Hoy toca uno de esos platos que nacen de aprovechar lo que tenemos preparado y terminan convirtiéndose en una comida redonda. Tres elaboraciones muy diferentes en el mismo bol: arroz basmati aromatizado con ajo y laurel, un pisto de verduras bien jugoso y Bigos polacos como proteína vegetal.
Una forma estupenda de reutilizar una preparación anterior y demostrar que el batch cooking no tiene por qué significar comer siempre lo mismo. El resultado es un plato lleno de contrastes.
Una forma estupenda de reutilizar una preparación anterior y demostrar que el batch cooking no tiene por qué significar comer siempre lo mismo. El resultado es un plato lleno de contrastes.
INGREDIENTES (Para el arroz basmati)
1 vaso de arroz basmati
2 vasos de agua
1–2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
AOVE
Sal
Semillas de sésamo negro para terminar, opcional
Para el pisto de verduras:
Cebolla
Apio
Puerro
Pimiento verde
Pimiento rojo
Calabacín
Berenjena
1–2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
250 g de tomate natural
1 cucharada de tomate concentrado
1 cucharada de carne de pimiento choricero
1 vasito de agua
Especias de la Alegría
AOVE
Sal
PREPARACIÓN
Ponemos un poco de AOVE en una cazuela y sofreímos el ajo sin dejar que se queme. Incorporamos el vaso de arroz basmati y lo rehogamos durante uno o dos minutos para que el grano se impregne bien del aceite y del aroma del ajo. Añadimos los 2 vasos de agua, una hoja de laurel y sal. Cuando rompa a hervir, tapamos la cazuela, bajamos el fuego al mínimo —en mi vitro, nivel 2— y dejamos cocinar aproximadamente 15 minutos. Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de soltar los granos con un tenedor. Cortamos la cebolla, el apio, el puerro, los pimientos, el calabacín y la berenjena en trozos de tamaño similar. En una cazuela amplia calentamos AOVE y comenzamos rehogando cebolla, puerro, apio y ajo. Incorporamos después los pimientos y, progresivamente, el calabacín y la berenjena. Añadimos una hoja de laurel y las Especias de la Alegría. Incorporamos la cucharada de tomate concentrado y la cucharada de carne de pimiento choricero y rehogamos bien para potenciar sus sabores. Añadimos los 250 g de tomate natural, un vasito de agua y sal. Cocinamos a fuego medio-suave hasta que el tomate haya ligado con las verduras. Calentamos los Bigos polacos lentamente para que recuperen toda su jugosidad. Si estaban preparados de días anteriores, incluso estarán más sabrosos porque sus aromas habrán tenido tiempo de asentarse. Servimos una buena porción de arroz basmati, añadimos el pisto y terminamos con los Bigos. Podemos decorar el arroz con sésamo negro y añadir un poco de perejil fresco sobre las verduras. ¡Buen provecho!
Ponemos un poco de AOVE en una cazuela y sofreímos el ajo sin dejar que se queme. Incorporamos el vaso de arroz basmati y lo rehogamos durante uno o dos minutos para que el grano se impregne bien del aceite y del aroma del ajo. Añadimos los 2 vasos de agua, una hoja de laurel y sal. Cuando rompa a hervir, tapamos la cazuela, bajamos el fuego al mínimo —en mi vitro, nivel 2— y dejamos cocinar aproximadamente 15 minutos. Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de soltar los granos con un tenedor. Cortamos la cebolla, el apio, el puerro, los pimientos, el calabacín y la berenjena en trozos de tamaño similar. En una cazuela amplia calentamos AOVE y comenzamos rehogando cebolla, puerro, apio y ajo. Incorporamos después los pimientos y, progresivamente, el calabacín y la berenjena. Añadimos una hoja de laurel y las Especias de la Alegría. Incorporamos la cucharada de tomate concentrado y la cucharada de carne de pimiento choricero y rehogamos bien para potenciar sus sabores. Añadimos los 250 g de tomate natural, un vasito de agua y sal. Cocinamos a fuego medio-suave hasta que el tomate haya ligado con las verduras. Calentamos los Bigos polacos lentamente para que recuperen toda su jugosidad. Si estaban preparados de días anteriores, incluso estarán más sabrosos porque sus aromas habrán tenido tiempo de asentarse. Servimos una buena porción de arroz basmati, añadimos el pisto y terminamos con los Bigos. Podemos decorar el arroz con sésamo negro y añadir un poco de perejil fresco sobre las verduras. ¡Buen provecho!
💡El punto importante: no queremos convertir las verduras en puré. Las dejamos jugosas y bien cocinadas, pero conservando cada una su forma, su color y ese punto entero que hace que podamos distinguirlas al comer.
