El aliño lo llevamos aparte y lo añadimos justo antes de comer: AOVE, lima, comino y pimentón. Así las verduras conservan su textura y el cuscús permanece perfecto hasta la hora de abrir el táper. Una de esas recetas que confirman algo que repetimos mucho por aquí: hacer Batch Cooking no significa comer lo mismo toda la semana.
Cocina vegetal, recetas saludables e inspiración gastronómica de todo el mundo. Un espacio donde comparto platos llenos de sabor, creatividad y productos de temporada, demostrando que la cocina basada en plantas puede ser tan sorprendente como deliciosa. ¿Me acompañas a la mesa?
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domingo, 13 de septiembre de 2026
BOWL DE GARBANZOS Y CÚSCUS
El aliño lo llevamos aparte y lo añadimos justo antes de comer: AOVE, lima, comino y pimentón. Así las verduras conservan su textura y el cuscús permanece perfecto hasta la hora de abrir el táper. Una de esas recetas que confirman algo que repetimos mucho por aquí: hacer Batch Cooking no significa comer lo mismo toda la semana.
CHORIZO VEGETAL A LA SIDRA ZAPIAIN
Para veganizarlo he utilizado chorizos vegetales de Heura y, aprovechando que estamos en casa, le hemos dado nuestro pequeño guiño vasco con sidra natural Zapiain. El secreto ha estado en la elaboración. Como los chorizos habían estado congelados y al descongelarlos estaban bastante blanditos, en lugar de cocerlos durante mucho tiempo en la sidra, los doré primero y preparé la reducción por separado. Así conservaron mucho mejor la textura y terminaron impregnándose del sabor de la sidra sin deshacerse.
💡Consejo: Si utilizáis chorizos vegetales que han sido congelados, evitad cocerlos durante mucho tiempo dentro de la sidra. Dorarlos primero y añadirlos al final ayuda muchísimo a conservar su estructura.
TORTITA DE MAÍZ RELLENA CON SALTEADO DE VERDURAS Y CREMA FRESCA DE YOGUR VEGETAL
Esta tortita de maíz nació con una idea muy sencilla: queso vegano, finísimas vegetales estilo pavo y tomate. Doradita en la sartén ya estaba deliciosa, pero acompañada de unas verduras bien marcadas y una crema fresca de yogur, lima y menta se convierte en una cena de esas que tienen de todo: crujiente, cremosidad, frescor y muchísimo color.
Además, es perfecta para adaptar a las verduras que tengamos esperando en la nevera.
1 tortita de maíz grande
PREPARACIÓN
Primero preparamos las verduras. Cortamos el calabacín en medias lunas, el pimiento rojo en tiras, la cebolla morada en juliana y los champiñones en láminas. Calentamos una sartén con un poquito de AOVE y salteamos las verduras a fuego vivo. Salpimentamos y, justo al apagar el fuego, añadimos unas gotas de lima y unas hojas de menta. Para la crema mezclamos el yogur vegetal con el zumo de lima, menta picada, sal, pimienta y un pequeño hilo de AOVE. Removemos y reservamos. Colocamos sobre media tortita el queso vegano, las finísimas vegetales y las rodajas de tomate. Cerramos formando una media luna y la llevamos a una sartén ligeramente engrasada. Cocinamos a fuego medio hasta que quede bien dorada por ambos lados y el queso se funda en el interior.
Colocamos la tortita en un lateral del plato y acompañamos con el salteado de verduras. Añadimos una cucharada generosa de crema fresca de yogur y, si queremos, completamos con unas hojas verdes y unos tomates cherry. Terminamos con menta fresca, comino negro y un pequeño hilo de AOVE. ¡Buen provecho!
domingo, 6 de septiembre de 2026
🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA DESTINO: GEORGIA, SUPRAS
🌍 País: Georgia 🇬🇪
🌱 Ingredientes protagonistas: Alubia pinta alavesa · espinacas · nueces · Portobello · shiitake
🌿 Aromas: Khmeli suneli · fenogreco · ajo · menta · perejil
🍷 Maridaje: Vino tinto joven, fresco y afrutado
✈️ Próximo destino: TURQUÍA 🇹🇷
🫘 LOBIO DE ALUBIA PINTA ALAVESA
El primero de nuestros platos ha sido el Lobio, uno de esos guisos que demuestran hasta qué punto las especias pueden transformar algo tan sencillo como unas alubias. Y aquí La Green Sabrosa se ha permitido una pequeña licencia: nuestro Lobio está preparado con alubia pinta alavesa. La primera prueba estaba muy, muy rica. Cremosa, sabrosa, con parte de las alubias machacadas para ligar el conjunto. Álava pone la alubia. Georgia pone el perfume.
🌿 Importante: con nuestro fenogreco común usamos muy poca cantidad porque es bastante potente. El khmeli suneli es el que marca la diferencia y transforma completamente el guiso.
🥬 PKHALI DE ESPINACAS Y NUECES
Nuestro segundo descubrimiento fueron los Pkhali, pequeños bocados elaborados con espinacas, nueces, ajo, vinagre y especias. La mezcla queda húmeda, ligeramente granulada por las nueces y lo suficientemente compacta como para darle forma con las manos. Una textura que, mientras los preparaba, inevitablemente me recordó a pequeños falafel. Como la granada no estaba de temporada, utilicé arándanos rojos deshidratados ligeramente hidratados. Un pequeño cambio que funcionó estupendamente: aportó contraste, un punto agridulce y ese precioso toque rojo sobre el verde intenso de las espinacas.
250 g de espinacas frescas
75 g de nueces peladas
Y entonces llegaron ellos. Mis primeros Khinkali caseros. Preparé seis. Sobrevivieron tres. 🤣 No todo podía salir perfecto en nuestro primer viaje por Georgia. La masa casera encerraba un relleno de Portobello, shiitake, cebolla, ajo y especias, al que añadimos un poquito de caldo para conseguir ese interior jugoso tan característico. El plegado necesita práctica y durante la cocción sufrimos algunas bajas... pero los tres supervivientes estaban deliciosos. Masa tierna, un relleno intenso de setas y ese pequeño jugo atrapado en el interior que aparece al dar el primer mordisco. No fueron perfectos. Pero estaban brutales.
Para la masa:
Para el relleno:
Mezcla la harina con la sal y añade poco a poco el agua. Amasa durante 8–10 minutos, hasta conseguir una masa firme y lisa. Tapa y deja reposar 30 minutos. Pica muy finamente la cebolla, el ajo y las setas. Pocha la cebolla con el AOVE durante unos 5 minutos y añade el ajo. Incorpora las setas y saltéalas a fuego medio-alto hasta que pierdan su agua y comiencen a dorarse. Añade el cilantro, khmeli suneli, una pizca de fenogreco, pimienta, cayena y sal. Retira del fuego, incorpora el perejil y deja enfriar. Añade 30–40 ml de caldo frío al relleno. Debe quedar jugoso, pero sin soltar líquido. Divide la masa en 6 porciones y estira cada una formando discos de unos 11–12 cm, dejando el centro ligeramente más grueso. Coloca una cucharada de relleno en cada disco. Levanta los bordes formando pequeños pliegues, júntalos en el centro y aprieta bien el cuello para cerrarlos. Cuece los khinkali en abundante agua con sal a hervor moderado. Cuando floten, cocina unos 4–5 minutos más. Retira con una espumadera y sirve inmediatamente con pimienta negra recién molida.
🥟 Consejo Green Sabrosa: no los rellenes demasiado y cierra muy bien los pliegues. Lo aprendimos después de que tres de nuestros seis khinkali cayeran en combate durante la cocción 🤣🇬🇪
BOWL DE ALUBIAS ROJAS, ARROZ BASMATI Y PISTO DE VERDURAS
FILETES RUSOS VEGANOS AL ESTILO GREEN SABROSA
La solución fue añadir tres ingredientes sencillos: margarina vegetal, maicena y un poquito de pan rallado. Pero hubo otro pequeño descubrimiento: después del reposo, pasé los filetes por una capa muy fina de harina y por el “no-huevo” vegetal que tenía preparado. Al llegar a la sartén se creó una costra dorada preciosa que protegió el interior. ¿El resultado? Tiernos, delicados y jugosos por dentro; firmes al corte y ligeramente crujientes por fuera. Una textura sorprendentemente parecida a aquellos filetes rusos tradicionales de toda la vida.
ARROZ BASMATI AL AJO CON PISTO JUGOSO Y BIGOS POLACOS VEGANOS
Una forma estupenda de reutilizar una preparación anterior y demostrar que el batch cooking no tiene por qué significar comer siempre lo mismo. El resultado es un plato lleno de contrastes.
Ponemos un poco de AOVE en una cazuela y sofreímos el ajo sin dejar que se queme. Incorporamos el vaso de arroz basmati y lo rehogamos durante uno o dos minutos para que el grano se impregne bien del aceite y del aroma del ajo. Añadimos los 2 vasos de agua, una hoja de laurel y sal. Cuando rompa a hervir, tapamos la cazuela, bajamos el fuego al mínimo —en mi vitro, nivel 2— y dejamos cocinar aproximadamente 15 minutos. Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de soltar los granos con un tenedor. Cortamos la cebolla, el apio, el puerro, los pimientos, el calabacín y la berenjena en trozos de tamaño similar. En una cazuela amplia calentamos AOVE y comenzamos rehogando cebolla, puerro, apio y ajo. Incorporamos después los pimientos y, progresivamente, el calabacín y la berenjena. Añadimos una hoja de laurel y las Especias de la Alegría. Incorporamos la cucharada de tomate concentrado y la cucharada de carne de pimiento choricero y rehogamos bien para potenciar sus sabores. Añadimos los 250 g de tomate natural, un vasito de agua y sal. Cocinamos a fuego medio-suave hasta que el tomate haya ligado con las verduras. Calentamos los Bigos polacos lentamente para que recuperen toda su jugosidad. Si estaban preparados de días anteriores, incluso estarán más sabrosos porque sus aromas habrán tenido tiempo de asentarse. Servimos una buena porción de arroz basmati, añadimos el pisto y terminamos con los Bigos. Podemos decorar el arroz con sésamo negro y añadir un poco de perejil fresco sobre las verduras. ¡Buen provecho!
PASTA CON SETAS Y QUESO FETA
Pica muy finamente las setas, buscando una textura similar a la de una boloñesa. Pica la cebolla y el ajo y póchalos lentamente en una sartén amplia con un poco de AOVE. Incorpora las setas y cocínalas a fuego medio-alto hasta que pierdan el exceso de agua, comiencen a dorarse y concentren todo su sabor. Salpimenta. Mientras tanto, cuece la pasta en abundante agua con sal hasta dejarla al dente. Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrirla. Pasa la pasta directamente a la sartén y mézclala con las setas. Añade unas cucharadas del agua reservada y un pequeño hilo de AOVE para que el conjunto quede jugoso y ligado, no seco. Sirve inmediatamente y reparte por encima el feta desmigado y unas hojas de albahaca fresca ¡Buen provecho!
ARROZ MELOSO CON COLMENILLAS, PISTO Y TOFU
martes, 25 de agosto de 2026
🪪🌍 PASAPORTE GREEN SABROSA: POLONIA, BIGOS VEGETALES
Llegamos al plato fuerte de nuestro 🪪🌍 Pasaporte Green Sabrosa por Polonia con nuestra interpretación vegetal de uno de los grandes clásicos de su cocina: el Bigos, conocido tradicionalmente como guiso de cazadores.
Las setas aportan profundidad y el seitán, bien dorado y aromatizado con pimentón ahumado, nos da ese punto intenso y ligeramente ahumado que buscábamos. La mejorana, la alcaravea y el laurel terminan de transformar una humilde cazuela de col en un guiso oscuro, meloso y tremendamente reconfortante.
Y hay un secreto que merece la pena respetar: el reposo. Preparado con antelación y recalentado lentamente al día siguiente, todos los sabores se integran todavía más.
El resultado fue absolutamente delicioso: ácido, ligeramente dulce, ahumado, especiado y lleno de sabor.
🌱 Ingredientes protagonistas: Repollo · Remolacha · Lombarda · Patata · Bocaditos de Heura
🌿 Aromas: Eneldo · Mejorana · Alcaravea · Pimentón Ahumado · Vinagre de Manzana
🍷 Maridaje: Petit Pittacum · Mencía del Bierzo
✈️ Próximo destino: GEORGIA 🇬🇪
3 bandejas de bocaditos de heura
250 g de setas variadas
2 cebollas
2 manzanas Granny Smith
50 g de ciruelas pasas sin hueso
1 cucharada generosa de concentrado de tomate
150 ml de vino tinto
250 ml de caldo vegetal, aproximadamente
1–2 cucharaditas de mejorana seca
1 cucharadita de alcaravea
2 hojas de laurel
1 cucharadita de pimentón ahumado
1 cucharadita de mostaza
1–2 cucharadas de vinagre de manzana
Pimienta negra recién molida
AOVE
Incorpora la manzana, las ciruelas, la mejorana, la alcaravea, el laurel y pimienta negra. Mezcla bien para repartir todos los aromas. Vierte el vino tinto, sube ligeramente el fuego y deja cocinar unos minutos hasta que el alcohol se evapore y el líquido comience a reducir. Añade unos 250 ml de caldo vegetal y devuelve el no-pollo a la cazuela. Cocina a fuego bajo, con la tapa ligeramente entreabierta, durante aproximadamente 30–45 minutos, removiendo de vez en cuando. El Bigos no debe quedar caldoso. Buscamos una textura melosa y concentrada, con una pequeña cantidad de salsa envolviendo todos los ingredientes. Añade algo más de caldo únicamente si durante la cocción se queda demasiado seco.









