Hay platos que son un jardín en el plato, y estas alcachofas en flor son, sin duda, las reinas de la temporada. En esta receta, he querido fusionar la delicadeza de la técnica de cocción entera (para preservar toda la jugosidad y el color vibrante del corazón) con un golpe de vanguardia en la freidora de aire. Buscando ese punto umami que nos apasiona, he transformado unas finas lonchas de Heura, bañadas en pimentón de la Vera en auténticas virutas crujientes que juegan con la cremosidad de los ajetes frescos. Un bocado elegante, complejo y visualmente fascinante. Una receta que demuestra que la cocina vegetal puede ser sofisticada y profundamente sabrosa.
INGREDIENTES
6 Alcachofas frescas de temporada
3 lonchas finas de Heura
4 ajetes frescos
Pimentón de la Vera semi
Aove
Sal de Añana en escamas
PREPARACIÓN
Cocinamos las alcachofas enteras, para evitar la oxidación. En una olla cubrimos de agua, colocamos encima un plato para que las ayude a sumergirse, y cocinamos 20 minutos una vez rompa el hervor a fuego medio. Una vez cocidas, dejamos atemperarse para no quemarnos, y vamos retirando los pétalos exteriores hasta llegar al corazón. Con ayuda de una puntilla, pela el tallo, para quitarle las cerdas duras y córtalo al ras del corazón para que se asienten bien en el plato. (Guarda los tallos para otra elaboración, están deliciosos). Cortamos con cuidado las puntas de cada alcachofa y vamos con mucho cuidado abriendo los pétalos hacia afuera para hacer la forma de la flor. Pincelamos con Aove las alcachofas con ayuda de una brocha para llegar bien a cada pétalo. Precalentamos 3 minutos a 200ºC la freidora de aire y cocinamos 8 minutos a 190ºC hasta que veamos que los pétalos empiezan a ponerse dorados. Mientras, en un bol añadimos aove y pimentón de la Vera semi, mezclamos y con ayuda de una brocha pincelamos las tres lonchas de Heura por ambos lados. La doramos en la sartén hasta que pierdan la humedad y las cortamos en tiras finas. En ese mismo aceite perfumado, doramos los ajetes picados en juliana hasta que estén tiernos y aromáticos.
Emplatamos: Colocamos las alcachofas en la bandeja, coronamos con el sofrito de ajetes y las virutas de Heura. Terminamos con unos granos de Sal de Añana. ¡Buen provecho!
📍Para que la flor se abra sin romperse, el truco está en el punto de cocción. No las dejes demasiado blandas, deben estar al dente. Al sacarlas del agua, escúrrelas boca abajo unos minutos, así soltarán todo el exceso de agua y quedarán mucho más crujientes en la freidora de aire.