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Mostrando entradas con la etiqueta Recetas Veganas. Mostrar todas las entradas
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domingo, 5 de julio de 2026

SÁNDWICH GRATINADO DE SETAS Y CREMA DE QUESO VEGANO

    No todos los desayunos tienen que ser dulces. Hay mañanas en las que apetece bajar el ritmo, preparar algo especial y disfrutar del primer café del día sin prisas. Este sándwich es precisamente uno de esos momentos. 
    El contraste resulta irresistible: el pan de centeno se vuelve crujiente y dorado durante el gratinado, mientras que el interior permanece fundente y lleno de sabor. Cada bocado combina la intensidad de las setas salteadas con la cremosidad del queso vegetal, creando una receta sencilla pero profundamente reconfortante. 
    Para terminar, una lluvia de perejil fresco que aporta color, frescura y ese toque verde que tanto me gusta añadir a mis platos. Un pequeño detalle que realza el conjunto y aporta equilibrio a una elaboración tan cremosa. 
 
INGREDIENTES
2 rebanadas de pan de centeno
75g de champiñones
1 diente de ajo sin germen
150 ml de crema de soja 
1 cda de margarina vegetal
50g de queso rallado estilo mozzarella vegano
Perejil fresco picado
Sal
Pimienta negra

PREPARACIÓN
    Corta los champiñones en láminas. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. En una sartén añade la margarina vegetal, los champiñones, el diente de ajo muy picado sin el germen y saltea unos minutos hasta que estén bien doradas las setas. Salpimenta. En un cazo derrita el queso con la crema de soja, reserva 1 par de cucharadas y añade los champiñones salteados. Dora las rebanadas de pan de centeno. Cubre cada rebanada con la crema de champis. Cierra el sándwich, echa por encima la crema reservada. Gratina en la freidora hasta que se dore. Espolvorea perejil fresco por encima justo antes de servir. ¡Buen provecho!

ENSALADA TURCA DE ALUBIAS BLANCAS, CEBOLLA MORADA Y TAHINA

    Hay recetas que demuestran que la cocina más memorable no necesita grandes artificios. Esta ensalada, inspirada en las páginas del maravilloso libro Persiana, nos transporta a los mercados y mesas familiares de Turquía a través de una combinación de ingredientes sencillos que, juntos, crean algo extraordinario. 
    Las alubias blancas aportan una textura cremosa y reconfortante, mientras que la cebolla morada añade frescura y carácter. El perejil ilumina cada bocado y la tahina envuelve todos los ingredientes en una salsa sedosa que se equilibra con la viveza del limón y la profundidad aromática del aceite de oliva virgen extra
    Una receta humilde, saludable y llena de matices que demuestra por qué la cocina de Oriente sigue conquistando paladares en todo el mundo. 

INGREDIENTES
400g de alubias blancas cocidas
1 cebolla morada grande
1 diente de ajo
Un generoso manojo de perejil fresco
1 ramilleta de menta fresca
1 cdita de pimienta de Alepo (o la especia picante disponible en tu despensa, yo usé cayena en polvo).
Zumo de 1 limón y medio
3 cdas de tahina
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
2 cdas de vinagre de vino de Jerez
Sal de Añana
Pimienta negra recién molida

PREPARACIÓN
    Lava las alubias bajo un chorro de agua fría y escúrrelas cuidadosamente. Pela la cebolla morada y córtala en juliana fina. Si prefieres un sabor más suave, puedes dejarla reposar durante diez minutos en agua fría y escurrirla antes de utilizarla. Pica muy finamente el perejil, la menta y el diente de ajo. En un bol pequeño prepara el aliño mezclando la tahina, el zumo de limón, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de Jerez, la pimienta de Alepo, una pizca de sal de Añana y pimienta negra recién molida. Remueve hasta obtener una salsa cremosa y homogénea. Coloca las alubias en una ensaladera amplia junto a la cebolla morada, el ajo, el perejil y la menta. Vierte el aliño sobre la ensalada y mezcla suavemente para que todos los ingredientes queden bien impregnados. Deja reposar unos minutos antes de servir para que los sabores se integren y la tahina abrace cada alubia con sus matices tostados y cítricos. Finaliza con una última pizca de sal de Añana y una hoja de menta. ¡Buen provecho!

    📍La receta incorpora pimienta de Alepo, una especia muy apreciada en Turquía por sus notas afrutadas y su picante suave. Como no disponía de ella en mi despensa, utilicé cayena en polvo que aportó un resultado igual de delicioso. 


ENSALADA DE ARROZ AL ESTILO GRIEGO CON TOFUFETA Y ACEITUNAS KALAMATA

    La comida mediterránea tiene la extraordinaria capacidad de transformar ingredientes sencillos en platos llenos de carácter. En esta ocasión viajamos hasta las costas del Egeo para reinterpretar una de sus combinaciones más emblemáticas: La Ensalada Griega
    La suavidad aromática del arroz basmati sirve de lienzo para una composición donde conviven la frescura crujiente del pepino, la jugosidad de los tomates cherry, el toque salino de las aceitunas kalamata y la cremosidad del tofufeta casero. El resultado es una ensalada completa, colorida y equilibrada que puede disfrutarse tanto fría como ligeramente atemperada, ideal para los días cálidos en los que buscamos platos ligeros sin renunciar al sabor. 

INGREDIENTES
250g de arroz basmati o jazmín cocido y enfriado
150g de tomates cherry
1 pepino mediano
8-10 dados de tofufecta casero
12 aceitunas kalamata
2 cdas de perejil fresco picado

PARA EL ALIÑO
3 cdas de aceite d eoliva virgen extra (AOVE)
1 cda de vinagre de manzana
1 cdita de mostaza 
1 cdita de sirope de agave
1 pizca de especias especial ensalada
Sal de Añana 
Pimienta negra

PARA EL TOFUFETA (receta mejorada)
250g de tofu 
1 cda de levadura nutricional
1 cdita de miso blanco (Shiro Miso)
2 cdas de Hierbas provenzales
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN
    Para obtener un arroz suelto y lleno de sabor, comienza lavándolo bajo el grifo hasta que el agua salga prácticamente transparente. Este paso elimina el exceso de almidón y evita que los granos se apelmacen durante la cocción. Coloca 1 taza de arroz en una cazuela con 1 taza y media de agua y una pizca de sal. Lleva a ebullición, tapa y reduce el fuego al mínimo. Cocina durante 10-12 minutos sin destapar la cazuela. Una vez transcurrido el tiempo, retira del fuego y deja reposar 10 minutos más con la tapa puesta. Separa los granos con un tenedor suavemente. El resultado será un arroz ligero, aromático y perfectamente suelto, ideal para absorber matices del aliño sin perder su propia personalidad. 
    Prepara tofufeta: En un plato coloca papel de cocina, el tofu y otro plato (haz un sándwich), prensa con ayuda de peso para que pierda el exceso del líquido, tras 30 minutos escurriendo. Mezcla en un tarro de cristal aove, hierbas provenzales, levadura nutricional, shiro miso y mezcla hasta que se integren todos los ingredientes. Añade el tofu cortado en dados. Mezcla y reserva en la nevera 1 semana antes de disfrutarlo. 
    Corta los tomates cherry por la mitad y el pepino en cubos pequeños. Pica finamente el perejil fresco y reserva. En un bol amplio, combina el arroz con las verduras, las aceitunas kalamata y el tofu feta. En otro bol emulsiona el aceite de oliva, el vinagre de manzana, la mostaza, el agave y las especias hasta obtener un aliño homogéneo y brillante. 
Vierte la vinagreta sobre la ensalada y mezcla suavemente para que cada ingrediente quede impregnado de sus aromas. Finaliza con el perejil picado y una vuelta de pimienta negra recién molida. Sirve inmediatamente o deja reposar unos minutos en frío para que los sabores se integren y desarrollen toda su personalidad. ¡Buen provecho!

🧂Un guiño a mi tierra. Como alavesa, siento una especial conexión con la sal de Añana. Extraída artesanalmente en el histórico Valle Salado de Álava, forma parte de un legado gastronómico que ha perdurado durante siglos. En esta receta la utilizo no solo por la calidad y la pureza de su sabor, sino también como una forma de rendir homenaje a mi tierra. Porque la cocina también es memoria, identidad y respeto por los productos que nos acompañan desde siempre. 

domingo, 31 de mayo de 2026

ALCACHOFAS RELLENAS DE "POLLO" AL ROMERO Y VINO BLANCO: TRADICIÓN VASCA HECHA 100% VEGETAL

     Hoy os traigo un platazo que une lo mejor de la huerta tradicional con un toque contemporáneo y totalmente libre de crueldad animal. Si os gusta la cocina vasca, he reinventado el concepto de las alcachofas rellenas para crear una versión cremosa, reconfortante y 100% vegana. ¿El secreto para que quede de restaurante? Una salsa ligera ligada con vino blanco, el aroma rústico del aceite de romero y un gratén irresistible de mozzarella vegana. ¡Prepara el delantal, que empezamos!

INGREDIENTES
6 alcachofas frescas
1 paquete de bocados de heura
1/2 cebolla picada
1 diente de ajo picado
1 rama de apio picada en cubos pequeños
Un chorrito de vino blanco
1 cdita de maicena
Aceite de oliva virgen extra infusionada con romero
1 vaso de agua fría
Perejil fresco
Mozzarella vegana rallada
Sal

PREPARACIÓN
    Cocina las alcachofas enteras en agua hirviendo con sal durante 15-20 minutos. Cuando estén tiernas escúrrelas boca abajo para que suelten toda el agua. Cuando estén atemperadas, retira con cuidado las hojas hasta llegar al corazón, corta las puntas y el tallo, reserva. En una sartén con un buen chorro de aceite de oliva, pocha a fuego lento la cebolla, el ajo y el apio picaditos. Cuando estén transparentes, añade los bocados de Heura y saltéalos hasta que cojan un tono dorado. Sube el fuego y vierte el vino blanco. Déjalo evaporar durante 2 o 3 minutos hasta que baje el olor a alcohol. Aparte, disuelve la cucharadita de maicena en 4 cucharadas de agua fría. Baja el fuego de la sartén vierte y remueve bien. En un par de minutos verás cómo la salsa se liga de forma mágica, quedando brillante y ligera. Apaga el fuego y añade el perejil fresco picado. Abre un poco el centro de las alcachofas cocidas y rellénalas generosamente con nuestra mezcla de heura y verduras. 
Rocía las alcachofas con un chorrito de aceite de romero. Esto les dará un aroma campero espectacular. Cubre la superficie con mozzarella vegana y llévalas al horno a 200ºC con el gratinador encendido hasta que el queso esté fundido y dorado. Espolvorea perejil picado por encima. ¡Buen provecho! 

    📍Si notas que la salsa te queda un poco espesa al añadir maicena, no te preocupes. Añade un chorrito extra de agua o caldo vegetal para aligerarla. A mí me gusta muy cremosa. 

    🍷Para esta receta, mi recomendación estrella tiene nombre propio: Menade Verdejo (D.O. Rueda) Me encanta porque es súper fresco, tiene unos toques cítricos y aromáticos brutales, y una punta salina que equilibra de maravilla la intensidad del apio y el aceite de romero. Además, su acidez limpia el paladar tras el gratinado de la mozzarella vegana. 

domingo, 24 de mayo de 2026

EL ARTE DE LA COCINA VEGETAL: ENSALADA DE NO-POLLO AL AZAFRÁN

    Hay libros de cocina que no solo son recetas, sino que custodian pasajes enteros a la memoria sensorial. Jerusalén, de Yotam Ottolenghi, es uno de ellos. De sus páginas brota una de las composiciones más célebres del chef: su ensalada al azafrán, hinojo y hierbas frescas. Una danza perfecta entre la calidez de las especias y la vibrante frescura del Mediterráneo. 
    Hoy en la Green Sabrosa, he querido rendir homenaje a este clásico elevándolo a una nueva dimensión conceptual. A través de una cuidada reinterpretación, sustituimos la proteína animal por bocaditos de no-pollo, logrando que su textura absorba con absoluta delicadeza las notas doradas del azafrán y el matiz anisado del hinojo cortado en finísimas lascas. 
    El resultado es un plato cromático, sutil y profundamente aromático. Una propuesta donde la cocina vegetal se viste de gala. Un viaje culinario que hoy comparto con vosotros, invitándoos a descubrir la belleza de los sabores puros. 

INGREDIENTES
1 Naranja
25g de sirope de agave
1/2 cdita de azafrán en hebras
1 cdita de vinagre de vino blanco
200ml de caldo vegetal
2 bandejas de no-pollo 
1 bulbo de hinojo
10 hojas de cilantro fresco
10 hojas de menta fresca
10 hojas de albahaca fresca
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
1 cda de zumo de limón
1/2 chile rojo fresco cortado en juliana
1 diente de ajo machacado
Sal 
Pimienta negra

PREPARACIÓN
    Lava la naranja, quítale 1 cm de la base y 1 cm de la parte superior y corta en 12 gajos, conservando la piel. Quítale las pepitas. En una cazuela pequeña, mezcla los gajos de la naranja con el sirope de agave, el azafrán, el vinagre y suficiente agua para cubrirlo todo. Cuando rompa a hervir, deja cocinarse a fuego suave 1h. Transcurrido este tiempo, los gajos deberían estar blandos y haber generado una especie de almíbar espeso, si se aprecia poco líquido, echa un poco más de caldo vegetal durante la cocción. Con un robot de cocina, tritura la naranja y el almíbar hasta obtener una pasta sin grumos, fluida. 
    Unta los trozos bocados de no-pollo con aceite de oliva y salpimienta generosamente. En una plancha bien caliente, asa él no-pollo hasta que veas que se ha dorado por ambos lados. Reservamos. Cuando él no-pollo se haya atemperado, córtalo en trozos irregulares. Introdúcelos en un bol grande, vierte la mitad de la pasta de la naranja y remueve bien. Agrega el hinojo picado en juliana, el ajo machacado, el chile rojo, las hojas frescas de cilantro, menta y albahaca. Haz una emulsión con el zumo del limón, aceite, una pizca de sal, otra de pimienta negra. Añádelo por encima de la ensalada y a disfrutar. ¡Buen provecho!

domingo, 17 de mayo de 2026

ANGULAS DE LA TIERRA A LA BILBAINA: UN CLÁSICO DE LA GASTRONOMÍA VASCA

    El recetario tradicional vasco cuenta con elaboraciones icónicas donde la pureza del ingrediente y el control de la temperatura en el sofrito lo son todo. En esta nueva entrada, adaptamos el legendario plato de angulas (o gulas) con ajo y guindilla, transformándolo en una propuesta 100% vegetal.

INGREDIENTES
2 setas cardo grandes y frescas
4 dientes de ajo
1 o 2 guindillas secas picantes
Aceite de oliva virgen extra
Una pizca de sal

PREPARACIÓN
    Limpia las setas cardo con un paño húmedo para retirar posibles restos de sustrato (evita sumergirlas en agua para que no pierdan firmeza). Separa el sombrero del tallo. Lamina los tallos y los sombreros de forma longitudinal muy fina y, posteriormente, realiza un corte en juliana emulando el grosor y la longitud de las gulas tradicionales. Reservamos. Pela los ajos y córtalos en láminas uniformes. Corta la guindilla seca en aros (retira las semillas). En una cazuela de barro, vierte un fondo generoso de aceite de oliva. Añade los ajos y la guindilla. Calienta a fuego medio para que el aceite absorba los aromas del ajo y de la guindilla, sin llegar a quemarlos. Añade las setas y una pizca de sal. Saltea enérgicamente 3 o 4 minutos. Sirve de inmediato espolvoreando una pizca de perejil (opcional).
¡Buen provecho!


sábado, 2 de mayo de 2026

MILANESAS DE AZUKI Y CREMA DE TAHINI

     Muchas me preguntáis si merece la pena cocinar así solo para mí. La respuesta es un rotundo SI. A menudo reservamos la vajilla bonita para los demás, olvidando que nosotras somos nuestras mejores invitadas. Cocinar para una misma es enviarte un mensaje potente: "Yo Importo". Este plato de milanesas de azuki sobre cama de yogur y tahini es mi ritual para desconectar del ruido y reconectar conmigo a través del sabor. 

INGREDIENTES
400g de alubias azukis cocidas
5 cdas de harina de garbanzo 
80 ml de salsa de soja
1 cda de especias provenzales
1 cda de pimentón de la vera ahumado
1/2 cda de ajo en polvo
Pimienta negra
Sal
Aceite de oliva Urzante 0.4
Para el rebozado: 
1 vaso de bebida de soja
1 cdita de cúrcuma
Sal Kala Namak
Panko
Harina de garbanzo
Para la base de terciopelo:
2 yogur natural de soja
1 cda generosa de Tahini
Zumo de 1/2 limón

PREPARACIÓN
    En un bol, procesamos ligeramente las azukis. Añadimos el aceite, la soja y el provenzal. Integramos las especias (pimentón, ajo, pimienta) hasta que el aroma sea envolvente. Incorporamos la harina de garbanzos poco a poco. Trabajamos la masa con las manos hasta que sea manejable y compacta. (Añade más harina si lo necesitas). Forma los filetes de milanesas. Prepara el sustituto del huevo con la bebida de soja, la cúrcuma, la sal kala namak y bate hasta que se integre. Prepara 3 platos, uno con harina de garbanzo, otro de panko y otro con la mezcla del no huevo. Pasa la milanesa por la harina de garbanzo, por el no-huevo y por el panko. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. Introduce las milanesas y hornea 20 minutos a 200ºC previamente pulverizadas con aceite. Mientras, emulsionamos el yogur con el tahini y el limón hasta obtener una crema suave y cítrica. 
Emplatamos: La elegancia reside en el contraste. Traza un círculo generoso con la base de yogur en el fondo del plato. Coloca la milanesa en el centro, dejando que resalte su tono tostado. Termina con una lluvia de pimentón sobre el yogur y unas gotas de aceite infusionado con romero para darle brillo. 

    📍Para este plato, he elegido un Godello de Bodegas Gallegas (D. O. Ribeira Sacra). Es un vino que comparte la misma filosofía que nuestra cocina: respeto por la tierra y atención al detalle. Al ser un blanco con cuerpo y certificación vegana, su textura sedosa equilibra la potencia del pimentón y la densidad de la harina de garbanzo. Es fresco, con notas afrutadas y un toque mineral que "limpia" el paladar tras cada bocado. Un vino con alma para un plato con historia. Sírvelo entre 8ºC y 10ºC. No lo enfríes demasiado, queremos que su elegancia floral se exprese libremente.
¡Buen provecho!

TOFU DE LEGUMBRES: MI SECRETO PARA COMER VARIADO, ROTAR LA SOJA Y NO ABURRIRME JAMÁS

    Si eres como yo, seguro que te ha pasado: llega un momento en que la soja parece estar en todas partes (texturizada, bebida, tofu, tempeh...). Aunque me encanta, sentía que mi alimentación se estaba volviendo monótona y, sobre todo, me costaba muchísimo introducir legumbres en mi día a día. 

    El tofu de garbanzos es, para mí, el rey de las proteínas vegetales caseras. Es increíble cómo algo tan sencillo como un puñado de legumbres puede transformarse en un bloque tan cremoso y versátil. En esta versión, he querido darle un color dorado espectacular y un plus de bienestar usando cúrcuma y pimienta negra. 

INGREDIENTES
200 g de garbanzos
750 ml de caldo vegetal
1 cdita de cúrcuma en polvo
1 cdita de pimienta negra recién molida
Aceite de Oliva Urzante 0.4

PREPARACIÓN
    Deja en remojo 24h los garbanzos. Escúrrelos y añádelos a un robot de cocina junto con el caldo vegetal, la cúrcuma y la pimienta negra. Tritura. Debe quedar como la bebida vegetal, si te ha quedado espesa añade más caldo. Vierte la mezcla en una olla a fuego medio. Aquí empieza el baile: remueve con las varillas sin parar. No te asustes si al principio parece que se forman grumos, sigue batiendo y verás cómo se vuelve una crema lisa y brillante. Una vez espese, baja el fuego al mínimo. Mantén la cocción unos 6-8 minutos. Esto es fundamental para que el almidón se cocine y el sabor sea suave y delicioso. Pasa la masa a un táper bien nivelado untado con aceite. Deja que pierda el calor y luego mételo en la nevera al menos 4 horas. Yo suelo dejarlo toda la noche para que al cortarlo sea súper estable. 


    Desmolda tu bloque y córtalo en filetes o cubos. 


    Si el tofu de garbanzos os gustó, preparaos porque este de lenteja roja (o coral) juega en otra liga. Es el que más preparo en casa cuando busco algo con sabor más potente y una textura que sorprenda. Al no tener piel, la lenteja roja nos regala un tofu súper finito y elástico que absorbe todo lo que le eches. Para esta versión he buscado lo que yo llamo "el combo del sabor": tomate, ajo y levadura. El resultado es un bloque color teja precioso y un sabor tan intenso que podrías comerlo solo, aunque pasado por la plancha es como mejor está. ¡Vamos al lío!

INGREDIENTES
200 g de lenteja roja
750 ml de caldo vegetal
1/2 cdita de ajo en polvo
2 cdas de levadura nutricional
1 cda de tomate concentrado
Aceite de oliva 0.4

PREPARACIÓN
    Pon en agua las lentejas y déjalas 6 horas a remojo. Escurre bien las lentejas y ponlas en la batidora con el caldo vegetal. Tritura hasta que no quede ni un solo grumo. Queremos una crema muy fina tipo bebida vegetal igual que el tofu de garbanzos. 
Vierte la mezcla en una olla y ponla al fuego. Aquí viene el ejercicio: no dejes de remover con las varillas. Verás que de repente espesa y se vuelve brillante. Cuando haya espesado, baja el fuego al mínimo y sigue cocinando unos 6 minutos. Pasa la crema a un táper untado con aceite para que sea más fácil luego desmoldarlo. Alísalo bien y, cuando temple, directo a la nevera un mínimo de 4h. 

    
    📍Como este tofu tiene un sabor tan potente, me encanta servirlo en un plato plano, cortado en triángulos o rombos para que luzca más moderno. Acompañado con unas rodajas de aguacate o un poco de rúcula fresca. El contraste del verde con el color teja del tofu queda de revista. ¡Buen provecho!

domingo, 26 de abril de 2026

BÁSICOS QUE ELEVAN TU MESA: TOFU A LA BRASA CON ESPÁRRAGOS DE TEMPORADA

    Hoy nos alejamos de los mitos para abrazar la técnica: un tofu que rompe esquemas. Imagínate un bocado que comienza con un crujido delicado, dando paso a un interior suave que ha absorbido cada matiz de las especias. No es solo una proteína; es el lienzo perfecto para tus platos más creativos. Este tofu es el resultado de buscar la perfección en lo cotidiano. Es esa receta que te salva una cena rápida, pero que tiene la elegancia suficiente para protagonizar un "brunch" especial. Crujiente, aromático y profundamente sabroso. 

INGREDIENTES
1 bloque de tofu firme 
4 dientes de ajo
2 limones
1 cda de jarabe de arce o agave
1 cda de chile en polvo
Sal
Pimienta negra
1/2 taza de agua caliente
6 cdas de salsa de soja baja en sal
2 cdas de aceite de sésamo
3 espárragos blancos frescos
3 espárragos verdes frescos
1 pizca de azúcar blanca
1 vasito de bebida vegetal

PREPARACIÓN
    Escurre bien el agua del tofu. Puedes envolverlo en un paño limpio y ponerle algo de peso encima durante 15 minutos para que suelte todo el líquido. Córtalo en tiras gruesas. En un bol o bolsa de congelación mezcla la salsa de soja, el agua, el jarabe de arce, el chile en polvo, el zumo de los limones, los ajos machacados, la pimienta negra y mezcla. Añade los filetes de tofu y deja macerar toda la noche. 
    Añade agua a una cazuela, con una pizca de sal, otra de azúcar blanco y la bebida vegetal. Mientras limpia los espárragos blancos, córtales un trozo del tallo y con ayuda de un pelapatatas retírales una capa fina más o menos a 2 dedos de la yema que es la parte más tierna. Una vez rompa a hervir el agua, añade los espárragos blancos y cocina 20 minutos a fuego medio. Retiramos y escurrimos. Lava los verdes y córtales el tallo, dales un hervor en el agua anterior de 5 minutos, escurre y saltea ambos (los blancos y los verdes) en una sartén con un poco de aceite hasta dorar. Reservamos. 
    Saca del marinado los lomos de tofu. Calienta una plancha con 1 pincelada de aceite. Añade los lomos y dóralos por ambos lados 5 minutos para que forme la costra dorada y tostada.  ¡Buen provecho!

📍 Una vez que esté bien crujiente, añade un chorrito de salsa de soja (si quieres un toque dulce, una pizca de azúcar o sirope) Saltéalo un minuto más para que se caramelice.

PIMIENTOS RELLENOS DE CREMA DE SETAS: EL SECRETO DE LA TEXTURA PERFECTA

     Hoy os traigo una receta que es puro confort: Pimientos del Piquillo rellenos de setas. Pero no son unos pimientos cualquiera. He querido elevar este clásico vegano buscando una experiencia delicada al paladar. ¿El secreto? Una bechamel triturada que convierte el relleno en una crema de setas finísima, sedosa y llena de matices. Es un plato perfecto para sorprender en una cena especial o simplemente para darte un capricho "green" de los buenos. ¡Vamos a los fogones!

INGREDIENTES
1 bote de pimientos del piquillo de buena calidad (unos 10-12 pimientos)
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
250g de seta ostra (pueden ser variadas champiñón, shiitake, boletus, etc.)
2 txalotas
1 puerro fino
500 ml de bebida de soja sin azúcar o de avena
45g de harina (unas 3 cucharadas)
45 ml de margarina vegetal
una pizca de nuez moscada
1/2 cebolla dulce
1 pimiento verde
6 tomates de pera maduros

PREPARACIÓN
    En una sartén amplia con un chorrito de AOVE, empieza pochando las 2 txalotas y el puerro  (todo muy picado). Cuando la verdura esté casi tierna, añade las setas picadas. Cocina a fuego medio-alto hasta que las setas se doren y no quede nada de agua en la sartén. Reserva. En un cazo, calienta la margarina y añade la harina. Tuesta un par de minutos removiendo siempre. Ve añadiendo la bebida vegetal poco a poco, sin dejar de batir con las varillas hasta que la mezcla espese y hierva, unos 10 minutos. Añade sal, pimienta, la nuez moscada y el sofrito de setas y verduras. Pasa la batidora de mano a máxima potencia hasta que obtengas una crema finísima, sin ningún tropezón. Deja que esta crema se enfríe totalmente antes rellenar los pimientos, así tendrá la consistencia perfecta y no se saldrá del pimiento una vez rellenado. Mientras enfría, preparamos la salsa. En una sartén, sofríe la cebolla y el pimiento. Cuando estén bien pochados añade el tomate de pera troceado. Deja cocinar a fuego lento unos 40 minutos. Tritura la salsa hasta que quede lisa y brillante. Si queda muy espesa, añade un poco del líquido del bote de los pimientos. Escurre bien los pimientos del piquillo. Con ayuda de una manga pastelera (o una cuchara pequeña), ve rellenando cada pimiento con la crema de setas. No los llenes hasta el borde para que puedas cerrarlos un poquito. Coloca los pimientos rellenos en una cazuela plana o fuente de horno sobre una base de la salsa de tomate que has preparado. Cubre con un poco más de salsa por encima. Dale un hervor suave de 5-8 minutos para que los sabores se abracen.
¡Buen provecho!

    📍Si quieres que la receta sea apta para celíacos, puedes sustituir la harina de trigo por maicena o un mix de harina sin gluten.

    📍Si algún pimiento se te rompe al rellenarlo, ¡no lo tires!. Tritúralo con un poco de nata vegetal y el líquido del bote que reservamos para crear una salsa de acompañamiento espectacular.

domingo, 5 de abril de 2026

EL ABRAZO DEL SOL Y LA TIERRA: DUO DE CREMAS BICOLOR

    Hoy rompemos las reglas de la presentación clásica para ofreceros un plato que es puro equilibrio visual y sensorial: una crema dual de Calabaza y Espinacas. Este plato no es solo una receta; es una declaración de intenciones. Para elevar el conjunto, añadimos una cucharada de Shiro Miso (Miso blanco) al final de la cocción. Este ingrediente milenario aporta el punto "umami" necesario para resaltar cada verdura, cuidando nuestro corazón y nuestro paladar. 

INGREDIENTES
300g de espinacas frescas
400g de calabaza
4 patatas medianas
2 puerros grandes (solo la parte blanca)
4 unidades de zanahorias 
2 ramas de apio
2l de caldo vegetal
Aove
2 yogures de soja
1 trozo de jengibre fresco
2 hojas de laurel
1 cda de condimento de la alegría (ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano seco, albahaca seca, romero seco, perejil seco, tomillo seco, pimienta negra y pimienta blanca)
1/2 cdita de Aguacate Topping
1 cda de mango fresco picado
1 cda de mago fresco picado
Aove (Aceite de oliva virgen extra)
2 cda de Shiro Miso
Sésamo negro
1 cdita de cúrcuma

PREPARACIÓN
    Olla 1: Crema de Calabaza: con un buen chorro de aceite añadimos 1 puerro, 1 zanahoria y 1 rama de apio picados. Dejamos que se doren a fuego suave durante 8 minutos. Añadimos 1 cda de la mezcla de especias y 1 hoja de laurel. Removemos 1 minuto para que las especias suelten su aroma en el aceite. Pelamos las patatas, las chascamos y las añadimos para que suelten el almidón. Añadimos la calabaza troceada en dados junto a las patatas. Cubrimos de caldo vegetal y cocinamos 15 minutos a fuego moderado. Añadimos 1 cdita de cúrcuma. 
    Olla 2: Crema de Espinacascon un buen chorro de aceite añadimos 1 puerro, 1 zanahoria y 1 rama de apio picados. Dejamos que se doren a fuego suave durante 8 minutos. Añadimos 1 cda de la mezcla de especias y 1 hoja de laurel. Removemos 1 minuto para que las especias suelten su aroma en el aceite. Pelamos las patatas, las chascamos y las añadimos para que suelten el almidón. Cubrimos de caldo vegetal y cocemos 15 minutos, a fuego  moderado. Añadimos las espinacas frescas, mezclamos y cocinamos 2 minutos. 
    Retiramos dos vasitos del caldo y disolvemos 1 cucharadita de miso en cada vaso para que se disuelva bien. Sacamos la hoja de laurel de cada olla e incorporamos el vasito de caldo con miso a cada cazuela con el fuego apagado. Trituramos con la batidora hasta que quede un puré fino. Añadimos 1 yogur, mezclamos, rectificamos de sal y agregamos una pizca de pimienta negra. ¡Buen provecho!

📍A la hora de servir espolvoreamos una cucharadita generosa de Aguacate Topping. Si tienes aguacate maduro y mango, ponle unos daditos pequeños encima antes del topping; la combinación de las cremas con las frutas frescas es una delicia de texturas.