Seguro que has
probado el seitán comercial, a veces duro, a veces insípido, a veces salado,
pero, ¿y si te dijera que el mejor seitán es el que se hace en casa? Hoy te voy
a enseñar mi técnica personal para lograr un seitán casero irresistible,
optimizando costos y, sobre todo, garantizando una jugosidad que nada tiene que
ver a las opciones compradas. No solo es mezclar, el amasado desarrolla las
hebras de gluten que dan esa sensación "cárnica". Para evitar que
quede gomoso, un punto clave es añadir ingredientes como: tofu sedoso, puré de
garbanzos o levadura nutricional. Si el caldo burbujea mucho, el seitán se
llena de aire, queda poroso y con textura de esponja. El seitán debe enfriarse
dentro de su caldo de cocción. Esto permite que reabsorba líquidos y se
asienten las fibras, logrando esa textura tierna y deliciosa al cortarlo al día
siguiente. Si lo cortas nada más salir de la olla, perderá todo su sabor y
quedará seco. El reposo en la nevera (mínimo 4h) es lo que crea la textura
perfecta. Una vez cocido y reposado, el punto final es pasarlos por la plancha
o sartén.
Para terminar, quiero que te lleves una idea clara: hacer seitán casero no es solo una alternativa económica o saludable, es recuperar el control sobre lo que comemos. Hoy hemos visto que con paciencia, una buena técnica de reposo y los secretos de sabor adecuados, podemos crear un alimento jugoso, versátil y verdaderamente delicioso que no tiene nada que envidiar a ningún producto ultraprocesado. Ya no se trata de sustituir, sino de crear. Así que te invito a perderle el miedo al glutén, a experimentar con tus especias favoritas y a sorprender a todos en casa con este seitán que, te aseguro, cambiará tu forma de ver la proteína vegetal. ¡Es hora de cocinar y disfrutar!
Para terminar, quiero que te lleves una idea clara: hacer seitán casero no es solo una alternativa económica o saludable, es recuperar el control sobre lo que comemos. Hoy hemos visto que con paciencia, una buena técnica de reposo y los secretos de sabor adecuados, podemos crear un alimento jugoso, versátil y verdaderamente delicioso que no tiene nada que envidiar a ningún producto ultraprocesado. Ya no se trata de sustituir, sino de crear. Así que te invito a perderle el miedo al glutén, a experimentar con tus especias favoritas y a sorprender a todos en casa con este seitán que, te aseguro, cambiará tu forma de ver la proteína vegetal. ¡Es hora de cocinar y disfrutar!
INGREDIENTES
Para el seitan:
1 12 taza de alubias blancas en conserva
2 cdas de levadura nutricional
1 cdita de ajo en polvo
1 cdita de cebolla en polvo
1 cdita de pimentón de la vera
1 cdita de sal
2 cdas de salsa de soja
1/2 taza de caldo vegetal
1 cda de aceite 0.4
Para el caldo:
1 hoja de laurel
1 puerro
1 cebolla
1/4 de pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1 cda de cúrcuma
2 l de caldo vegetal
PREPARACIÓN
En un robot de cocina tritura todos los ingredientes del seitán excepto el gluten. Extiende sobre una mesa limpia y ve de poco en poco añadiendo el gluten. Amasa bien para que no queden grumos. Añade aceite a una olla junto con los pimientos, el puerro, la cebolla, cortados en cuartos. Añade el caldo. adereza con las especias, mezcla y añade el seitán. Cocina a fuego suave 1h. Cada 20 minutos, da la vuelta al seitán. Este debe estar siempre cubierto y hervir suave. Reserva en su jugo hasta el momento de cocinarlo. ¡Buen provecho!
No hay comentarios:
Publicar un comentario