Hoy vamos a preparar una receta de quínoa, una ensalada con una deliciosa mezcla de sabores que os sorprenderá. La quínoa necesita algún acompañamiento que le dé sabor para transformar a este grano ancestral en algo singular y único.
INGREDIENTES
150gr de quínoa
100g de pistachos pelados
Aceite de oliva 4º para la fritura
Aceite de oliva virgen extra
1 calabacín mediano
1 manojo de menta picada
1 taza de alcaparras (sustituyen el limón en conserva)
Zumo de 1/2 limón
Sal
Pimienta negra recién molida
2 cucharadas de semillas de amapola (sustituyen a las semillas neguilla)
1l de caldo vegetal
PREPARACIÓN
Lava la quínoa entre 7 y 10 aguas para eliminar las saponinas, compuestos amargos que pueden darle un sabor desagradable e irritar el tracto intestinal. Añádela a una cazuela con caldo vegetal durante 15 minutos. Escúrrela y enjuágala bajo un chorro de agua para que se enfríe y deja escurrir en un colador. Pela los pistachos. En una sartén sin aceite añade los pistachos y tuéstalos unos minutos removiendo con suavidad para que no se quemen. Reservamos. Lava el calabacín, trocéalo en rodajas de 1 mm de grosor, corta a la mitad. En una sartén con un poco de aceite dora las rodajas de calabacín y déjalas reposar en un papel de cocina para quitar el exceso de aceite. Pica las hojas de menta. Añade a un bol la quínoa escurrida, el calabacín, los pistachos, la quínoa, las alcaparras, 3 cdas de aceite de oliva, sal, pimienta negra. Ralla la piel del limón, exprímelo y añádelo a la ensalada. Mezcla y sirve de inmediato. ¡Buen provecho!
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