Hoy cambiamos las tradicionales placas de lasaña por finas láminas de calabacín y la hemos rellenado de una sabrosa boloñesa vegana de champiñones. Una combinación sencilla, vegetal y llena de sabor. El calabacín aporta jugosidad y suavidad, mientras que la boloñesa de champiñones aporta ese sabor profundo y reconfortante que buscamos en una buena lasaña. Todo termina cubierto con mozzarella y queso rallado veganos, formando una capa dorada y gratinada absolutamente irresistible. Una receta fácil, reconfortante y perfecta para disfrutar de las verduras de una manera diferente.
INGREDIENTES (para 2 personas)
1 calabacín grande
350 g de boloñesa de champiñones
1 cda de aceite de oliva virgen extra
1 cda de hierbas provenzales
Sal
Pimienta negra recién molida
200 g de queso mozzarella vegano
PREPARACIÓN
Lava los calabacines y córtalos longitudinalmente con una mandolina en láminas finas. Cocina ligeramente las láminas a la plancha para que pierdan parte de su agua. Salpimenta. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200 ºC. En una fuente de cristal apta para horno o freidora, coloca una cama de láminas de calabacín. Cubre con una capa de la boloñesa. Añade pimienta y hierbas provenzales. Repite hasta rellenar la fuente, (capa de calabacín, capa de boloñesa, especias). Cubre la última capa con la mozzarella vegana rallada. Pulveriza aceite. Hornea durante 15 minutos a 190 ºC y gratina hasta que veas que está ligeramente dorado. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que se asiente y puedas cortar las porciones con facilidad. ¡Buen provecho!
💡Consejo: El calabacín contiene bastante agua, así que pasarlo previamente por la plancha es un pequeño paso que marca una gran diferencia. Conseguiremos una lasaña más concentrada, sabrosa y con una textura mucho más agradable, sin exceso de líquido en el fondo.