de abril de 2026

POTAJE DE VERDURAS Y ALBÓNDIGAS ESPECIADAS

    Existen platos que alimentan el cuerpo y otros que, además, cuentan una historia de respeto por la tierra y audacia en los fogones. Hoy transformamos la rústica garbure en una experiencia sensorial sublime. Partiendo de la elegancia de la borraja y el frescor de las coles de Bruselas, he añadido un caldo corto de gran profundidad cromática, potenciado por la nobleza del Shiro Miso. Un plato donde la textura crujiente de unas albóndigas artesanales, especiadas con matices de romero y pimentón ahumado, danzan en armonía con el fondo de tomates cherri y guindillas. Hoy la cocina de aprovechamiento se viste de gala. 

INGREDIENTES
1 puerro 
2 zanahorias 
1 rama de apio
6 champiñones portobello laminados
100g de tomates cherri
200g de borraja fresca
200g de coles de bruselas
1 taza de alubias blancas 
2 patatas variedad agria
2 hamburguesas de Soria Natural
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
5 dm de guindilla roja fresca laminada
5 cm de guindilla verde fresca laminada
1 puñado de perejil
1 cda de pimentón de la Vera
1 cda de Shiro Miso
1 ramita de romero fresco
1 cdita de ajo en polvo
1 cdita de comino en polvo
1 cdita de perejil picado
Snacks artesanales de pipas de girasol
Aceite de oliva virgen extra
Harina de maíz
Caldo vegetal 

PREPARACIÓN
    Iniciamos la base con un sofrito pausado de puerro, apio y zanahoria muy picados en aceite de oliva virgen extra. Cuando se vea transparente, incorpora los cherris partidos en cuartos, los champis laminados y las guindillas laminadas, permitiendo que el calor extraiga su esencia. Incorpora las patatas peladas y chascadas, la hoja de laurel y la ramita de romero con caldo vegetal o agua hasta cubrir las verduras. Cocina 15 minutos a fuego medio, el almidón comenzará a ligar la salsa, creando una textura sedosa reconfortante. Añade las alubias blancas precocidas sin el agua de la conserva, las coles de bruselas partidas en cuartos y la borraja troceada del tamaño de tu dedo meñique. Cocina durante 10 minutos más, (las verduras deben quedar al dente no pasadas). Mientras, preparamos las albóndigas. Añade la carne a un bol junto el pimentón, el comino, el ajo en polvo, 1 chorrito de aceite y el perejil picado y mezcla. Haz bolas del tamaño de una pelota de golf y pásalas por harina de maíz. Séllalas a alta temperatura hasta lograr una costra dorada y crujiente. Retira un vasito del caldo de la cocción y añade la cucharada de miso, disuelve y vierte con cuidado sobre el potaje, mezcla y retira del fuego. Corona con las albóndigas y finaliza con perejil picado y unos snacks de semillas de pipas. ¡Buen provecho!

domingo, 5 de abril de 2026

BOLOÑESA VEGANA DE LENTEJAS

     Hay recetas que reconfortan el alma, y esta Boloñesa de Lentejas, es sin duda, una de ellas. Me he inspirado en la maestría de Carlo Cao, quien ha logrado capturar la esencia, el aroma y la textura de la receta clásica italiana en una versión vegana sencillamente espectacular. El secreto reside en el sofrito lento y en el mimo en cada paso, transformando unas humildes lentejas en una salsa untuosa que engañaría al paladar más carnívoro. Es el plato perfecto para esas comidas de domingo donde el tiempo se detiene y el sabor es el único protagonista. Espero que disfrutéis preparándola tanto como yo. ¡A los fogones!

INGREDIENTES
1 cebolla morada picada
1 diente de ajo picado
1 tallo de apio picado
1 zanahoria pequeña picada
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
2 cdas de pasta de tomate concentrado
250g de lentejas rojas
200ml de vino tinto
80g de tomate en conserva pelado
Sal
Pimienta negra
100ml de bebida de soja

PREPARACIÓN
    Calienta el aceite a fuego medio-alto. Agrega la cebolla, el ajo, la zanahoria y el apio y sofríe durante 8 minutos removiendo constantemente. Incorpora la pasta de tomate concentrado y sofríe durante 2 minutos más. Agrega las lentejas sofríe 2 minutos más a fuego alto. Vierte el vino y deja que se evapore por completo. Agrega los tomates enlatados, rómpelos en trozos. Ajusta de sal y de pimienta. Cocina a fuego lento, con la tapa puesta, durante 1h aproximadamente. Remueve de vez en cuando y añade agua si ves que lo necesita. Vierte la bebida de soja y remueve. La boloñesa estará lista cuando veas que las lentejas están tiernas y la salsa ha cogido una consistencia espesa y cremosa. ¡Buen provecho!

    📍Para elevar esta Boloñesa de Lentejas al siguiente nivel, os recomiendo servirla con una pasta tipo Pappardele o Rigatoni, que atrapa de maravilla la textura de la salsa

    🍷Y para el brindis, nada como barrer para casa con un toque de distinción: Un Luis Cañas o un Izadi ambos Crianzas de Rioja Alavesa (de Villabuena de Álava) que, además de ser espectaculares y rondar los 12€, cuentan con certificación vegana. 

    Gracias de corazón Carlo Cao por compartir esta receta que demuestra que la cocina vegetal puede ser tan tradicional y profunda como la de toda la vida. ¡Espero que disfrutéis de este festín!


BORRAJA EN SALSA CON HUEVOS DE BEBIDA DE ARROZ Y YEMA DE CALABAZA

    La tradición de la huerta se encuentra con la vanguardia vegetal en un plato de texturas infinitas. En esta propuesta, reinterpretamos un clásico de nuestra gastronomía: La Borraja con Patatas. Hemos transformado el humilde guiso en una salsa verde aterciopelada, coronada por una arquitectura de huevo vegano que sorprende por su realismo y su corazón fundente de crema de calabaza. 

INGREDIENTES
Para 6 medios huevos:
300ml de bebida de arroz
5g de Agar-agar en polvo
1/2 cdita de Sal Kala Namak
Para las 6 medias yemas:
120ml de crema de calabaza (ver la receta en Dúo de cremas Bicolor)
1.5g de agar-agar en polvo 
1 pizca generosa de Sal Kala Namak
Para la borraja en salsa:
600g de borraja limpia y troceada
2 patatas variedad agria medianas
3 dientes de ajo laminados
100g de lonchas finas de Heura cortadas en virutas finas
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Sal
Pimentón de la Vera mezcla
Caldo Vegetal 

PREPARACIÓN
    Empezamos por los medios huevos: Disolvemos el Agar-agar y la sal kala namak en la bebida de arroz fría para evitar grumos. Lleva a ebullición en un cazo. Una vez que empiece a hervir, mantén al fuego medio-bajo y remueve constantemente durante 2-3 minutos para activar el agar-agar. Vierte la mezcla rápidamente en los moldes de silicona. Deja reposar a temperatura ambiente unos minutos y luego refrigera de 30-60 minutos hasta que veas que están sólidos. Con ayuda de una cuchara de helado pequeña, saca una bolita de la parte más gruesa del huevo. Asegúrate de que la crema esté bien triturada y sea fina. Prepara la yema mezclando en frío con el agar-agar y la sal kala namak. Lleva a ebullición un minuto para que se active el agar agar y rellena los medios huevos. Deja enfriar de nuevo en el refrigerador. 
    Preparamos la borraja en salsa: Lava la borraja y córtala en trozos del tamaño de tu dedo meñique. Pela las patatas y cháscalas. Pon agua a hervir en una cazuela con un poco de sal, añade la borraja y las patatas, cuando rompa a hervir cocina a fuego medio 15 minutos. Reserva 1 vaso de la cocción y retira el resto. En una sartén añade aove y los ajos laminados. Cuando empiecen a bailar añade las virutas de heura y una pizca de pimentón para darles ese toque ahumado. Fríelas hasta que estén crujientes. Añade la borraja y las patatas. Vierte el vaso de caldo reservado de la cocción y saltea unos minutos para que todo emulsione, mueve la sartén circular, como si hicieras un pil-pil. (El almidón de la patata espesará el agua en un minuto). 
    Saca los huevos del refrigerador, córtalos longitudinal y agrégalos a la sartén. La salsa verde debe quedar "nacarada". Sirve la borraja con esa base de salsa, coloca dos mitades de huevo encima de cada plato y decora con perejil fresco muy picado y una pizca de sal kala namak. Si quieres un efecto "crunchy" de las virutas de Heura, añádelas al final. A mí me gusta integradas en la salsa verde. ¡Buen provecho!

    📍Para que la salsa verde brille con ese color esmeralda propio de nuestra tierra, añade el perejil siempre al final, fuera del fuego. El calor residual es suficiente para infusionar su aroma sin oxidar su clorofila. 

    🍷 Para este plato de perfil mineral y fresco, mi recomendación es un Rioja Alavesa, Abel Mendoza Jarrarte Blanco. Su acidez vibrante y su paso por boca, equilibra la sedosidad de la borraja y la intensidad de la sal kala namak. 

EL ABRAZO DEL SOL Y LA TIERRA: DUO DE CREMAS BICOLOR

    Hoy rompemos las reglas de la presentación clásica para ofreceros un plato que es puro equilibrio visual y sensorial: una crema dual de Calabaza y Espinacas. Este plato no es solo una receta; es una declaración de intenciones. Para elevar el conjunto, añadimos una cucharada de Shiro Miso (Miso blanco) al final de la cocción. Este ingrediente milenario aporta el punto "umami" necesario para resaltar cada verdura, cuidando nuestro corazón y nuestro paladar. 

INGREDIENTES
300g de espinacas frescas
400g de calabaza
4 patatas medianas
2 puerros grandes (solo la parte blanca)
4 unidades de zanahorias 
2 ramas de apio
2l de caldo vegetal
Aove
2 yogures de soja
1 trozo de jengibre fresco
2 hojas de laurel
1 cda de condimento de la alegría (ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano seco, albahaca seca, romero seco, perejil seco, tomillo seco, pimienta negra y pimienta blanca)
1/2 cdita de Aguacate Topping
1 cda de mango fresco picado
1 cda de mago fresco picado
Aove (Aceite de oliva virgen extra)
2 cda de Shiro Miso
Sésamo negro
1 cdita de cúrcuma

PREPARACIÓN
    Olla 1: Crema de Calabaza: con un buen chorro de aceite añadimos 1 puerro, 1 zanahoria y 1 rama de apio picados. Dejamos que se doren a fuego suave durante 8 minutos. Añadimos 1 cda de la mezcla de especias y 1 hoja de laurel. Removemos 1 minuto para que las especias suelten su aroma en el aceite. Pelamos las patatas, las chascamos y las añadimos para que suelten el almidón. Añadimos la calabaza troceada en dados junto a las patatas. Cubrimos de caldo vegetal y cocinamos 15 minutos a fuego moderado. Añadimos 1 cdita de cúrcuma. 
    Olla 2: Crema de Espinacascon un buen chorro de aceite añadimos 1 puerro, 1 zanahoria y 1 rama de apio picados. Dejamos que se doren a fuego suave durante 8 minutos. Añadimos 1 cda de la mezcla de especias y 1 hoja de laurel. Removemos 1 minuto para que las especias suelten su aroma en el aceite. Pelamos las patatas, las chascamos y las añadimos para que suelten el almidón. Cubrimos de caldo vegetal y cocemos 15 minutos, a fuego  moderado. Añadimos las espinacas frescas, mezclamos y cocinamos 2 minutos. 
    Retiramos dos vasitos del caldo y disolvemos 1 cucharadita de miso en cada vaso para que se disuelva bien. Sacamos la hoja de laurel de cada olla e incorporamos el vasito de caldo con miso a cada cazuela con el fuego apagado. Trituramos con la batidora hasta que quede un puré fino. Añadimos 1 yogur, mezclamos, rectificamos de sal y agregamos una pizca de pimienta negra. ¡Buen provecho!

📍A la hora de servir espolvoreamos una cucharadita generosa de Aguacate Topping. Si tienes aguacate maduro y mango, ponle unos daditos pequeños encima antes del topping; la combinación de las cremas con las frutas frescas es una delicia de texturas.

viernes, 3 de abril de 2026

PINTXO "BIHOTZA": EL LATIDO CRUJIENTE DE UNA CROQUETA CON CARÁCTER

    Hay bocados que no admiten medias tintas, y la croqueta es el examen final de cualquier barra que se aprecie. He preparado una croqueta para quienes creen que el sabor está en la intensidad: el dulzor elegante del puerro pochado fundiéndose con la rebeldía ahumada de las virutas del jamón de Heura. 

INGREDIENTES
65g de harina de trigo de todo uso 
60g de margarina vegetal
500 ml de bebida de arroz
1/2 puerro picado en brunoise finísimo
100 gr de lonchas finas de Heura muy picada
Sal
Pimienta blanca
Nuez moscada
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Harina de garbanzo
Agua
1 cdita de vinagre de manzana
1 pizca de sal Kala Namak
1 pizca de cúrcuma
Panko molido

PREPARACIÓN
    En una sartén amplia, fundimos la margarina vegetal con un chorrito de Aove. Añadimos el puerro muy picado y lo pochamos a fuego lento hasta que esté transparente, casi caramelizado. Incorporamos la harina y tostamos durante un par de minutos. Es vital que pierda el sabor a crudo, pero sin quemarse, buscando ese aroma tostado que será el cimiento de nuestra bechamel.  Vertemos la bebida de arroz poco a poco, sin dejar de remover con las varillas en movimientos circulares y constantes. Añadimos la sal y una lluvia generosa de nuez moscada, aroma que nos transporta a la cocina de siempre. La bechamel estará lista cuando se desprenda con elegancia de las paredes de la sartén. Integramos las virutas de lonchas de Heura. No necesitan cocción larga, solo el calor residual para que su esencia ahumada se funda con la crema. Extendemos la masa en una fuente, nivelamos con mimo y tapamos "a piel" con papel film para que no se cree costra. Dejamos que el tiempo haga su trabajo en la nevera durante al menos 12h. Preparamos el "no-huevo". Mezclamos harina de garbanzo, un chorrito de vinagre, sal Kala Namak, una pizca de cúrcuma hasta lograr una textura de huevo batido. Añadimos el panko a un bol y mezclamos con un poco de aceite, así se dorarán uniformemente. Formamos las croquetas con ayuda de dos cucharas, las bañamos en la mezcla del "no-huevo"y las pasamos por panko molido, presionando ligeramente para que el crujiente sea total. Precalentamos la freidora de aire 5 minutos a 200ºC. Colocamos en la bandeja las croquetas y horneamos 8-10 minutos. La sacamos de la freidora, pulverizamos de nuevo aceite si vemos alguna zona sin dorarse y les damos el último punch para el toque crujiente. En la misma bandeja, pulverizamos aove en las rebanadas de pan y horneamos 3 minutos hasta que estén ligeramente doradas junto los pimientos del padrón.  
    Montamos el pintxo: Colocamos la croqueta "Bihotza" sobre la rebanada de pan, añadimos una cdita de veganesa (que servirá de pegamento) e insertamos encima el pimiento del padrón con una pizca de sal en escamas. 

    📍Si quieres una croqueta con verdadera garra, no escatimes en el reposo de la masa. Déjala enfriar en una bandeja amplia, tapada a piel, al menos 12h. La consistencia es lo que te permitirá jugar con el rebozado de harina de garbanzo sin que se rompa el hechizo. 

PINTXO "ZILARRA": LA PLATA DEL MAR QUE NACIÓ EN LA TIERRA.

     Hay sabores que están grabados en nuestra memoria. El boquerón en vinagre es, posiblemente, uno de los reyes de nuestras barras. En este diseño, he querido rendir homenaje a ese recuerdo, pero desde una dirección artística que desafía lo establecido: transformar el palmito en seda marina. El sentido es de respeto a la memoria: recrear un sabor que amamos desde la infancia, pero con la ética y el mimo de lo vegetal. Dejar que el palmito repose en ese aceite con Nori es permitir que la tierra aprenda a hablar el idioma del mar. 

INGREDIENTES
Rebanadas de pan artesano
Vuna (atún vegetal)
1 cda de Veganesa casera
2 cdas de Sal de Añana
Aceitunas negras
Palmitos
4 cdas de Alga Nori en copos
2 trozos de alga Kombu
100 ml Vinagre de manzana
200 ml Agua
Aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco

PREPARACIÓN
     Escurrimos los palmitos, los secamos bien con papel de cocina, los laminamos del tamaño de los boquerones. Preparamos la mezcla de vinagre, agua y algas. Añadimos los palmitos laminados y dejamos reposar desde la víspera 24h. Pasamos por un poco de agua para quitarle el exceso de vinagre y dejamos escurrir en un colador sin retirarle las algas que tenga pegadas al cuerpo y los dejamos reposar en aceite de oliva con perejil y alga nori. Tostamos las rebanadas de pan en un poco de aove. Mezclamos el atún vegetal VUNA con la cda de veganesa. Extendemos una capa generosa sobre la rebanada de pan tostado, aportando esa cremosidad y umami que abraza el conjunto. Colocamos una lámina de palmito en el centro del pintxo, añadimos un poco de las algas maceradas y sal de escamas para aportar ese destello mineral final. Terminamos el pintxo insertando una aceituna negra en un palillo y lo clavamos en el centro. ¡Buen provecho!

    📍El secreto de la textura está en el corte del palmito. Usa un cuchillo muy afilado. Cuanto más finas sean, mejor absorberán el aroma del alga Nori durante el reposo en aceite, logrando ese "mordisco" sedoso tan característico del boquerón. 

MAR Y TIERRA: EL ARTE DEL PINTXO VEGANO CON ALMA DE MAR

     En el País Vasco, el pintxo no es solo comida; es un rito social, una coreografía de sabores que se despliega sobre las barras de nuestros bares. Es la cultura de la miniatura. Tradicionalmente, nuestras barras han mirado al Cantábrico, pero hoy, mi cocina busca esa misma emoción desde una perspectiva Green Sabrosa. Para este diseño, he querido desafiar los sentidos ¿como capturar la esencia del pulpo sin tocar el mar? La respuesta está en la fusión de reinos: la textura carnosa de la Seta Shiitake y el umami profundo de las algas Kombu y Nori. Al macerar el shiitake con el alga y el tamari desde la víspera, creamos un puente entre la tierra y el océano. Es un proceso lento, con una cadencia propia, donde el tiempo es el ingrediente que transforma la fibra de la seta en un bocado  marino, elástico y vibrante. 
    No se trata de mezclar ingredientes, sino de cuidar la cadencia de cada movimiento: desde el corte preciso de la seta Shiitake hasta el gesto pausado de sumergirla en ese abrazo de algas y tamari. El tiempo que dedicamos a la maceración se trasladan al plato final. Cocinar este plato es, pura intención para que la tierra sepa, por un instante a océano. 

INGREDIENTES 
Rebanadas de pan artesano
Setas Shiitake (teniendo en cuenta que son 2 setas medianas por pintxo)
Patatas variedad Kennebec (la joya Gallega)
2 Láminas de alga Nori
4 trozos de alga Kombu
1 vasito de Salsa Tamari (si no tienes usa salsa de soja baja en sal)
31/2 pimiento rojo y verde
1/2 cebolla morada
Vinagre de manzana (para aportar la acidez sutil)
Aceite de oliva virgen extra (un buen AOVE)
Aceitunas negras
Sal de Añana en escamas

PREPARACIÓN
    Cocemos las setas Shiitake durante 20 minutos en el caldo enriquecido con las algas Kombu, Nori y el Tamari. Este paso es vital para que la seta pierda su "terrosidad" y gane el alma del océano. Cocemos junto con las patatas Kennebec limpias, para que absorba todos los matices marinos. Una vez cocidas, dejamos reposar las setas y las patatas en su propio jugo desde la víspera. Dejamos preparada la vinagreta picando muy fino los pimientos y la cebolla morada, junto al vinagre, y una pizca de sal. 
     Montamos el pintxo: Tostamos las rebanadas de pan en aove. Pelamos las patatas y las troceamos en láminas gruesas. Colocamos seta, lámina de patata, seta y de nuevo lámina de patata. Añadimos por encima la vinagreta, espolvoreamos sal en escamas para ese contraste "crunchy" y elegante, finalizamos el pintxo con una aceituna negra insertada en un palillo largo. ¡Buen provecho! 

📍Para la vinagreta, emulsiona el AOVE con el vinagre de manzana justo antes de servir. Añade una pizca de pimentón de la Vera directamente al aceite para que se abra su aroma ahumado antes de balar el pintxo. La diferencia es sutíl, pero eleva el plato a otro nivel.

TOFU TANDOORI: EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS A TRAVÉS DE LA COCINA INDIA ✨

     Hay recetas que llegan para romper prejuicios, y este Tofu Tandoori ha sido, sin duda, una de ellas. A menudo pensamos que el tofu como un ingrediente neutro, casi tímido, pero cuando se encuentra con la intensidad de las especias tandoori, se transforma en el protagonista absoluto de la mesa. Inspirada por una joya que encontré explorando por otras webs, decidí lanzarme a la aventura de marinar y hornear. El resultado me ha sorprendido gratamente: una explosión de color carmín, una textura firme y ese aroma ahumado que te transporta directamente a los mercados de Delhi sin salir de tu casa. No solo es una alternativa vegetal; es un plato con alma, sofisticado y vibrante. Es la prueba de que la cocina saludable puede ser, al mismo tiempo, un auténtico festín visual y un regalo para el paladar. 

    En mi cocina, cada centímetro cuenta. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de cuidar la cadencia de cada movimiento: desde la presión exacta al secar el tofu hasta el gesto pausado al bañarlo en el marinado. Creo firmemente que el sentimiento que ponemos en cada detalle se traslada al plato final. Cocinar es, para mí, una coreografía de sabores y texturas donde nada es azar, sino pura intención artística.

INGREDIENTES
400g de Tofu firme (bien prensado)
200g de yogur de soja (sin azúcar)
2 cdas de Tandoori Masala (1 cdita de cilantro molido, 1 cdita de jengibre en polvo, 1 cdita de cúrcuma, 1 cdita de comino en polvo, 1/2 cdita de pimienta de cayena, 1 cdita de pimentón semi-dulce de la Vera, 1 cdita de ajo en polvo, 1 cdita de canela, 1 cdita de nuez moscada)
1 trozo de 5 cm de jengibre fresco 
3 ajos
2 cdas de zumo de limón
1 cda de pimienta negra
2 cdas de puré de tomate concentrado
2 cdas de tomate natural casero
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Mezcla de rúcula y canónigos
1/2 pepino 
Cebolla encurtida
Tomates cherris
Perejil o cilantro fresco picado
1/2 limón

PREPARACIÓN
    Presiona el tofu durante 30 segundos para eliminar la humedad y luego corta en cubos grandes. El tofu absorbe el marinado mejor. Mezcla el yogur las especias Tandoori, añade el tomate concentrado y el tomate natural, el jengibre y el ajo muy picado, el zumo de medio limón, pimienta negra y sal. Añade el tofu, mezcla y reserva en el refrigerador desde la víspera para máximo sabor. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Añade el tofu escurrido a la bandeja y pulveriza aove. Asa durante 10 minutos, saca, mezcla e introduce 5 minutos más, hasta que veas los bordes del tofu durados. Prepara una salsa de yogur con ajo muy picado, un chorro de zumo de limón y perejil. Sirve el tofu acompañado de una ensalada de hojas verdes, pepino fresco laminado, cebolla encurtida, y tomates cherris partidos a la mitad. Espolvorea perejil o cilantro muy picado por encima. Puedes servirlo junto arroz jazmín si lo deseas. ¡Buen provecho!