Translate

sábado, 17 de enero de 2026

TEMPEH "STICKY" CON ARROZ JAZMÍN Y ENSALADA DE ENCURTIDOS

     El tempeh es el "filete" del mundo vegetal, si se sabe tratar. Para que sea una experiencia de otro planeta, vamos a alejarnos del típico salteado aburrido. La receta de hoy es una explosión de umami que hará que cualquiera se olvide de la carne. Una receta sencilla, pero intensa, que equilibra lo crujiente, lo meloso, lo salado, lo picante y lo dulce. El tempeh, fermentado de soja rico en proteínas y fácil de digerir, se transforma con esta marinada en un bocado sabroso, profundo y mu reconfortante. Acompañado de arroz jazmín y una ensalada de encurtidos, crearás un plato lleno color y sabor.

INGREDIENTES
1 Bloque de tempeh natural 250g
2 cdas de pasta Gochujang o Sriracha
3 cdas de sirope de agave o de arce
2 cdas de salsa de soja
1 cda de jengibre rallado
1 chorrito de vinagre de arroz
Semillas de sésamo negro y blanco
1 vaso de arroz basmati
2 vasos de agua o caldo vegetal
1 pizca de sal
Encurtidos caseros (si no tienes usa pepino)
Chile en polvo

PREPARACIÓN
    Corta el tempeh en triángulos y hiérvelos en agua o caldo vegetal por 10 minutos. Escurre y seca bien con papel de cocina. En una sartén con un poco de aceite, dora el tempeh hasta que esté bien crujiente por ambos lados. Prepara la salsa con el gochujang el sirope de agave, la salsa de soja, el jengibre y el vinagre de arroz. Baja el fuego y vierte la mezcla de la salsa. Deja que burbujee y se reduzca hasta que el tempeh quede "pegajoso" y brillante (unos 5 minutos). Reservamos. Lava el arroz en un colador y enjuágalo bajo el grifo hasta que el agua salga clara. Esto elimina el exceso de almidón para que los granos queden sueltos y no se peguen. En una olla añade el vaso de arroz y vaso y medio de agua y una pizca de sal. Lleva a ebullición a fuego medio alto. En cuanto empiece a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina durante 12 minutos. No destapes la cazuela ni remuevas el arroz. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos. El vapor residual termina de cocinar el centro del grano y le da la textura perfecta. Usa un tenedor o espátula de silicona para separar los granos suavemente antes de servir. Emplatamos: coloca en un lado del bol el arroz jazmín, en otro la ensalada de encurtidos, y en otro el tempeh "sticky". Espolvorea por encima del arroz chile en polvo y sésamo negro y por el tempeh sésamo blanco. 
¡Buen provecho!

TORTILLA DE PATATA "LA FALSA YEMA"

    Hoy vamos a preparar una tortilla de patata con ese toque esponjoso de las mejores tortillas que vemos expuestas en las barras de bar. En este caso he prescindido de la harina de garbanzo y he usado tofu sedoso y queda una textura casi idéntica a la tortilla "poco hecha". ¡A disfrutar de esta joyita!

INGREDIENTES
3 ó 4 patatas medianas 
1 cebolla blanca
200 g de tofu sedoso
100 ml de agua con gas o caldo vegetal
2 cdas de maicena 
1 cdita de sal Kala Namak (le da el sabor a huevo)
1 pizca de cúrcuma (le da el color amarillento)
Sal
Aceite de oliva de cocinar 0.4

PREPARACIÓN
    Pela las patatas, trocéalas y fríelas en una sartén con abundante aceite a fuego medio hasta que la patata esté tierna. Una vez este lista, déjala reposar en un escurridor. Mientras en otra sartén pocha la cebolla finamente picada a fuego suave. Debe quedar transparente. Retírala del fuego y deja reposar en otro colador para que escurran el exceso de aceite. 
En un vaso batidor, añade el tofu sin el agua del envase. No mezcles a mano, usa una batidora. Bate durante al menos 2 minutos hasta que veas que la superficie se llena de espuma fina. El tofu sedoso tiene una estructura que, al romperse a alta velocidad, atrapa microburbujas de aire. Una vez tengamos la mezcla lista añadimos el agua de burbujas, la cúrcuma, la sal kala namak y la sal normal y mezclamos de nuevo. Añadimos la patata y la cebolla y con ayuda de una espátula mezclamos de forma envolvente. Deja reposar 15-20 minutos. La patata absorberá parte del líquido y soltará su almidón, creando una crema natural que no se endurece tan rápido. Echa un poco de aceite en una sartén, añade la mezcla y dale forma. Cocina a fuego medio meneando la sartén para que no se pegue. A los 4 minutos dale la vuelta con ayuda de un plato y cocina otros 4 minutos por el otro lado. Si la quieres más cuajada, déjala un par de minutos más. Sácala del fuego y deja reposar 5 minutos antes de servirla. Decora la tortilla con pimientos del piquillo o alegrías riojanas. 
¡Buen provecho! 

ALBÓNDIGAS DE GUISANTE TEXTURIZADO CON SALSA ESPAÑOLA

     Estas albóndigas de guisante texturizado son la prueba de que la cocina vegetal ha llegado a otro nivel. Olvida las opciones secas o sin sabor, aquí tenemos una explosión de jugosidad, especias y proteínas de alta calidad. Doradas por fuera, tiernas por dentro bañadas en una salsa que pide pan a gritos. Parecen las de tu abuela, huelen como las de tu abuela...¡pero son 100% vegetales! Hoy transformaremos el humilde guisante en unas albóndigas de cine. Una receta inteligente, ética y, sobre todo, deliciosa. ¿Con qué salsa la acompañarías tú?

INGREDIENTES
150 g de guisante texturizado
200 ml de caldo vegetal
2 dientes de ajo picados finamente
1/2 cebolla blanca picada finamente
1/2 pimiento rojo, 1/2 verde, 1/2 amarillo picados finamente
1 hamburguesa vegana de Soria Natural sabor a carne
1 trozo de jengibre de 5 cm
1 rebanada de pan de molde sin bordes
1/2 vasito de bebida de soja
2 cdas de harina de garbanzo
4 cdas de agua 
Perejil fresco picado
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra
Para la salsa Española:
1 cebolla picada
1 zanahoria picada
1 diente de ajo picado
500 ml de caldo vegetal
1 hoja de laurel
1 cda de harina de trigo
1/2 vasito de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
1 cdita de miso blanco

PREPARACIÓN
    Coloca el guisante texturizado en un bol y cúbrelo con el caldo de verduras caliente. Déjala reposar durante 10-15 minutos hasta que se hidrate y absorba el líquido. Escurre el exceso del líquido. Escurre exceso de líquido y exprímelo bien para que suelte toda el agua. En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla, el ajo, el jengibre rallado, los pimientos y la carne de hamburguesa desmigada, hasta que estén dorados. Añade el guisante texturizado hidratado y mezcla bien. Vierte la mezcla en un bol grande con el pan humedecido en la bebida de soja, el perejil, la sal y la pimienta. En un recipiente aparte, mezcla la harina de garbanzo con el agua hasta obtener una consistencia similar a un huevo batido y agrégalo a la mezcla de las albóndigas. Amasa bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y deja reposar esa mezcla unas 6h. Forma bolitas del tamaño de una pelota de golf. En una sartén con un poco de aceite caliente, fríe las albóndigas hasta que estén doradas por todos los lados. Reserva sobre papel absorbente. Pon una cazuela con un chorro de aceite, añade la cebolla, la zanahoria y el ajo picados. Sofríe a fuego medio hasta que estén dorados. Añade la harina de trigo y remueve bien para que se dore ligeramente. Vierte el vino blanco, deja unos 4 minutos a fuego fuerte para que pierda el alcohol y añade el caldo de verduras y la hoja de laurel. Cocina a fuego medio durante 25-20 minutos hasta que la salsa espese y los sabores se concentren. Retira la hoja de laurel y la cazuela del fuego. Tritura la salsa hasta obtener una textura suave. Vuelve a colocar la cazuela al fuego, ajusta de sal y de pimienta y coloca las albóndigas en la salsa. Cocina a fuego bajo durante 10 minutos más, añade la cucharadita de miso y apaga el fuego. ¡Buen provecho!

POTAJE TRADICIONAL DE GARBANZOS "A FUEGO LENTO"

    Los platos de legumbres son la base de la cocina de cuchara reconfortante, ofreciendo opciones que van desde los guisos tradicionales hasta propuestas modernas con toques internacionales. El secreto está en que la legumbre suelte su almidón despacio, creando un caldo trabado y untuoso. 

INGREDIENTES
500 g de garbanzos frescos (yo usé garbanzo alavés)
1 cebolla
1 cabeza de ajos entera
2 zanahorias
1 patata
200 gr de calabaza
1 puerro
300 g de espinacas frescas o acelgas
1 cdita de pimentón de la vera
1 pizca de comino en polvo
Sal
1 hoja de laurel
Aceite de oliva virgen extra
1 cdita de miso blanco
1 l y 1/2 de agua
1 pizca de bicarbonato
1 pimiento verde
1 tomate de pera
1 puñado de almendras crudas
1 rebanada de pan del día anterior
1 trozo de 5 cm de jengibre fresco 

PREPARACIÓN
    Añade los garbanzos a un bol y ponlos a remojo 12 h junto a una pizca de bicarbonato. Al día siguiente, tira esa agua y lávalos muy bien bajo el grifo. Pon los garbanzos en una olla grande con agua templada, junto a la hoja de laurel, la cebolla entera, la cabeza de ajos, el puerro y la zanahoria en trozos grandes. Cuando rompa a hervir, baja el fuego. Deja que se cocine suavemente durante 1.5 h a 2 h. El garbanzo alavés es muy sensible a los cambios de temperatura. Si durante la cocción necesitas más agua, añádesela siempre caliente. Si le echas agua fría, se "asusta" y se quedará duro. 
En una sartén aparte, haz un sofrito muy lento de cebolla picadísima y pimiento verde. Cuando esté transparente, añade un tomate rallado y deja que reduzca hasta que casi no tenga agua. Añade una cucharadita generosa de pimentón de la Vera. En un mortero, machaca un puñado de almendras tostadas, un diente de ajo frito y una rebanada de pan del día anterior también frita. Añade un poco de caldo de la cazuela al mortero para diluirlo y échalo a la olla a mitad de cocción (cuando lleven 1h). A falta de 30 minutos, añade la calabaza troceada y las patatas chascadas. La calabaza se deshará parcialmente, tiñendo el caldo de un color naranja precioso y aportando un dulzor que contrasta con el pimentón. Cuando queden 5 minutos añade las espinacas y la cucharadita de miso blanco al final de la cocción. Le dará ese punto "umami" que solemos extrañar en las versiones vegetales. ¡Buen provecho!

lunes, 12 de enero de 2026

SEITÁN AL VINO CON PATATAS HASSELBACK Y ESPÁRRAGOS VERDES

    Si creías que el seitán era aburrido, prepárate para cuestionarlo todo. Hoy te traigo una receta que no solo es un plato principal contundente, sino una explosión de sabor "umami". El verdadero secreto para que este seitán al vino deje a todos boquiabiertos no está solo en la cocción, sino en lograr esa textura carnosa perfecta y un glaseado profundo que brilla en el plato tanto como en el paladar. Es elegante, intenso y, sinceramente, irresistible. 

INGREDIENTES
500 g de seitán casero cortado en medallones
2 zanahorias
200g de calabaza 
1 puerro
1 cebolla morada
2 dientes de ajo
150 g de champiñones portobello
1 seta cardo
1l 1/2 de caldo de verduras casero
1 cda de miso oscuro (o soja)
1 pizca de canela
1 vaso de vino tinto crianza
1 rama de romero fresco
1 cdita de harina de trigo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
1 Cdita de margarina vegetal
8 patatas babys alavesas
1 manojo de espárragos verdes

PREPARACIÓN
    Dora el seitán en una sartén con aceite, dóralos hasta que estén tostados. Reserva. En esa misma sartén añade aceite y dora la cebolla picada, el puerro, las zanahorias, la calabaza y el ajo. Cocina 5 minutos. Añade el vaso de vino, sube el fuego 2 minutos para que evapore el alcohol. Baja el fuego, añade el vaso de caldo vegetal y una cucharadita de harina disuelta en agua fría para espesar la salsa. Deja que reduzca hasta que la salsa brille y esté espesa. Tritura la salsa. En una sartén con un cdita de aceite, saltea los champiñones y la seta cardo hasta que estén dorados. Agrégalo a la salsa junto al seitán que hemos tostado. Cocina 5 minutos a fuego muy suave, añade una nuez de margarina justo antes de apagar el fuego y mezcla. Pica perejil y espolvoréalo por encima. Deja reposar desde la noche anterior para que este mucho más sabroso. Lava las patatas babys, haz unos cortes transversales con ayuda de 2 espátulas de madera, úntalas en un poco de aceite y dóralas en freidora de aire 15 minutos a 180 ºC. Lava los espárragos, córtales la parte inferior más dura, saltea en una sartén 5-10 minutos a fuego medio. Emplata el seitán junto las patatas babys y los espárragos. 
¡Buen provecho!

domingo, 11 de enero de 2026

SEITAN, LA VERSIÓN VEGETAL QUE SORPRENDERÁ A TUS SENTIDOS

     Seguro que has probado el seitán comercial, a veces duro, a veces insípido, a veces salado, pero, ¿y si te dijera que el mejor seitán es el que se hace en casa? Hoy te voy a enseñar mi técnica personal para lograr un seitán casero irresistible, optimizando costos y, sobre todo, garantizando una jugosidad que nada tiene que ver a las opciones compradas. No solo es mezclar, el amasado desarrolla las hebras de gluten que dan esa sensación "cárnica". Para evitar que quede gomoso, un punto clave es añadir ingredientes como: tofu sedoso, puré de garbanzos o levadura nutricional. Si el caldo burbujea mucho, el seitán se llena de aire, queda poroso y con textura de esponja. El seitán debe enfriarse dentro de su caldo de cocción. Esto permite que reabsorba líquidos y se asienten las fibras, logrando esa textura tierna y deliciosa al cortarlo al día siguiente. Si lo cortas nada más salir de la olla, perderá todo su sabor y quedará seco. El reposo en la nevera (mínimo 4h) es lo que crea la textura perfecta. Una vez cocido y reposado, el punto final es pasarlos por la plancha o sartén. 
    Para terminar, quiero que te lleves una idea clara: hacer seitán casero no es solo una alternativa económica o saludable, es recuperar el control sobre lo que comemos. Hoy hemos visto que con paciencia, una buena técnica de reposo y los secretos de sabor adecuados, podemos crear un alimento jugoso, versátil y verdaderamente delicioso que no tiene nada que envidiar a ningún producto ultraprocesado. Ya no se trata de sustituir, sino de crear. Así que te invito a perderle el miedo al glutén, a experimentar con tus especias favoritas y a sorprender a todos en casa con este seitán que, te aseguro, cambiará tu forma de ver la proteína vegetal. ¡Es hora de cocinar y disfrutar!

INGREDIENTES
Para el seitan:
1 12 taza de alubias blancas en conserva
2 cdas de levadura nutricional
1 cdita de ajo en polvo
1 cdita de cebolla en polvo
1 cdita de pimentón de la vera
1 cdita de sal
2 cdas de salsa de soja
1/2 taza de caldo vegetal
1 cda de aceite 0.4
Para el caldo:
1 hoja de laurel
1 puerro
1 cebolla
1/4 de pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1 cda de cúrcuma
2 l de caldo vegetal

PREPARACIÓN
    En un robot de cocina tritura todos los ingredientes del seitán excepto el gluten. Extiende sobre una mesa limpia y ve de poco en poco añadiendo el gluten. Amasa bien para que no queden grumos. Añade aceite a una olla junto con los pimientos, el puerro, la cebolla, cortados en cuartos. Añade el caldo. adereza con las especias, mezcla y añade el seitán. Cocina a fuego suave 1h. Cada 20 minutos, da la vuelta al seitán. Este debe estar siempre cubierto y hervir suave. Reserva en su jugo hasta el momento de cocinarlo. ¡Buen provecho!

martes, 6 de enero de 2026

"COSTILLAS" DE SEITAN

    ¡Una receta increíble! Fácil de preparar y repleta de proteínas. Una alternativa a la carne que nos presenta el chef Carlo, realmente deliciosa. Acompaña este plato con una ensalada fresca y patatas fritas o asadas Para que las costillas tengan la textura perfecta, es importante que el puré de garbanzos no tenga grumos. 

INGREDIENTES
250 g de garbanzos en conserva (sin el líquido)
1 1/2 cdita de ajo en polvo
1 1/2 cdita de cebolla en polvo
1 1/2 cdita de pimentón ahumado
3 cdas de salsa de soja
1/2 cdita de sal
150 ml de caldo de verduras
200 g de gluten de trigo en polvo
Para la grasa:
30 g de gluten de trigo
30 g de harina de todo uso
60 ml de agua
Adobo:
2 1/2 cdas de aceite de oliva
1 1/2 cda de jarabe de arce o sirope de agave
2 cditas de pimentón ahumado
1/2 cdita de sal
1 bulbo de nabo o rábano picante

PREPARACIÓN
    Empezamos por las costillas: Coloca todos los ingredientes menos el gluten en una batidora o procesador de alimentos y mezcla hasta obtener una mezcla homogénea. Añade el gluten, y mezcla de nuevo. Coloca la masa en una superficie limpia y amasa durante dos minutos para que sea elástica y suave. Corta en 6 rectángulos del mismo tamañana, aplana con ayuda de un rodillo formando un rectángulo de 7*20. Superpón 2 rectángulos uno encima de otro y presiona los bordes para que se sellen. Repite con el seitan restante. 
    Para la grasa: Coloca el gluten, la harina y el agua en un procesador de cocina, y tritura hasta formar una masa pegajosa. Aplica una capa de grasa sobre cada costilla. Hierve en caldo vegetal a fuego suave 1h. Voltea las costillas cada 20 minutos. Una vez cocinadas, retíralas del caldo y deja reposar 15 minutos.
    Marinada: Pela y corta el bulbo de nabo en tiras de 5 cm de largo. En un bol añade la marinada y mezcla. Haz unos cortes en los laterales de cada costilla e introduce un hueso falso en cada agujero. Pringa con ayuda de una brocha de cocina con la marinada. En una sartén con un poco de aceite dora las costillas por cada lado dejando que tomen un color a brasa. Sirve de inmediato. ¡Buen provecho!

CALLOS VEGANOS EN SALSA VIZCAÍNA, LA SALSA ORIGINAL DE DOLORES VEDIA

    La receta que hoy os traigo es uno de los platos más representativos de la gastronomía vasca. La salsa vizcaína genera un gran debate gastronómico y divide a los "puristas" de los "pragmáticos". 
    Un poco de historia: La receta original la redactó Dolores Vedia Grossens en 1873. Define la identidad de esta salsa "sin tomate" diferenciándola de otras salsas de la época que si lo incluían. Dolores es una de las figuras más importantes y, hasta hace poco, olvidadas de la gastronomía española, ya que durante años hubo un "ladronzuelo" que se atribuyó la receta original, copiando literalmente la receta sin citarla, borrando su rastro histórico por más de un siglo. A lo largo del siglo XX, la salsa vizcaína se popularizó tanto que en muchas regiones fuera del País Vasco, se empezó a interpretar simplemente como una "salsa de tomate con pimientos". Hoy vamos a honrar el descubrimiento de Dolores y la regla de oro: "si lleva tomate", ya no es la salsa vizcaína auténtica, sino una "salsa roja estilo vizcaíno". 

INGREDIENTES
8 filetes de legumbreta 
2 cebollas moradas
3 dientes de ajo
1 rebanada de pan 
1l de caldo vegetal casero
10 o 12 pimientos choriceros (o 1 bote de carne de pimiento choricero)
Sal
Salsa de soja
1 guindilla roja seca (opcional)
Aceite 0.4
2 chorizos veganos 

PREPARACIÓN
    Abre los pimientos choriceros, quita las pepitas y ponlos a remojo en agua templada. Una vez hidratados y blandos, raspa la pulpa con una cuchara, desechando la piel dura. Pica las cebollas muy finas y ponlas junto con los ajos aplastados en una sartén con aceite y una pizca de sal. El secreto de Dolores era la paciencia (madre de la ciencia), la cebolla debe quedar casi caramelizada, de un color oscuro pero sin quemarse. Añade la pulpa de los pimientos choriceros y el pan en trozos pequeños para que ayude a dar cuerpo a la salsa. Añade el caldo para que se liguen los sabores. Deja al fuego medio 20 minutos. Con ayuda de un pasapurés pasa la mezcla. Importante: No uses batidora, ya que le mete aire, oxida el color y cambia la textura. La salsa vizcaína debe ser una crema fina y densa. Humedece los filetes de legumbreta en caldo vegetal. Tras 15 minutos, escurre bien el caldo, y trocéala. En una sartén con un poco de aceite dora 1 ajo, la guindilla roja seca picada, los trozos de legumbreta, el chorizo en rodajas, añade un chorrito de salsa de soja y mezcla. Cuando tengan un color dorado, retira del fuego y añade a la salsa vizcaína. Cocina todo junto a fuego muy suave 5 minutos. Deja reposar desde el día antes, te quedará mucho más exquisita. Decora con unas hojas de perejil. ¡Buen provecho!

GUISO DE LENTEJAS CON VERDURAS, LA RECETA DE LA ABUELA

   ¡Hoy hace un día frío en Getxo! Cuando hacen estos días, lo que más apetece es llegar a casa y disfrutar de un plato humeante bien reconfortante. Además de sabor del bueno, sumamos nostalgia al paladar con esta exquisita receta. Un plato de cuchara con el que rendir un merecidísimo homenaje a la tradición culinaria de nuestras abuelas. Sencillo, nutritivo y reconfortante, no solo es una deliciosa explosión de sabores, también captura una de las mayores virtudes de la cocina de antaño: el chup chup. 

INGREDIENTES
2 tazas de lentejas pardina
1 taza de trigo sarraceno (o arroz blanco)
2.5l de caldo de verduras (casero)
6 txalotas 
2 dientes de ajo
1 patata mediana
1/2 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 zanahorias
2 pastillas de concentrado de caldo
1 cdita de pimentón de la vera 
Aceite 0.4
Sal
1 cda de tomate concentrado
1 hoja de laurel
1 ñora
2 chorizos veganos
1 trozo de guindilla seca
Perejil 

PREPARACIÓN
    Dejamos en remojo las lentejas entre 6 y 12h (no es necesario, pero a mí me gusta para reducir los gases y mejorar la digestión). Lava las verduras y las corta en trozos grandes. Pela 4 txalotas y los ajos. Añádelos a la cazuela con los pimientos, el puerro, la zanahoria y la patata. Añade una pizca de sal, el pimentón, mezcla. Mezcla de nuevo y añade las lentejas y el caldo junto con la ñora y la hoja de laurel. Cuando empiece el hervor, baja a temperatura media y cocina 30 minutos, poco a poco haciendo chup chup. Mientras lava el trigo sarraceno para limpiar impurezas. Añade a una cazuela con el doble de agua y cocina 20 minutos. Una vez guisadas las lentejas, retira las verduras y el caldo y tritúralo. Añádelo de nuevo a la cazuela de las lentejas junto al trigo sarraceno escurrido, mezcla. En una sartén dora el chorizo vegetal con un poco de aceite y agrégalo al guiso. En la misma sartén, con un poco de aceite añade un ajo picado y 2 txalotas con una pizca de sal. Sofríe y añade una cdita de pimentón, la cda de tomate concentrado y el trocito de guindilla seca picado sin las pepitas. Mezcla y aañádelo al guiso junto al manojo de perejil picado. Sirve acompañado de unas piparras. ¡Buen provecho!


BOWL DE YOGUR, AVENA Y FRUTAS

    Arrancamos el día con un desayuno super equilibrado, nutritivo, completo y delicioso. El yogur cuida la microbiota, la avena nos mantiene saciados, los frutos secos salud cerebral y corazón y la canela no solo da sabor, sino que ayuda a reducir el azúcar en sangre. Puedes cambiar por cardamomo o jengibre. Las frutas puedes usar frescas o congeladas.

INGREDIENTES
1 yogur de soja 
2 cdas de avena integral
1 cdita de canela en polvo
3 nueces picadas
2 cdas de arándanos
4 fresones
hojas de menta
1 chorrito de agave 

PREPARACIÓN
    Coloca en la base el yogur, añade las 2 cdas de avena y la canela. Lava las frutas y corta las fresas en láminas. Coloca la fruta en el bowl, añade las nueces picadas, el chorrito de agave y las hojas de menta picadas. 
    Consejo: Si quieres que sea más nutritivo, puedes dejar la avena remojando en el yogur desde la noche, ayuda a mejorar la digestión y la absorción de los nutrientes. Las nueces tuéstalas ligeramente en una sartén justo antes de comerlas. Esto no solo resalta su sabor, sino que ayuda a que los minerales se absorban mejor. 
¡Buen provecho!