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domingo, 6 de septiembre de 2026

FILETES RUSOS VEGANOS AL ESTILO GREEN SABROSA

    Hay recetas que salen bien y otras que, después del primer bocado, sabes que se quedan para siempre. Todo empezó con dos hamburguesas vegetales de Soria Natural. Me gusta utilizarlas como base para otras preparaciones, pero tienen un pequeño problema: al manipularlas y cocinarlas se desmenuzan con bastante facilidad, así que esta vez tenía un objetivo muy claro: conseguir una masa firme pero nada seca, que mantuviera la forma y conservara esa textura tierna que buscamos en un buen filete ruso.
    La solución fue añadir tres ingredientes sencillos: margarina vegetal, maicena y un poquito de pan rallado. Pero hubo otro pequeño descubrimiento: después del reposo, pasé los filetes por una capa muy fina de harina y por el “no-huevo” vegetal que tenía preparado. Al llegar a la sartén se creó una costra dorada preciosa que protegió el interior. ¿El resultado? Tiernos, delicados y jugosos por dentro; firmes al corte y ligeramente crujientes por fuera. Una textura sorprendentemente parecida a aquellos filetes rusos tradicionales de toda la vida. 

INGREDIENTES (Para 3–4 filetes rusos)
2 hamburguesas vegetales Soria Natural
¼ de cebolla pequeña
½ diente de ajo
1 cucharada de perejil fresco picado
1 cucharadita de mostaza
½–1 cucharadita de salsa de soja
½ cucharadita de pimentón dulce
Pimienta negra recién molida
1 pizca de nuez moscada
1 cucharada de margarina vegetal blanda
1 cucharada rasa de maicena
1 cucharada de pan rallado
Harina, para el acabado
No-huevo vegetal, para rebozar
AOVE para cocinar
Para acompañar:
Alioli casero
Canónigos
Tomate fresco
Perejil

PREPARACIÓN
    Desmenuzamos muy bien las dos hamburguesas con un tenedor hasta conseguir una especie de carne vegetal picada. Picamos la cebolla y el ajo muy finamente y los incorporamos junto con el perejil. Añadimos la mostaza, la salsa de soja, el pimentón, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Incorporamos la margarina vegetal blanda, la maicena y el pan rallado. Trabajamos la mezcla con las manos durante un par de minutos, apretando y amasando hasta conseguir una masa homogénea y compacta. Tapamos y dejamos reposar en la nevera un mínimo de 3 horasEste paso merece la espera: la margarina vuelve a adquirir consistencia, el pan rallado absorbe parte de la humedad y toda la masa se asienta. Sacamos la mezcla de la nevera y, sin volver a amasarla, tomamos porciones, hacemos bolas apretándolas suavemente y las aplanamos hasta obtener filetes de aproximadamente 1–1,5 cm de grosorPasamos cada filete primero por una capa finísima de harina y después por el no-huevo vegetal. Calentamos una pequeña cantidad de AOVE a fuego medio y colocamos los filetes. Los dejamos aproximadamente 3 minutos, hasta que la primera cara esté bien dorada y haya formado costra. Entonces les damos la vuelta  cuidadosamente con una espátula ancha y doramos la otra cara. ¡Buen provecho!
    💡El resultado no es una hamburguesa rebozada. La textura cambia completamente y se acerca muchísimo más a la de un filete ruso tradicionalServidos recién hechos con unos hilos de alioli casero, perejil y una ensalada sencilla de canónigos y tomate… absolutamente deliciosos.

ARROZ BASMATI AL AJO CON PISTO JUGOSO Y BIGOS POLACOS VEGANOS

    Hoy toca uno de esos platos que nacen de aprovechar lo que tenemos preparado y terminan convirtiéndose en una comida redonda. Tres elaboraciones muy diferentes en el mismo bol: arroz basmati aromatizado con ajo y laurel, un pisto de verduras bien jugoso y Bigos polacos como proteína vegetal. 
    Una forma estupenda de reutilizar una preparación anterior y demostrar que el batch cooking no tiene por qué significar comer siempre lo mismo. El resultado es un plato lleno de contrastes.

INGREDIENTES (Para el arroz basmati)
1 vaso de arroz basmati
2 vasos de agua
1–2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
AOVE
Sal
Semillas de sésamo negro para terminar, opcional
Para el pisto de verduras:
Cebolla
Apio
Puerro
Pimiento verde
Pimiento rojo
Calabacín
Berenjena
1–2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
250 g de tomate natural
1 cucharada de tomate concentrado
1 cucharada de carne de pimiento choricero
1 vasito de agua
Especias de la Alegría
AOVE
Sal

PREPARACIÓN
    Ponemos un poco de AOVE en una cazuela y sofreímos el ajo sin dejar que se queme. Incorporamos el vaso de arroz basmati y lo rehogamos durante uno o dos minutos para que el grano se impregne bien del aceite y del aroma del ajo. Añadimos los 2 vasos de agua, una hoja de laurel y sal. Cuando rompa a hervir, tapamos la cazuela, bajamos el fuego al mínimo —en mi vitro, nivel 2— y dejamos cocinar aproximadamente 15 minutos. Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de soltar los granos con un tenedor. Cortamos la cebolla, el apio, el puerro, los pimientos, el calabacín y la berenjena en trozos de tamaño similar. En una cazuela amplia calentamos AOVE y comenzamos rehogando cebolla, puerro, apio y ajo. Incorporamos después los pimientos y, progresivamente, el calabacín y la berenjena. Añadimos una hoja de laurel y las Especias de la Alegría. Incorporamos la cucharada de tomate concentrado y la cucharada de carne de pimiento choricero y rehogamos bien para potenciar sus sabores. Añadimos los 250 g de tomate natural, un vasito de agua y sal. Cocinamos a fuego medio-suave hasta que el tomate haya ligado con las verduras. 
Calentamos los Bigos polacos lentamente para que recuperen toda su jugosidad. Si estaban preparados de días anteriores, incluso estarán más sabrosos porque sus aromas habrán tenido tiempo de asentarse.  Servimos una buena porción de arroz basmati, añadimos el pisto y terminamos con los Bigos. Podemos decorar el arroz con sésamo negro y añadir un poco de perejil fresco sobre las verduras. ¡Buen provecho!

      💡El punto importante: no queremos convertir las verduras en puré. Las dejamos jugosas y bien cocinadas, pero conservando cada una su forma, su color y ese punto entero que hace que podamos distinguirlas al comer.

    🌿 Tres preparaciones, un solo plato y cero aburrimiento: cocina de aprovechamiento al más puro estilo Green Sabrosa.

PASTA CON SETAS Y QUESO FETA

     Hay platos que nacen casi sin planificación y terminan pidiendo un sitio propio en el recetario. Esta pasta es uno de ellos: sencilla, muy aromática y con una combinación de sabores que funciona de maravilla. 
    Las protagonistas son las setas, bien picaditas y cocinadas hasta concentrar todo su sabor. En lugar de buscar una salsa pesada, aquí dejamos que las setas envuelvan la pasta y mantengan ese punto jugoso y ligeramente rústico que tanto me gusta. 
    Para terminar, queso feta desmigado, que aporta cremosidad y ese toque salino que contrasta estupendamente con las setas, y unas hojas de albahaca fresca añadidas justo al servir. Un chorrito de buen AOVE, pimienta recién molida y poco más necesita.
    El resultado es un plato de pasta reconfortante pero fresco, lleno de texturas: la pasta tierna, las setas carnosas, pequeños bocados cremosos de feta y el perfume de la albahaca.

INGREDIENTES
180–200 g de pasta tipo tagliatelle
250–300 g de setas variadas
1/2 cebolla
1 diente de ajo
80–100 g de queso feta vegano
Un buen puñado de hojas de albahaca fresca
AOVE
Pimienta negra recién molida
Sal
Un poco del agua de cocción de la pasta

PREPARACIÓN
    Pica muy finamente las setas, buscando una textura similar a la de una boloñesa. Pica la cebolla y el ajo y póchalos lentamente en una sartén amplia con un poco de AOVE. Incorpora las setas y cocínalas a fuego medio-alto hasta que pierdan el exceso de agua, comiencen a dorarse y concentren todo su sabor. Salpimenta. Mientras tanto, cuece la pasta en abundante agua con sal hasta dejarla al dente. Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrirla. Pasa la pasta directamente a la sartén y mézclala con las setas. Añade unas cucharadas del agua reservada y un pequeño hilo de AOVE para que el conjunto quede jugoso y ligado, no seco. Sirve inmediatamente y reparte por encima el feta desmigado y unas hojas de albahaca fresca ¡Buen provecho!

🌿 Una boloñesa diferente, sin carne y sin necesidad de imitarla: las setas tienen suficiente personalidad para ser las protagonistas.


ARROZ MELOSO CON COLMENILLAS, PISTO Y TOFU

    Hay recetas que demuestran que no hace falta complicarse para conseguir un plato espectacular. Este arroz nació precisamente así: una buena base de pisto de verduras, caldo, unas setas y arroz cocinado lentamente hasta conseguir ese punto meloso que tanto me gusta. 
    Las protagonistas son las colmenillas, unas setas con un sabor profundo y muy especial que convierten un arroz sencillo en un plato con muchísimo carácter. Y para hacerlo más completo, añadimos tofu doradito, que aporta proteína y unos bocados tiernos entre el arroz y las verduras. Una receta vegetal, reconfortante y de aprovechamiento.

INGREDIENTES (Para 2 personas)
160–180 g de arroz redondo
20–25 g de colmenillas deshidratadas o unos 80–100 g si son frescas
150 g de tofu firme
5–6 cucharadas generosas de pisto de verduras
1 taza de guisantes congelados
600–650 ml de caldo vegetal aproximadamente
1–2 cucharadas de AOVE
Sal
Pimienta negra, opcional
Perejil fresco 

PREPARACIÓN
    Yo he utilizado colmenillas deshidratadas, las hidratamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Las escurrimos y reservamos. Abrimos el envase de tofu, lo secamos bien, lo cortamos en dados de bocado y ponemos una sartén amplia al fuego con un poquito de AOVE. Doramos el tofu por varias caras hasta que tenga una ligera costra. Retiramos y reservamos. En esa misma sartén ponemos el caldo vegetal y añadimos las colmenillas. Dejamos que hiervan unos minutos para que comiencen a aportar todo su sabor al caldo. Incorporamos el pisto de verduras, los guisantes y mezclamos suavemente. Dejamos que vuelva a alcanzar el hervor. Añadimos el arroz, aproximadamente 80–90 g por persona, y distribuimos bien por la sartén. Cocinamos durante unos 18–20 minutos, primero a fuego medio y después bajándolo ligeramente. Si vemos que el arroz necesita más líquido, añadimos un poquito más de caldo, siempre caliente. Durante la cocción evitamos remover constantemente con una cuchara. En su lugar, sujetamos la sartén y le damos de vez en cuando un suave vaivén. Así ayudamos a que el arroz libere almidón y el caldo vaya adquiriendo esa textura melosa. Cuando falten unos 5 minutos, reincorporamos los dados de tofu para que se impregnen del caldo y del sabor de las setas sin perder el dorado. Probamos, rectificamos de sal y apagamos el fuego cuando el arroz esté hecho pero todavía conserve suficiente humedad. Un último vaivén y 2 minutos de reposoTerminamos, con unas gotas de buen AOVE, pimienta negra y un poquito de perejil fresco. ¡Buen provecho!

    💚 El resultado tiene que ser meloso, brillante y jugoso, pero no caldoso🤤🍄

    💡Importante: las colmenillas nunca deben consumirse crudas. Hay que cocinarlas completamente antes de comerlas.

martes, 25 de agosto de 2026

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA:FINALIZAMOS NUESTRO VIAJE POR POLONIA

    Bigos vegetal Green Sabrosa

🌍 País: Polonia 🇵🇱
🌱 Ingredientes protagonistas: Repollo · Remolacha · Lombarda · Patata · Bocaditos de Heura
🌿 Aromas: Eneldo · Mejorana · Alcaravea · Pimentón Ahumado · Vinagre de Manzana
🍷 Maridaje: Petit Pittacum · Mencía del Bierzo
✈️ Próximo destino: GEORGIA 🇬🇪

    Llegamos al plato fuerte de nuestro 🪪🌍 Pasaporte Green Sabrosa por Polonia con nuestra interpretación vegetal de uno de los grandes clásicos de su cocina: el Bigos, conocido tradicionalmente como guiso de cazadores.
    Nuestra versión nació, además, con un pequeño cambio de planes: sustituimos el chucrut por repollo fresco y construimos poco a poco ese carácter ácido, profundo y concentrado con manzana Granny Smith, ciruelas, vino tinto, concentrado de tomate y un toque final de vinagre de manzana.
    Las setas aportan profundidad y el seitán, bien dorado y aromatizado con pimentón ahumado, nos da ese punto intenso y ligeramente ahumado que buscábamos. La mejorana, la alcaravea y el laurel terminan de transformar una humilde cazuela de col en un guiso oscuro, meloso y tremendamente reconfortante.
    Y hay un secreto que merece la pena respetar: el reposo. Preparado con antelación y recalentado lentamente al día siguiente, todos los sabores se integran todavía más.
    El resultado fue absolutamente delicioso: ácido, ligeramente dulce, ahumado, especiado y lleno de sabor. 

INGREDIENTES 
300 g de repollo
3 bandejas de bocaditos de heura
250 g de setas variadas
2 cebollas
2 manzanas Granny Smith
50 g de ciruelas pasas sin hueso
1 cucharada generosa de concentrado de tomate
150 ml de vino tinto
250 ml de caldo vegetal, aproximadamente
1–2 cucharaditas de mejorana seca
1 cucharadita de alcaravea
2 hojas de laurel
1 cucharadita de pimentón ahumado
1 cucharadita de mostaza
1–2 cucharadas de vinagre de manzana
Pimienta negra recién molida
AOVE
Sal

PREPARACIÓN
    Corta el repollo en tiras finas, las cebollas en juliana y las setas en trozos medianos. Pela las manzanas y córtalas en dados. Trocea también las ciruelas pasas. Corta el no-pollo en trozos de bocado. Calienta un poco de AOVE en una cazuela amplia y dóralo muy bien hasta que tenga los bordes tostados. Baja el fuego, incorpora el pimentón ahumado, un poco de pimienta negra y una pizca de mejorana. Remueve rápidamente para evitar que el pimentón se queme. Retira el no-pollo y reserva. En la misma cazuela añade las cebollas y cocínalas lentamente hasta que estén tiernas y bien doradas. Incorpora las setas y continúa cocinando hasta que hayan perdido su agua y comiencen a dorarse. Incorpora el concentrado de tomate y cocínalo durante 1–2 minutos, removiendo, para que se tueste ligeramente y gane profundidad. Añádelo poco a poco y remueve hasta que empiece a perder volumen.
Incorpora la manzana, las ciruelas, la mejorana, la alcaravea, el laurel y pimienta negra. Mezcla bien para repartir todos los aromas. Vierte el vino tinto, sube ligeramente el fuego y deja cocinar unos minutos hasta que el alcohol se evapore y el líquido comience a reducir. Añade unos 250 ml de caldo vegetal y devuelve el no-pollo a la cazuela. Cocina a fuego bajo, con la tapa ligeramente entreabierta, durante aproximadamente 30–45 minutos, removiendo de vez en cuando. El Bigos no debe quedar caldoso. Buscamos una textura melosa y concentrada, con una pequeña cantidad de salsa envolviendo todos los ingredientes. Añade algo más de caldo únicamente si durante la cocción se queda demasiado seco.
¡Buen provecho!

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: SEGUIMOS CONOCIENDO LA GASTRONOMÍA DE POLONIA

 🥗 Ensalada polaca de lombarda, manzana y frutos secos

🌍 País: Polonia 🇵🇱
🌱 Ingredientes protagonistas: Lombarda - Zanahoria - Manzana - Ciruela - Orejones - Almendras - Pipas de Calabaza
🌿 Aromas: Aove - Vinagre de manzana
🍷 Maridaje: Petit Pittacum · Mencía del Bierzo
✈️ Próximo destino: GEORGIA 🇬🇪

  Seguimos recorriendo Polonia con una ensalada llena de color, textura y contrastes, perfecta para acompañar los sabores intensos de nuestro Bigos Green Sabrosa.
    La lombarda crujiente se combina con manzana Granny Smith, cebolla morada, zanahoria, ciruelas y albaricoques secos, almendras y semillas. Todo ello aliñado de manera sencilla con AOVE, vinagre de manzana y sal, dejando que el dulzor natural de las frutas secas equilibre la acidez sin necesidad de añadir miel.
    Una ensalada fresca, crujiente, ligeramente ácida y afrutada que aporta el contrapunto perfecto a los platos más contundentes de nuestra mesa polaca. ¡Buen provecho! 

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: CONOCIENDO LA GASTRONOMÍA DE POLONIA

Pyry z Gzikiem Green Sabrosa

🌍 País: Polonia 🇵🇱
🌱 Ingredientes protagonistas: Patata · Tofu - Yogur vegetal - Pepinillos - Rábano picante 
🌿 Aromas: Eneldo - Cebollino
🍷 Maridaje: Petit Pittacum · Mencía del Bierzo
✈️ Próximo destino: GEORGIA 🇬🇪

    Continuamos nuestro 🪪🌍 Pasaporte Green Sabrosa por Polonia descubriendo uno de esos platos humildes que cuentan la historia de una cocina.
    Originario de la región de Gran Polonia, especialmente de Poznań, el Pyry z Gzikiem combina dos elementos sencillos: patatas cocidas con piel y gzik, una preparación fresca elaborada tradicionalmente con queso twaróg, crema y hierbas.
En nuestra versión Green Sabrosa mantenemos la esencia del plato y transformamos el gzik en vegetal, combinando tofu, yogur vegetal, rábano, pepinillo, cebollino y abundante eneldo fresco.
    Las patatas, cocidas con su piel y ligeramente doradas, se sirven abiertas y generosamente cubiertas con esta crema fresca y herbácea.
    Un plato campesino, sencillo y reconfortante que demuestra que para viajar a través de la cocina no hacen falta ingredientes complicados: a veces basta una buena patata y una receta con historia.  
 ¡Buen provecho! 

🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: POLONIA

    SOPA FRÍA DE REMOLACHA, MANZANA Y ENELDO
    
    Nuestro Pasaporte hace parada en Polonia, una cocina reconfortante donde las coles, la patata, los encurtidos y los sabores ahumados tienen un lugar protagonista. En nuestra versión Green Sabrosa descubrimos una mesa llena de contrastes: remolacha, lombarda crujiente, un Bigos vegetal intenso y los tradicionales Pyry z Gzikiem reinterpretados en vegetal.

🌍 País: Polonia 🇵🇱
🌱 Ingredientes protagonistas: Remolacha · Manzana 
🌿 Aromas: Eneldo - Vinagre de manzana -Aove
🍷 Maridaje: Petit Pittacum · Mencía del Bierzo
✈️ Próximo destino: GEORGIA 🇬🇪

    Comenzamos nuestro viaje gastronómico por Polonia con un entrante fresco, ligero y lleno de color. Inspirándome en los sabores de las sopas de remolacha de Europa del Este, la reinterpretamos con remolacha, manzana y eneldo, buscando ese equilibrio entre dulzor, acidez y frescor. Servida bien fría y terminada con pequeños dados de manzana y eneldo, es un primer bocado perfecto para abrir nuestro menú polaco antes de pasar a sabores mucho más intensos. Una receta sencilla, vibrante y refrescante. 

INGREDIENTES
2 manzanas ácidas
3 bolas de remolacha cocida
1/2 pepino 
1 cebolleta pequeña
100 ml de vinagre de manzana
Eneldo fresco
5 rábanos picantes
Aove
Sal
Caldo vegetal

ELABORACIÓN
Añade todos los ingredientes a un robot de cocina. Tritura hasta obtener una crema fina, ligera y sedosa. Sírvelo frío, añade dados de manzana y eneldo para decorar. ¡Buen provecho!

LASAÑA DE CALABACÍN CON BOLOÑESA VEGANA DE CHAMPIÑONES PORTOBELLO

    Hoy cambiamos las tradicionales placas de lasaña por finas láminas de calabacín y la hemos rellenado de una sabrosa boloñesa vegana de champiñones. Una combinación sencilla, vegetal y llena de sabor. El calabacín aporta jugosidad y suavidad, mientras que la boloñesa de champiñones aporta ese sabor profundo y reconfortante que buscamos en una buena lasaña. Todo termina cubierto con mozzarella y queso rallado veganos, formando una capa dorada y gratinada absolutamente irresistible. Una receta fácil, reconfortante y perfecta para disfrutar de las verduras de una manera diferente. 

INGREDIENTES (para 2 personas)
1 calabacín grande
350 g de boloñesa de champiñones 
1 cda de aceite de oliva virgen extra
1 cda de hierbas provenzales
Sal
Pimienta negra recién molida
200 g de queso mozzarella vegano

PREPARACIÓN
    Lava los calabacines y córtalos longitudinalmente con una mandolina en láminas finas. Cocina ligeramente las láminas a la plancha para que pierdan parte de su agua. Salpimenta. Precalienta la freidora de aire 3 minutos a 200 ºC. En una fuente de cristal apta para horno o freidora, coloca una cama de láminas de calabacín. Cubre con una capa de la boloñesa.  Añade pimienta y hierbas provenzales. Repite hasta rellenar la fuente, (capa de calabacín, capa de boloñesa, especias). Cubre la última capa con la mozzarella vegana rallada. Pulveriza aceite. Hornea durante 15 minutos a 190 ºC y gratina hasta que veas que está ligeramente dorado. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que se asiente y puedas cortar las porciones con facilidad. ¡Buen provecho! 

    💡Consejo: El calabacín contiene bastante agua, así que pasarlo previamente por la plancha es un pequeño paso que marca una gran diferencia. Conseguiremos una lasaña más concentrada, sabrosa y con una textura mucho más agradable, sin exceso de líquido en el fondo. 





lunes, 24 de agosto de 2026

ENSALADA DE ARROZ, EDAMAME Y WAKAME

    Continuamos la semana con una ensalada, fresca, colorida y muy completa, donde el arroz y el edamame aportan cuerpo y proteína vegetal mientras que el pepino, el rábano y el tomate ponen la parte más crujiente y refrescante. El toque especial lo pone el wakame, que incorporamos bien escurrido para aportar ese sabor marino y un contraste diferente. Las aceitunas verdes y el sésamo terminan de redondear el plato, acompañado de un aliño sencillo de limón, AOVE, soja y jengibre. Una de esas ensaladas que demuestran que comer sencillo, saludable y vegetal también puede estar lleno de sabor. 

INGREDIENTES 
100 g de Arroz basmati 
100 g de Edamame 
3 cdas de Wakame
1 pepino
6 rábanos dulces
1 tomate de ensalada 
8 aceitunas verdes
Semillas de sésamo para decorar
3 cdas de AOVE
1 hoja de laurel
1/2 cebolleta
1 diente de ajo sin germen
Zumo de 1/2 limón
1 cda de salsa de soja baja en sal
1 trozo de jengibre rallado
Sal
500 ml de caldo vegetal
Un manojo de hierba fresca

PREPARACIÓN
    Pica la cebolleta y el ajo sin germen. En una cazuela con un poco de aceite, echa la cebolla, una pizca de sal, y a fuego medio pocha hasta que esté tierna y dorada. Añade el ajo, rehoga unos minutos, cuando coja color añade el arroz previamente lavado para quitar suciedad del grano, mezcla con la cebolla y el ajo, cocina unos minutos a fuego medio y añade el caldo caliente y la hoja de laurel. Sube la potencia del fuego y una vez rompa el hervor, baja al mínimo, tapa la cazuela y dejar cocinarse a fuego lento 15 minutos sin destapar ni tocar el arroz. Pasado este tiempo, retira del fuego deja enfriar y con un tenedor raspa el grano para que quede suelto. En otra cazuela echa agua con sal, añade los edamames sin la vaina. Cuando rompa el hervor, deja cocinar 15 minutos a fuego medio, debe quedar tierno por dentro y firme por fuera. Abre el envase del edamame, escurre el jugo. Corta el pepino, los rábanos y el tomate en dados de bocado, añade a un bol junto a las aceitunas, la menta picada, el arroz y los edamames. Mezcla con cuidado y echa unas semillas de sésamo tostado. Prepara el aliño, con AOVE, el zumo de limón, la salsa de soja y el jengibre, mezcla para emulsionar. Añade el aliño y déjalo reposar 15 minutos. 
¡Buen provecho!