La receta que hoy os traigo es uno de los platos más representativos de la gastronomía vasca. La salsa vizcaína genera un gran debate gastronómico y divide a los "puristas" de los "pragmáticos".
Un poco de historia: La receta original la redactó Dolores Vedia Grossens en 1873. Define la identidad de esta salsa "sin tomate" diferenciándola de otras salsas de la época que si lo incluían. Dolores es una de las figuras más importantes y, hasta hace poco, olvidadas de la gastronomía española, ya que durante años hubo un "ladronzuelo" que se atribuyó la receta original, copiando literalmente la receta sin citarla, borrando su rastro histórico por más de un siglo. A lo largo del siglo XX, la salsa vizcaína se popularizó tanto que en muchas regiones fuera del País Vasco, se empezó a interpretar simplemente como una "salsa de tomate con pimientos". Hoy vamos a honrar el descubrimiento de Dolores y la regla de oro: "si lleva tomate", ya no es la salsa vizcaína auténtica, sino una "salsa roja estilo vizcaíno".
INGREDIENTES
8 filetes de legumbreta
2 cebollas moradas
3 dientes de ajo
1 rebanada de pan
1l de caldo vegetal casero
10 o 12 pimientos choriceros (o 1 bote de carne de pimiento choricero)
Sal
Salsa de soja
1 guindilla roja seca (opcional)
Aceite 0.4
2 chorizos veganos
PREPARACIÓN
Abre los pimientos choriceros, quita las pepitas y ponlos a remojo en agua templada. Una vez hidratados y blandos, raspa la pulpa con una cuchara, desechando la piel dura. Pica las cebollas muy finas y ponlas junto con los ajos aplastados en una sartén con aceite y una pizca de sal. El secreto de Dolores era la paciencia (madre de la ciencia), la cebolla debe quedar casi caramelizada, de un color oscuro pero sin quemarse. Añade la pulpa de los pimientos choriceros y el pan en trozos pequeños para que ayude a dar cuerpo a la salsa. Añade el caldo para que se liguen los sabores. Deja al fuego medio 20 minutos. Con ayuda de un pasapurés pasa la mezcla. Importante: No uses batidora, ya que le mete aire, oxida el color y cambia la textura. La salsa vizcaína debe ser una crema fina y densa. Humedece los filetes de legumbreta en caldo vegetal. Tras 15 minutos, escurre bien el caldo, y trocéala. En una sartén con un poco de aceite dora 1 ajo, la guindilla roja seca picada, los trozos de legumbreta, el chorizo en rodajas, añade un chorrito de salsa de soja y mezcla. Cuando tengan un color dorado, retira del fuego y añade a la salsa vizcaína. Cocina todo junto a fuego muy suave 5 minutos. Deja reposar desde el día antes, te quedará mucho más exquisita. Decora con unas hojas de perejil. ¡Buen provecho!