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lunes, 12 de octubre de 2026

REVUELTO VEGANO DE CANTARELUS CON TOFU SEDOSO EN DOS TEXTURAS

     El sabor del bosque, la cremosidad del no-huevo y un pequeño toque canalla.
    Hay recetas que se planifican durante días y otras que nacen de abrir la nevera, mirar lo que tenemos y dejar que la imaginación haga el resto. Unos maravillosos cantarellus, un poco de tofu sedoso y unas cuantas especias fueron suficientes para preparar un plato sencillo, aromático y lleno de sabor. Pero esta vez quisimos ir un poquito más allá: preparar el tofu sedoso en dos texturas, jugando con el color, la cremosidad y la apariencia de un revuelto tradicional. El resultado es un contraste precioso entre el amarillo intenso del no-huevo, sus partes más blancas y las setas doradas, que siguen siendo las auténticas protagonistas.

INGREDIENTES 
250–300 g de cantarelus frescos
1 diente de ajo
1 cucharada de AOVE
Una pizca de tomillo
Pimienta negra recién molida
Una pizca de cúrcuma
Sal al gusto
Kala namak (sal negra del Himalaya)
Unas gotas de limón
Opcional: una puntita de harissa para darle un toque canalla

PREPARACIÓN
    Limpiamos las setas y las colocamos en una sartén caliente con un poquito de AOVE. Dejamos que pierdan su humedad y comiencen a dorarse. Añadimos el ajo picado, el tomillo, la pimienta negra y una pizca de sal. Queremos unas setas jugosas por dentro, pero con ese dorado exterior que concentra todo su sabor. Dividimos el tofu sedoso en dos partes.
    Textura amarilla: mezclamos una mitad con una pizca de cúrcuma hasta conseguir un color amarillo intenso y una consistencia cremosa.
    Textura blanca: dejamos la otra mitad sin cúrcuma, rompiéndola suavemente con un tenedor para conservar pequeños trozos irregulares. 
    La idea no es conseguir una mezcla completamente homogénea, sino reproducir visualmente el contraste de un revuelto tradicional. Bajamos el fuego y añadimos primero el tofu amarillo a las setas. Removemos suavemente para que se caliente y comience a integrarse. Incorporamos después el tofu blanco, procurando no mezclarlo demasiado. Así conservaremos las dos tonalidades y diferentes consistencias. Cocinamos unos minutos, lo justo para que el conjunto quede caliente y cremoso, sin resecar el tofu. Retiramos del fuego y añadimos una pizquita de kala namak, que aportará ese característico aroma a huevo. Terminamos con unas gotas de limón y, si nos apetece, una cantidad mínima de harissa.

    💡 CONSEJO: El secreto de este revuelto está en respetar el sabor de las setas.
El tomillo aporta un aroma de monte, la pimienta despierta los sabores y el limón proporciona frescura sin restar protagonismo a los cantarelus. Pero la verdadera sorpresa está en el tofu sedoso: dos colores, dos texturas y una cremosidad que convierte un ingrediente sencillo en un revuelto vegetal lleno de personalidad. ¡Buen provecho y que nunca falte imaginación en nuestros fogones! 

jueves, 12 de noviembre de 2015

CROQUETAS DE PATATA Y NÍSCALOS, CRUJIENTES POR FUERA Y CREMOSAS POR DENTRO

    El otoño nos regala una gran variedad de setas que merecen convertirse en protagonistas de nuestros platos. Estas croquetas de patata y setas son una forma diferente de disfrutarlas, combinando un exterior dorado y crujiente con un relleno suave y lleno de sabor. A diferencia de las croquetas tradicionales elaboradas con bechamel, esta receta utiliza una base de patata que resulta ligera, cremosa y muy fácil de trabajar. Un aperitivo perfecto para compartir o servir como entrante en cualquier comida especial. 

¿Por qué te gustará esta receta?
🍄 Perfecta para aprovechar las setas de temporada.
🥔 Textura suave y cremosa gracias a la patata.
✨ Crujientes por fuera y tiernas por dentro.
👨‍🍳 Más sencillas que las croquetas tradicionales.
🌿 Ideales como aperitivo o entrante

INGREDIENTES
2 patatas medianas
300 g de setas de temporada (níscalos, boletus, champiñones o las que prefieras)
1 zanahoria
1/2 cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharada de harina
1 taza de pan rallado
1 huevo
Perejil fresco
Sal
Pimienta blanca
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN
    Pela y pica finamente la cebolla, la zanahoria y los ajos. Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe las verduras hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Limpia las setas, trocéalas y añádelas al sofrito. Salpimienta y cocina hasta que pierdan el agua y comiencen a dorarse. Incorpora el perejil picado y reserva. Cuece las patatas hasta que estén tiernas. Escúrrelas y aplástalas con un tenedor o un pasapurés hasta obtener un puré homogéneo. Añade una cucharada de harina, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Mezcla bien hasta obtener una masa manejable. Cuando tanto el puré como el relleno estén fríos, forma las croquetas. Coloca una pequeña porción de masa de patata en la palma de la mano, añade una cucharadita del relleno de setas y cierra cuidadosamente formando una croqueta. Pásalas por pan rallado, huevo batido y nuevamente por pan rallado para conseguir una cobertura más crujiente. Calienta abundante aceite y fríe las croquetas hasta que estén doradas. Déjalas reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve recién hechas. ¡Buen provecho!

    📍Consejos. Puedes utilizar cualquier variedad de seta de temporada. También quedan deliciosas cocinadas en horno o freidora de aire. Añade una pizca de nuez moscada al puré para potenciar el sabor. Si quieres una versión vegetariana más intensa, incorpora un poco de queso curado rallado al relleno.

martes, 20 de octubre de 2015

GUISO DE PATATAS CON NÍSCALOS, UN PLATO RECONFORTANTE DE TEMPORADA

    Cuando llega el otoño, pocas cosas apetecen más que un buen guiso de cuchara elaborado con productos de temporada. Los níscalos, una de las setas más apreciadas de nuestros bosques, aportan un sabor intenso y una textura deliciosa que combina a la perfección con las patatas. Esta receta sencilla y reconfortante recuerda a los guisos tradicionales de toda la vida: ingredientes humildes, cocción lenta y mucho sabor. Un plato perfecto para disfrutar en los días frescos y sacar partido a la temporada de setas.

¿Por qué te gustará esta receta?
🍄 Aprovecha uno de los productos estrella del otoño.
🥔 Sencilla, económica y muy reconfortante.
🌿 Elaborada con ingredientes básicos.
🥄 Ideal para preparar con antelación.
✨ Un guiso tradicional lleno de sabor. 

INGREDIENTES
4 patatas
10 níscalos
2 chalotas
2 dientes de ajo
1 pizca de cayena
500 ml de caldo de verduras o agua
1/2 cucharadita de pimentón de la Vera
Aceite de oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN
Pela y pica finamente las chalotas y los dientes de ajo. Calienta un poco de aceite de oliva en una cazuela y sofríe las chalotas junto con el ajo hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Limpia los níscalos y córtalos en trozos. Pela las patatas y cháscalas para favorecer que el guiso espese de forma natural durante la cocción. Añade las patatas y los níscalos a la cazuela y rehoga durante unos minutos. Incorpora el pimentón y la cayena, removiendo rápidamente para que no se quemen. Cubre con el caldo o el agua y lleva a ebullición. Cuando empiece a hervir, baja el fuego y cocina durante unos 20 minutos o hasta que las patatas estén tiernas. Durante la cocción, mueve la cazuela suavemente de vez en cuando para que el almidón de la patata ayude a ligar el caldo. Cuando las patatas estén en su punto, retira del fuego y deja reposar el guiso unos minutos antes de servir. ¡Buen provecho!

    📍Consejos. Puedes añadir unas ramas de tomillo para potenciar el aroma del bosque. Si utilizas caldo vegetal casero, el resultado será aún más sabroso. Este guiso gana sabor después de unas horas de reposo. También puedes preparar la receta con otras setas de temporada.