Hoy nos ponemos el delantal de gala. Si hay un chef que sabe elevar las verduras a la categoría de arte, ese es Yotam Ottolenghi. Hoy he preparado su icónico Ragú de Setas y, creedme, el resultado es tan denso, potente y delicioso que vas a querer rebañar el plato. La clave está en la paciencia y la mezcla de setas, que junto a ingredientes como el miso y la harissa, crean una sala espesa y oscura cargada de umami. Yo lo he acompañado con unos espaguetis clásicos que atrapan cada gota de sabor.
INGREDIENTES
400g de setas variadas deshidratadas
25g de mantequilla vegetal
1 cebolla cortada en juliana
1/4 de apionabo pelado y cortado en dados
2 dientes de ajo machacados
1/2 cdita de copos de guindilla de cayena
1 cda de miso blanco
1 limón en conserva (córtalo en cuartos, desecha la pulpa y las semillas, pica en juliana la piel)
1 cda de vinagre de jerez
1 cda de harina de trigo (yo usé de espelta)
400ml de caldo vegetal
20ml de nata vegetal
5g de estragón seco
Sal
Pimienta negra
1 bote de 250g de tomate natural
Nueces picadas
Albahaca fresca
PREPARACIÓN
Pica las setas, echa una pizca de aceite en una sartén, añade las setas y cocina a fuego medio hasta que se evapore el agua que vayan soltando y se vayan dorando. Retira del fuego. En una olla grande, calienta mantequilla a fuego alto y rehoga la cebolla, el apionabo, salpimenta y deja cocinar 15-20 minutos. Añade el ajo, las setas y rehoga 3 minutos removiendo. Añade la guindilla en copos, la piel del limón en conserva y el vinagre y cocina 30 segundos. Incorpora la harina y deja que se haga durante 30 segundos más para que no nos quede cruda. Añade el tomate, sofríe 10 minutos hasta que haya perdido parte del agua, e introduce el caldo vegetal. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja cocinarse 25 minutos a fuego medio, con la cazuela tapada. Una vez pasado este tiempo, incorpora la nata, sube la temperatura y deja reducirse unos 5 minutos. Añade el miso disuelto en un poco de caldo, el estragón y retira del fuego.
Mientras pon otra cazuela a hervir con agua y sal y cuece la pasta el tiempo que indica el fabricante. Escurre la pasta. Emplata sirviendo una cama de pasta y encima pon una cuchara generosa de nuestro Ragú de Setas. ¡Buen provecho!
📍Para coronar este plato, nada mejor que unas hojas de albahaca fresca y unas nueces picadas. El contraste del verde vibrante, los frutos secos y la profundidad del ragú es simplemente perfecto.