Si hay una receta capaz de resumir el Mediterráneo en un plato, probablemente sea esta.
La Χωριάτικη σαλάτα (Choriátiki saláta), conocida popularmente como Horiatiki o ensalada griega, es una de esas preparaciones en las que la sencillez lo es absolutamente todo: tomates jugosos, pepino crujiente, pimiento verde, aceitunas Kalamata, cebolla, feta, orégano y un buen aceite de oliva. Sin complicaciones y sin necesidad de esconder ningún ingrediente bajo una salsa. En nuestra versión Green Sabrosa, por supuesto, utilizamos feta vegetal y nos permitimos una pequeña licencia: sustituimos la cebolla morada cruda por nuestra cebolla morada encurtida. Ese punto ácido nos encantó y combina de maravilla con la intensidad de las Kalamata y el dulzor del tomate. Y otro pequeño gesto que merece la pena: frotar el orégano seco entre los dedos antes de incorporarlo. Parece una tontería, pero libera sus aromas y cambia completamente la experiencia. Una ensalada fresca, jugosa, crujiente y llena de sabor que nos abrió la puerta a descubrir que la cocina griega va muchísimo más allá de los platos que todos conocemos.
La Χωριάτικη σαλάτα (Choriátiki saláta), conocida popularmente como Horiatiki o ensalada griega, es una de esas preparaciones en las que la sencillez lo es absolutamente todo: tomates jugosos, pepino crujiente, pimiento verde, aceitunas Kalamata, cebolla, feta, orégano y un buen aceite de oliva. Sin complicaciones y sin necesidad de esconder ningún ingrediente bajo una salsa. En nuestra versión Green Sabrosa, por supuesto, utilizamos feta vegetal y nos permitimos una pequeña licencia: sustituimos la cebolla morada cruda por nuestra cebolla morada encurtida. Ese punto ácido nos encantó y combina de maravilla con la intensidad de las Kalamata y el dulzor del tomate. Y otro pequeño gesto que merece la pena: frotar el orégano seco entre los dedos antes de incorporarlo. Parece una tontería, pero libera sus aromas y cambia completamente la experiencia. Una ensalada fresca, jugosa, crujiente y llena de sabor que nos abrió la puerta a descubrir que la cocina griega va muchísimo más allá de los platos que todos conocemos.
INGREDIENTES (Para 2 personas)
2–3 tomates maduros
½ pepino
½ pimiento verde
Cebolla morada encurtida al gusto
Aceitunas Kalamata
100 g aproximadamente de feta vegetal
1 cucharadita de orégano seco
AOVE
Sal
Pimienta negra, opcional
PREPARACIÓN
Lavamos los tomates, el pepino y el pimiento verde. Cortamos los tomates en trozos generosos. No queremos una ensalada excesivamente picada; parte de la gracia de la Horiatiki está precisamente en encontrarnos buenos bocados de cada ingrediente. Cortamos el pepino en medias lunas y el pimiento verde en tiras o aros finos. Colocamos las verduras en una fuente y añadimos las aceitunas Kalamata y nuestra cebolla morada encurtida.
Incorporamos el feta vegetal. Podemos colocarlo en un trozo grande sobre la ensalada, al estilo griego, o ligeramente troceado como hicimos nosotros. Frotamos el orégano seco entre las palmas o las yemas de los dedos para despertar su aroma y lo repartimos sobre la ensalada. Terminamos con sal y un buen chorro de AOVE. Mezclamos muy ligeramente o, mejor todavía, dejamos que cada ingrediente conserve su sitio y que sean los propios jugos del tomate los que se mezclen poco a poco con el aceite.
💡Aclaración: Nuestra Horiatiki tiene dos pequeñas particularidades: feta vegetal y cebolla morada encurtida. No pretendemos que nuestra versión sea idéntica a la tradicional; es nuestra adaptación vegetal. Y la cebolla encurtida se queda: aporta un punto ácido y crujiente que nos pareció espectacular.

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