Hay recetas que planeamos con tiempo y otras que aparecen casi por casualidad y terminan sorprendiéndonos muchísimo más de lo esperado. Este Κοτόπουλο λεμονάτο (Kotópoulo lemonáto) nació durante nuestro Pasaporte por Grecia. Teníamos unos bocaditos vegetales estilo pollo descongelados y queríamos alejarnos de los conocidos souvlaki o gyros para seguir descubriendo esa cocina griega sencilla y casera que tanto nos está gustando. Así llegamos al lemonáto: una preparación donde el limón, el ajo y el orégano forman una salsa sencilla pero tremendamente aromática. La salsa queda corta, brillante y ligeramente untuosa, envolviendo las patatas y la proteína sin convertir el plato en un guiso caldoso. ¿El resultado? Espectacular. El limón aporta frescura y acidez, el ajo profundidad, el orégano ese aroma inequívocamente mediterráneo y las patatas recogen toda la salsa.
INGREDIENTES (para 2 personas)
250–300 g de bocaditos vegetales estilo pollo
300–350 g de patatas baby
2 dientes de ajo
1 limón
50 ml de vino blanco seco
75–100 ml de caldo vegetal
1 cucharadita colmada de orégano seco
½ cucharadita de mostaza
Perejil fresco
AOVE
Pimienta negra
Sal
PREPARACIÓN
Comenzamos cocinando las patatas baby en el microondas durante unos 7 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Mientras tanto, calentamos un poco de AOVE en una sartén y doramos los bocaditos vegetales por todos sus lados. Cuando estén bien dorados, los retiramos y reservamos. Cortamos las patatas cocidas por la mitad y las colocamos en la misma sartén, con la parte cortada hacia abajo. Las dejamos aproximadamente 2 minutos, hasta conseguir una superficie ligeramente dorada. Retiramos momentáneamente las patatas y añadimos el ajo muy picado. Lo cocinamos apenas 20–30 segundos, con cuidado de que no se queme. Incorporamos el vino blanco y dejamos reducir durante 1–2 minutos. Añadimos el caldo vegetal, la mostaza, el orégano, pimienta negra y el zumo de medio limón. Mezclamos y dejamos reducir unos 3 minutos. Volvemos a incorporar las patatas y los bocaditos vegetales. Movemos suavemente la sartén para que todo quede impregnado de la salsa y cocinamos conjuntamente un par de minutos. La salsa debe quedar corta, brillante y adherida a los ingredientes, no líquida. Apagamos el fuego y terminamos con ralladura de limón, perejil fresco y un pequeño hilo de AOVE. Probamos y añadimos algo más de zumo de limón si queremos potenciar ese punto fresco y ácido tan característico. ¡Buen provecho!

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