Hay preparaciones que, con muy pocos ingredientes, consiguen transformar un plato. Este encurtido de col lombarda es una de ellas. Crujiente, ligeramente ácido, aromático y con ese precioso color fucsia que convierte cualquier plato sencillo en algo especial. Es perfecto para acompañar tostadas, bowls, hamburguesas vegetales, ensaladas, tacos, hummus o simplemente para poner una pequeña cantidad al lado del plato.
Además, es una estupenda receta de aprovechamiento y fondo de despensa: preparamos varios tarros de una vez y tenemos un acompañamiento listo para alegrar muchas comidas durante varios días.
INGREDIENTES
Para aproximadamente 2-3 tarros:
1/2 col lombarda mediana
250 ml de vinagre de vino de jerez
250 ml de agua
1 cdita de sal de Añana
1 cdita de azúcar (opcional, pero ayuda a redondear la acidez)
5 granos de pimienta negra por bote
3 hojas de laurel
PREPARACIÓN
Lavamos la col lombarda, retiramos las hojas exteriores y la cortamos en tiras muy finas. Ponemos en un cazo el agua, el vinagre de vino, la sal y el azúcar. Calentamos hasta que la mezcla este bien caliente. Mientras desinfectamos los tarros y las tapas para esterilizarlos. En una olla echamos agua, cubrimos los tarros y dejamos hervir 15 minutos. Escurrimos sobre papel de cocina boca abajo. Cuando tengamos el caldo caliente, volteamos los tarros con cuidado, añadimos 1 hoja de laurel y cinco granos de pimienta negra por tarro y rellenamos con la col, presionándola ligeramente para que quede bien compacta. Vertemos el líquido caliente sobre la lombarda hasta cubrirla completamente. Cubrimos con un trozo de la piel de la lombarda que hemos retirado para asegurarnos que no flote y se quede sin contacto con el caldo. Cierra los tarros y deja enfriar. Después los guardamos en el frigorífico. Podemos empezar a disfrutarla a la semana de haberla preparado para que esté bien aromática y más sabrosa. ¡Buen provecho!