No todos los desayunos tienen que ser dulces. Hay mañanas en las que apetece bajar el ritmo, preparar algo especial y disfrutar del primer café del día sin prisas. Este sándwich es precisamente uno de esos momentos.
El contraste resulta irresistible: el pan de centeno se vuelve crujiente y dorado durante el gratinado, mientras que el interior permanece fundente y lleno de sabor. Cada bocado combina la intensidad de las setas salteadas con la cremosidad del queso vegetal, creando una receta sencilla pero profundamente reconfortante.
Para terminar, una lluvia de perejil fresco que aporta color, frescura y ese toque verde que tanto me gusta añadir a mis platos. Un pequeño detalle que realza el conjunto y aporta equilibrio a una elaboración tan cremosa.
INGREDIENTES
2 rebanadas de pan de centeno
75g de champiñones
1 diente de ajo sin germen
150 ml de crema de soja
1 cda de margarina vegetal
50g de queso rallado estilo mozzarella vegano
Perejil fresco picado
Sal
Pimienta negra
PREPARACIÓN
Corta los champiñones en láminas. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200ºC. En una sartén añade la margarina vegetal, los champiñones, el diente de ajo muy picado sin el germen y saltea unos minutos hasta que estén bien doradas las setas. Salpimenta. En un cazo derrita el queso con la crema de soja, reserva 1 par de cucharadas y añade los champiñones salteados. Dora las rebanadas de pan de centeno. Cubre cada rebanada con la crema de champis. Cierra el sándwich, echa por encima la crema reservada. Gratina en la freidora hasta que se dore. Espolvorea perejil fresco por encima justo antes de servir. ¡Buen provecho!
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