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martes, 25 de agosto de 2026

LASAÑA DE CALABACÍN CON BOLOÑESA VEGANA DE CHAMPIÑONES PORTOBELLO

    Hoy cambiamos las tradicionales placas de lasaña por finas láminas de calabacín y la hemos rellenado de una sabrosa boloñesa vegana de champiñones. Una combinación sencilla, vegetal y llena de sabor. El calabacín aporta jugosidad y suavidad, mientras que la boloñesa de champiñones aporta ese sabor profundo y reconfortante que buscamos en una buena lasaña. Todo termina cubierto con mozzarella y queso rallado veganos, formando una capa dorada y gratinada absolutamente irresistible. Una receta fácil, reconfortante y perfecta para disfrutar de las verduras de una manera diferente. 

INGREDIENTES (para 2 personas)
1 calabacín grande
350 g de boloñesa de champiñones 
1 cda de aceite de oliva virgen extra
1 cda de hierbas provenzales
Sal
Pimienta negra recién molida
200 g de queso mozzarella vegano

PREPARACIÓN
    Lava los calabacines y córtalos longitudinalmente con una mandolina en láminas finas. Cocina ligeramente las láminas a la plancha para que pierdan parte de su agua. Salpimenta. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200 ºC. En una fuente de cristal apta para horno o freidora, coloca una cama de láminas de calabacín. Cubre con una capa de la boloñesa.  Añade pimienta y hierbas provenzales. Repite hasta rellenar la fuente, (capa de calabacín, capa de boloñesa, especias). Cubre la última capa con la mozzarella vegana rallada. Pulveriza aceite. Hornea durante 15 minutos a 190 ºC y gratina hasta que veas que está ligeramente dorado. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que se asiente y puedas cortar las porciones con facilidad. ¡Buen provecho! 

    💡Consejo: El calabacín contiene bastante agua, así que pasarlo previamente por la plancha es un pequeño paso que marca una gran diferencia. Conseguiremos una lasaña más concentrada, sabrosa y con una textura mucho más agradable, sin exceso de líquido en el fondo. 





domingo, 23 de agosto de 2026

CUSCÚS CON GARBANZOS, TOMATE Y GOCHUJANG

    Continuamos nuestro Bach Cooking semanal con otra ensalada que combina lo mejor de dos mundos: La frescura mediterránea y un toque de inspiración asiática. La base es una combinación sencilla pero muy completa, a la que le añadimos ingredientes cotidianos que, juntos, crean una ensalada llena de color, textura y muchísimo sabor. El toque especial llega del Gochujang, la pasta de chile coreana que aporta un picante profundo, ligeramente dulce y lleno de umami. Su combinación con el aceite de los tomates y el zumo de limón crea una vinagreta cremosa, intensa y muy aromática que envuelve todos los ingredientes. El resultado es una ensalada completa, fresca, nutritiva y con carácter, perfecta para esos días en los que queremos comer ligero sin renunciar a un plato que nos haga disfrutar.

INGREDIENTES (para dos personas)
150g de cuscús en crudo
1/2 bote de garbanzos cocidos
1 tomate de ensalada mediano
1 pepino 
8 Aceitunas verdes sin hueso
8 Aceitunas negras sin hueso
1/4 pimiento rojo
30g de tomate en aceite
15g de alcaparras
3 cdas de Aove
2 cdas de zumo de limón
1/2 cdita de Gochujang
1 cda de aceite de tomate en conserva
Pimienta negra al gusto 
Una pizca de sal
Perejil fresco picado

PREPARACIÓN
    Cocina el cuscús al vapor 15 minutos humedecido con agua y una gota de AOVE. Escurre los garbanzos. Pásalos por agua limpia. Corta el tomate, el pepino y el pimiento en dados. Pica los tomates en aceite muy pequeños. Añade las alcaparras y las aceitunas partidas . En un bol añade AOVE, el zumo de limón, 1/2 cdita de Gochujang, aceite de tomates en conserva y una pizca de sal. Mezcla bien para conseguir una vinagreta ligeramente cremosa. Añade el aliño justo en el momento de servir, añade perejil fresco muy picado. ¡Buen provecho!



ENSALADA MEDITERRÁNEA DE ALUBIA PINTA ALAVESA CON JALAPEÑO

    Comenzamos la semana con una ensalada de esas que demuestran que comer saludable puede ser sabroso, completo y lleno de color. La protagonista es la Alubia Pinta Alavesa. Para darle un toque especial, añadí jalapeños a la vinagreta, porque un poquito de picante siempre puede transformar el plato. El resultado es una ensalada mediterránea, fresca y contundente, con diferentes texturas y ese equilibrio entre punto ácido de las alcaparras, la intensidad de las aceitunas, la cremosidad del tofu feta y el toque alegre del jalapeño. Una propuesta perfecta para un Bach Cooking saludable, porque podemos dejar la base preparada y montar la ensalada en el momento de comer, conservando así toda la frescura de las verduras. 

INGREDIENTES
1 taza de Alubia Pinta Alavesa
1 tomate de ensalada pequeño
1 pepino pequeño
1/4 de pimiento rojo 
Dados al gusto de Tofufeta casero
8 Aceitunas negras sin hueso
1 cda generosa de alcaparras
6 rodajas de jalapeño en conserva
1 hoja de laurel
2 dientes de ajo con camisa
1/2 cebolla blanca
Aove
Sal
Una pizca de comino 
1l de caldo vegetal
2 cdas de vinagre de Jerez
1 cdita de orégano
1 cdita de mostaza Dijon

ELABORACIÓN
    Deja en remojo 12h las alubias. Al día siguiente cambia el agua, pon agua fría con las alubias en una cazuela con caldo vegetal, añade la hoja de laurel, los dientes de ajo, la cebolla, la pizca de comino, y una pizca de sal y lleva a ebullición. Cuando empiece el hervor asusta a las alubias añadiendo de nuevo agua fría. Una vez rompa de nuevo el hervor, bajo el fuego y deja cocinarse a fuego medio durante 1h más o menos. El hervor no debe ser fuerte, sino ver que está hirviendo el caldo pero con ese chup-chup a fuego lento. Revisamos cada 30 minutos, para ver como va la legumbre. Dependiendo del tiempo que lleve almacenada puede durar más en cocinarse. Debemos dejarla tierna por dentro y firme por fuera. Una vez esté lista, sacamos con ayuda de una espumadera y dejamos enfriarse en una bandeja sin caldo. Cortamos el tomate, el pepino y el pimiento rojo en dados. Cortamos las aceitunas a la mitad. En una fuente añadimos las verduras troceadas, las alcaparras, las alubias y el tofu feta. Mezclamos con cuidado. En un bol añadimos Aove, vinagre de jerez, orégano, mostaza, el jalapeño picado, sal y batimos hasta obtener una vinagreta emulsionada. Reservamos hasta el momento de emplatar. ¡Buen provecho!

domingo, 16 de agosto de 2026

PASTA A LA BOLOÑESA DE PORTOBELLO Y SOJA TEXTURIZADA

    Hay platos que no necesitan reinventarse, solo pasarse al lado verde. Y esta boloñesa es justo eso: una salsa de las de toda la vida, intensa, reconfortante y llena de sabor, pero hecha completamente vegetal. 
    La combinación de soja texturizada fina y portobello consigue una textura sorprendentemente carnosa, mientras el tomate, el vino blanco y un buen sofrito construyen una salsa profunda y sabrosa. Para terminar, unas pipas de calabaza y pistachos aportan el toque crujiente que tanto me gusta. Una boloñesa vegetal no tiene por qué ser una versión triste de la original. Puede ser contundente, jugosa, aromática y absolutamente deliciosa. 

INGREDIENTES (Para 2 personas)
250 g de pasta al gusto 
50 g e soja texturizada fina
150 g de champiñones portobelloo
1 tomate de pera rallado
1 cda generosa de tomate concentrado
1/2 cebolla
1 diente de ajo sin germen
50 ml de vino blanco seco
3 cdas de nata vegetal
AOVE
1 cdita de orégano seco
1 cdita de albahaca seca
Pimienta negra
Sal
1 cdita de pimentón mezcla de la vera
1 cda de pipas de calabaza
1 cda de pistachos machacados
Una pizca de copos de chile, al gusto

PREPARACIÓN
    Limpia los portobello y pícalos en trocitos, buscando una textura similar a una carne picada gruesa. Calienta una sartén con un buen chorro de AOVE y dóralos a fuego medio-alto hasta que pierdan el agua y comiencen a tomar color. Hidrata la soja 10 minutos, escúrrela bien, añádela a la sartén, saltea durante unos minutos para que se dore ligeramente y absorba todo el sabor del portobello. Incorpora la cebolla muy fina picada y cocina hasta que quede tierna. Añade el ajo picado y cocina durante un minuto. Agrega el tomate de pera rallado y deja que reduzca hasta que pierda buena parte de su agua. Añade el tomate concentrado y una pizca de pimentón. Remueve y cocina 2-3 minutos. Incorpora el vino blanco y sube el fuego. Deja reducir hasta que prácticamente se haya evaporado el alcohol. Añade el orégano, la albahaca, la pimienta negra recién molida y sal. Cocina a fuego bajo 30 minutos, removiendo de vez en cuando. Si ves que espesa demasiado, añade un poco de caldo o agua. Cuando la salsa esté bien reducida, incorpora las cucharadas de nata vegetal. Mezcla y cocina un par de minutos más. Prueba y rectifica de sal y pimienta. 
    Cuece la pasta en abundante agua con sal hasta que este al dente. Reserva un poco del agua de la cocción. Mezcla la pasta con la boloñesa y, si fuera necesario, añade un chorrito del agua para conseguir una salsa más ligera y jugosa. Sirve la pasta con una buena cantidad de boloñesa en el centro. Termina con pipas de calabaza, pistachos picados, chile en copos y un poco de orégano o albahaca. Añade un hilo de AOVE en crudo. ¡Buen provecho!

lunes, 10 de agosto de 2026

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: SEGUIMOS DESCUBRIENDO PORTUGAL

🐟 Bacalhau à Brás Green Sabrosa. 
Revuelto vegetal de bacalao, patata y “no huevo”

    Portugal es nuestra siguiente parada en el Pasaporte Green Sabrosa. Un país profundamente ligado al bacalao, al aceite de oliva, al ajo, al perejil y a una cocina sencilla pero llena de sabor. Para esta receta he elegido uno de los grandes clásicos protugeses: Bacalhau à Brás, tradicionalmente preparado con bacalao desmigado, patata, cebolla y huevo, y terminado con aceitunas negras y perejil. Nuestra versión es completamente vegetal. El resultado es un revuelto cremoso, jugoso y tremendamente sabroso. Al probarlo, me recordó muchísimo a las tortillas de bacalao que disfrutas en una sidrería Gipuzkoana en plena temporada 😍.

🌍 País: Portugal
🍴 Ingredientes protagonistas: Garbanzos y Bacalao Vegetal
🌿 Aromas: Perejil - Menta - Eneldo - Albahaca - Limón
🍷 Maridaje: Casal Garcia - Vinho Verde
Próximo destino: ALEMANIA 

INGREDIENTES (para 2-3 personas)
250 g de Bacalao vegetal desmigado
300 g de patata variedad Agria
1 cebolla morada (o blanca)
3 dientes de ajo
Un manojo de perejil fresco
Aceitunas negras sin hueso
Aceite de Oliva Virgen Extra
Pimienta negra
Sal mineral de Añana
Para el no-huevo:
200 g de tofu firme
2 cdas de bebida vegetal sin azúcar
1/2 cdita de cúrcuma
Una pizca de sal Kala Namak
Pimienta negra 
100 ml de agua con gas

PREPARACIÓN
    Pelamos las patatas y las cortamos en tiras finas, intentando conseguir el formato de patata paja. Las doramos en aceite y reservamos en un escurridor. Cortamos la cebolla en juliana. En una sartén amplia ponemos un buen chorro de AOVE y cocinamos la cebolla a fuego medio-bajo durante unos 12-15 minutos, hasta que esté tierna, brillante y melosa. Añadimos los tallos de perejil y dejamos que se cocinen junto a la cebolla. Incorporamos el ajo picado o rallado. Cocinamos apróximadamente 1 minuto, removiendo para que los aromas se integren sin que el ajo llegue a quemarse. Incorporamos las patatas doradas y damos un meneo suave, intentando no romperlas. No necesitamos cocinar mucho más, simplemente queremos que se mezclen con el sofrito y el bacalao. En un vaso de batidora trituramos el tofu, la bebida vegetal, el agua con gas, la cúrcuma, la sal kala namak y una pizca de pimienta negra hasta conseguir una crema suave. Si te queda muy espesa, añade un poco más de agua con gas o bebida vegetal. Bajamos el fuego al mínimo y añadimos el "no-huevo". Removemos suavemente durante 1-2 minutos, como si preparáramos un revuelto de huevo. La clave está en no cuajarlo demasiado. Queremos una textura cremosa, jugosa y brillante, no una tortilla. Cuando todavía conserve su humedad, retiramos del fuego. El calor residual terminará de darle el punto. Emplatamos inmediatamente y terminamos con perejil fresco picado, aceitunas negras picadas y un hilito de Aceite de Oliva Virgen Extra. Opcionalmente puedes añadir un poco de ralladura de limón. ¡Buen provecho!

🇵🇹 Portugal ya tiene su sello. Proxíma parada: 🇩🇪 ALEMANIA. 
Boa Viagem. ¡Nos vemos en la próxima frontera!


lunes, 27 de julio de 2026

COLIFLOR A LA CREMA GRATINADA: UNA RECETA RECONFORTANTE, CREMOSA Y LLENA DE SABOR

     Hay ingredientes que merecen mucho más protagonismo en nuestra cocina, y la coliflor es uno de ellos. Su sabor suave y su increíble versatilidad la convierten en la base perfecta para preparar platos tan reconfortantes como esta coliflor
    En esta receta, los ramilletes se envuelven en una cremosa salsa bechamel, se gratinan hasta conseguir una irresistible capa dorada y se terminan con un toque de perejil fresco. El resultado es un plato sencillo, elegante y perfecto para disfrutar en cualquier época del año.
    Ideal como plato principal acompañado de una ensalada fresca o como guarnición para una comida especial, esta receta puede convertirse en la auténtica protagonista de la mesa. 
    Una elaboración sencilla, económica y llena de sabor que conquistará incluso a quienes dicen no ser amantes de la coliflor. 

¿Por qué te gustará esta receta?
✔ Muy cremosa y gratinada
✔ Una forma deliciosa de disfrutar de la coliflor
✔ Fácil de preparar  con ingredientes sencillos
✔ Perfecta como plato principal o acompañamiento
✔ Ideal para toda la familia

INGREDIENTES
1 coliflor mediana
150g de queso cheddar vegano
100g de nata de soya vegana
Perejil fresco
Sal
Pimienta negra
Una pizca de nuez moscada
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN
    Separa la coliflor en ramilletes. Ralla el queso. Lleva agua a ebullición en una cazuela grande con una pizca de sal. Introduce la coliflor 4 minutos o hasta que estén tiernos al dente.     Escúrrelos y pásalos a un bol grande. En otra cazuela al fuego añade la nata de soya. A continuación añade el queso, salpimenta, añade la nuez moscada y viértelo sobre la coliflor. Introduce en la freidora de aire precalentado 5 minutos hasta que se dore la capa superior del queso. Espolvorea perejil fresco picado y añade un chorrito de aceite de oliva. ¡Buen provecho!

    💡Consejos: No cuezas demasiado la coliflor, debe quedar ligeramente firme para que conserve su textura tras el gratinado. Si utilizas un queso que funda bien, conseguirás una superficie mucho más dorada y apetecible. Antes de servir, añade un poco de perejil fresco picado y unas vueltas de pimienta negra recién molida para potenciar el sabor. Gratina únicamente los últimos minutos a máxima potencia para conseguir esa costra dorada irresistible. 

    🌿Curiosidades: La coliflor pertenece a la familia de las crucíferas, junto al brócoli, el romanesco, la col y las coles de Bruselas. Es una excelente fuente de fibra, vitamina C y compuestos antioxidantes, lo que la convierte en una magnífica aliada para una alimentación equilibrada. Además, su sabor suave permite combinarla con infinidad de especias, quesos y hierbas aromáticas, adaptándose tanto a recetas tradicionales como a propuestas más creativas. 

    🍷Maridaje: Para acompañar esta receta elegiría una copa de Rioja Blanco con la variedad de uva Viura, joven y afrutado. Su frescura y equilibrio armonizan perfectamente con la cremosidad de la bechamel y el sabor suave de la coliflor, aportando un contrapunto muy agradable sin restar protagonismo al plato. 

sábado, 10 de octubre de 2015

ALBÓNDIGAS DE QUINOA Y LENTEJA ROJA SOBRE CREMA DE COLIFLOR

   Las albóndigas vegetales son una forma deliciosa de incorporar más legumbres y verduras a nuestra alimentación. En esta receta combino quinoa, lenteja roja y calabacín para crear unas albóndigas tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, servidas sobre una suave crema de coliflor.
    La coliflor aporta una textura cremosa y un sabor delicado que combina a la perfección con las albóndigas, creando un plato equilibrado, nutritivo y muy reconfortante. Una propuesta ideal tanto para quienes siguen una alimentación vegetal como para quienes buscan nuevas formas de disfrutar de las verduras.

¿Por qué te gustará esta receta?
🌿 100 % vegetal y llena de sabor.
🥣 Rica en proteínas vegetales y fibra.
🥦 Una forma diferente de disfrutar de la coliflor.
👨‍🍳 Perfecta para preparar con antelación.
✨ Un plato completo, equilibrado y muy reconfortante.

Ingredientes
Para las albóndigas
1 vaso de quinoa
1 vaso de lenteja roja
2 calabacines
1 cucharada de harina
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Para la crema de coliflor
1 coliflor
1 cebolleta
3 dientes de ajo
200 ml de bebida de soja
250 ml de caldo vegetal o agua de cocción
1 chorrito de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN
    Cocina la quinoa y las lentejas por separado siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre bien y reserva. Corta los calabacines en dados pequeños. Saltéalos en una sartén con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Añade una cucharada de harina y cocina durante un minuto más. Mezcla el calabacín con la quinoa y las lentejas cocidas. Remueve hasta obtener una masa homogénea y deja reposar en el frigorífico varias horas o de un día para otro. Forma albóndigas con la masa, pásalas ligeramente por harina y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas. Reserva sobre papel absorbente.
Crema de coliflor
Lava la coliflor y sepárala en ramilletes. Cuécela en agua hirviendo durante unos 15 minutos o hasta que esté tierna. Mientras tanto, sofríe la cebolleta y los ajos picados en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén transparentes. Tritura la mitad de la coliflor junto con la cebolleta, el ajo y parte de la bebida vegetal. Añade el resto de la coliflor y continúa triturando hasta obtener una crema suave. Ajusta la textura con más bebida vegetal o caldo de cocción según prefieras. Añade el vino blanco y cocina un par de minutos más para integrar los sabores. Sirve una base generosa de crema de coliflor en cada plato y coloca las albóndigas encima. Termina con perejil fresco picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡Buen provecho!

 📍Consejo. Puedes hornear las albóndigas en lugar de freírlas para una versión más ligera. Añade especias como comino o pimentón para darles un toque diferente. La crema de coliflor también combina muy bien con brócoli o puerro.

jueves, 8 de octubre de 2015

SEITAN EN SALSA DE MANZANA: RECETA FACÍL Y LLENA DE SABOR

    Si te gustan los contrastes entre dulce y salado, esta receta de seitán en salsa de manzana te conquistará desde el primer bocado. Los medallones de seitán se marinan con especias y se acompañan de una suave salsa elaborada con manzana, vino blanco y caldo vegetal, creando un plato aromático, elegante y perfecto para una comida especial. 
    La manzana aporta dulzor y frescura, mientras que las especias realzan el sabor del seitán sin enmascararlo. El resultado es una receta vegetal reconfortante, ideal para los meses más frescos o para sorprender a tus invitados con una propuesta diferente. 

    ¿Por qué te gustará esta receta?
🍏 Combina sabores dulces y salados de forma equilibrada.
🌿 Rica en proteína vegetal gracias al seitán.
🍷 La salsa de manzana y vino blanco aporta profundidad y aroma.
👨‍🍳 Perfecta para una comida especial o una cena de fin de semana.
✨ Una receta sencilla con un resultado muy vistoso.

INGREDIENTES 
1 pieza mediana de seitán
2 manzanas
150 ml de vino blanco dulce
250 ml de caldo vegetal
1 cucharadita de mezcla de especias (pimienta negra, cúrcuma y comino)
5 granos de pimienta negra
1 cucharada de miel o sirope de agave para una versión vegana
Aceite de oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN
    Corta el seitán en medallones gruesos. Mezcla la miel o el sirope con dos o tres cucharadas de vino blanco y las especias. Pincela los medallones de seitán con esta mezcla, cúbrelos y deja marinar en el frigorífico durante varias horas. Si puedes dejarlo reposar toda la noche, el sabor será aún más intenso. Lava las manzanas, retira el corazón y córtalas en gajos. Colócalas en un cazo junto con el vino restante, el caldo vegetal y los granos de pimienta. Cocina a fuego medio durante unos 20 minutos, hasta que las manzanas estén tiernas y el líquido se haya reducido. Retira los granos de pimienta y reserva algunos trozos de manzana para la decoración. Tritura el resto hasta obtener una salsa suave y cremosa. Cocina los medallones de seitán en una sartén o plancha con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados por ambos lados. Sirve el seitán sobre una base de salsa de manzana y termina decorando con los trozos de manzana reservados. ¡Buen provecho!
📍Consejo. Puedes sustituir el vino blanco dulce por sidra para obtener un sabor más afrutado. Acompaña este plato con arroz integral, puré de patata o verduras asadas. Si prefieres una salsa más fina, pásala por un colador después de triturarla.