A veces los ingredientes más sencillos pueden transformarse en un aperitivo sorprendente. Estas obleas crujientes con queso feta y cebolla especiada son una propuesta fácil, vistosa y perfecta para compartir. La combinación del queso feta desmenuzado, la cebolla caramelizada con cúrcuma y el aroma fresco del limón crea un contraste delicioso. Para completar el conjunto, una pequeña cantidad de mermelada de tomate aporta un toque dulce que equilibra todos los sabores. Una receta rápida, ideal para servir como entrante, aperitivo o para sorprender a tus invitados con una presentación diferente.
Pela y pica finamente la cebolla y los ajos. Calienta una sartén con un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla hasta que esté tierna. Añade el ajo picado, la cúrcuma y la ralladura de limón. Cocina durante unos minutos más y deja enfriar. Una vez fría la mezcla, incorpora el queso feta desmenuzado y mezcla suavemente. Ajusta el punto de sal y pimienta si fuera necesario. Calienta una sartén antiadherente con unas gotas de aceite y cocina las obleas por ambos lados hasta que estén doradas y crujientes. Coloca las obleas sobre una fuente y reparte por encima la mezcla de queso feta y cebolla. Añade una pequeña cantidad de mermelada de tomate y termina decorando con aceitunas negras y perejil picado. Sirve inmediatamente para disfrutar de todo el contraste entre la base crujiente y el relleno cremoso. ¡Buen provecho!
